China: la cosecha está bajo ‘grave amenaza’ por ola de calor récord

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La cosecha de otoño en China se encuentra bajo “grave amenaza” por las altas temperaturas y la sequía, advirtieron las autoridades, urgiendo a tomar acciones para proteger los cultivos ante la peor ola de calor registrada en el país.

La segunda mayor economía mundial se ha visto golpeada este verano boreal por temperaturas récord, sequías e inundaciones repentinas, una serie de fenómenos extremos que se vuelven más frecuentes e intensos debido al cambio climático, advierten los científicos.

El gobierno ha prometido 10,000 millones de yuanes (1,450 millones de dólares) para ayudar a buenas cosechas de arroz este otoño, según informaron el miércoles por la noche medios estatales. Una reunión del Consejo de Estado de Pekín, presidida por el primer ministro, Li Keqiang, acordó que el gobierno debería “hacer un trabajo aún mejor para combatir y reducir la sequía”, dijo la emisora CCTV.

Durante estos meses, el sur de China ha vivido su período más largo y sostenido de altas temperaturas y escasez de lluvias desde que empezaron los registros meteorológicos hace más de 60 años, dijo el Ministerio de Agricultura en un comunicado.

El río Yangtsé, principal reserva de agua potable del país, está seco en varios tramos y desde hace dos meses, los habitantes de muchas ciudades chinas viven al ritmo de las alertas diarias por fuerte calor, lo que ha llevado a las autoridades a racionar la electricidad.

LA SEQUÍA ES SUMAMENTE PROBLEMÁTICA PARA LA AGRICULTURA EN CHINA

En la agricultura, la sequía es especialmente problemática para los cultivos de arroz y de soja, que requieren mucha agua. Cuatro departamentos gubernamentales lanzaron un aviso el martes urgiendo a tomar medidas para proteger los cultivos y pidiendo que “cada unidad de agua se utilice con cuidado”.

Los responsables gubernamentales abogan por “una combinación de medidas para aumentar las fuentes de agua para combatir la sequía, primero asegurar agua potable para la gente, garantizar agua para el riego agrícola y guiar a los agricultores para combatir la sequía y proteger el grano de otoño”, agregó.

En los últimos meses, los especialistas habían expresado su preocupación por las cosechas del país a causa de las restricciones vinculadas al covid-19, que afectaron a los intercambios de logística y retrasaron la siembra en primavera. La seguridad alimentaria es un tema sensible en China, un país que se ha visto azotado por la hambruna varias veces.

A finales de los años 1950 y principios de los 1960, la colectivización de tierras impuesta por el poder comunista provocó millones de muertes en la China rural.

El país cubre más del 95 por ciento de sus necesidades de arroz, trigo y maíz, pero las malas cosechas podrían conllevar un aumento de las importaciones, justo cuando la oferta de cereales se está viendo fuertemente lastrada por la guerra en Ucrania. Varias grandes ciudades registraron los días más cálidos de su historia, con el mercurio alcanzando los 45 ºC en el suroeste.

“Es la peor ola de calor jamás registrada” en China, declaró a la AFP Liu Junyan, responsable para clima y energía de la antena de Greenpeace para el sureste asiático.

LLUVIA ARTIFICIAL

A principios de agosto, los servicios meteorológicos chinos anunciaron que la temperatura del país había aumentado el doble de rápido que la media mundial desde 1951, una tendencia que, se espera, continúe.

Ante la falta de agua, China intenta provocar lluvias artificialmente lanzando al cielo proyectiles cargados con yoduro de plata, según unas imágenes de la televisión pública CCTV. Varias provincias chinas ordenaron racionar la electricidad para lidiar con la elevada demanda, provocada parcialmente por el uso generalizado de aire acondicionado.

Por ejemplo, las megaciudades de Shanghái o Chongqing ordenaron limitar las luces decorativas y las autoridades de Sichuan limitaron la energía para el sector industrial, mientras los niveles de las presas hidroeléctricas caen a mínimos. En Chongquig, el agua sale caliente del grifo y las altas temperaturas hacen imposible llevar una vida “normal”.

“Con esta canícula, hace demasiado calor para dormir por la noche”, contaba a la AFP Xu Jinxin, estudiante de 20 años. “Por la falta de electricidad, no dejamos el aire acondicionado todo el día (…) intentamos ahorrar y usar los ventiladores también”, agregó.

Más de 1,500 personas en la zona alrededor de Chongqing fueron evacuadas el lunes por los incendios, según la agencia estatal Xinhua. N

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