Chetes vuelve a los escenarios

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 4 (EL UNIVERSAL).- Chetes volvió al escenario movido por su pulsión musical y una exigencia mutua; tanto él como sus seguidores esperaban ávidos este reencuentro, luego de que la pandemia impidiera encontrarse frente a frente, el compositor regiomontano tomó su guitarra, dirigió a su banda, ovacionó a sus invitados y llevó a sus fans por un laberíntico recuento de las canciones más entrañables de su repertorio.

Habían pasado dos años desde el último concierto que Luis Eduardo Garza Cisneros, mejor conocido como "Chetes", ofreció en la Ciudad de México, por lo que fue todo menos una sorpresa, que las y los presentes al recital de ayer por la noche esperaban expectantes su presencia en el escenario del Auditorio BlackBerry.

Vestidas y vestidos con camisetas blancas con una diana justo en medio, idéntica a la que Chetes usó en la portada de su primer álbum "Blanco fácil", la asistencia aplaudía eufórica cuando las luces del recinto se atenuaron para dar paso a la presencia a la banda telonera; se trató de Erick Canales, el cantante de Allison, y su grupo, cuatro músicos conformados por una tecladista, un baterista, un guitarrista y un bajista.

Durante su participación, el músico interpretó cuatro canciones de su nuevo proyecto como músico independiente, pero también tocó "Baby please", uno de los temas que lo dieron a conocer en la industria musical, a principios de los 2000, el cual fue coreado por todas y todos los asistentes.

Finalmente, unos minutos después de las 21:00 horas, el regiomontano salió al escenario junto a un cuarteto de músicos que lo acompañan en cada presentación. Además, para ejecutar sus más grandes éxitos, el músico de 42 años utilizó tres de sus guitarras y un piano para alcanzar la tonalidad más fidedigna de temas como "Alto riesgo", "Ecos y Ruidos", "Arena" y "Flota".

Los más bajos de estatura, veían al músico interpretar con desenvoltura sus composiciones a través de los dispositivos móviles que se alzaban por encima de las cabezas del público. Hubo quienes le dedicaban algún halago entre canción y canción, mismos que Chetes tomaba con comicidad, al percatarse que expresaban lo atractivo que era, pero no sólo sus fans hablaban del amor que sentían por el músico, pues en varias ocasiones él también indicó que quería mucho a cada una y uno de los presentes.

Mientras transcurría el recital, la interpretación inminente de los éxitos con los que se ganó el reconocimiento del público tuvo lugar; primero "Poco a poco", luego "16 de febrero", "Querer", y "Regresa". En ese instante, el auditorio, conformado de cientos de voces, creó un coro armonioso que cantaba a dueto con el cantante y su característico movimiento de cabeza.

A continuación, Chetes introdujo a sus invitados; Fermin IV, que lo acompañó con el tema "Regresa", Christian Jean, de Reyno, que cantó "Que me maten", Tessa con quien revivió el éxito que, un día grabó a lado de Amaral, "Si tú no vuelves", y Erick Canales, quien regresó una vez más al escenario, pero en esta ocasión para interpretar "Mi culpa", el nuevo lanzamiento de los artistas.

Canales indicó que era un tema que significaba mucho para él, pues recordó que cuando era un adolescente, aún sin las bases musicales suficientes para plasmar en una letra lo que sentía, escuchaba las canciones de Zurdok, la banda de la fue parte Chetes en los 2000, es un casete, las que tenían una carga emocional y musical con las que conectó desde muy joven, por lo que aseguró que, al crear un dueto junto a Chetes, estaba cumpliendo su sueño de adolescencia.

Ya avanzada la noche, las cervezas por los cielos no dejaban de ser ofrecidas y las manos tampoco dejaban de solicitar otro trago que los acompañase mientras Chetes tocaba la incomparable "Completamente", "El sonido de tu voz" y una versión extendida de "Efecto domino"; como si fuera un orquestita, Chetes daba indicaciones a sus músicos para atenuar sus ritmos o potencializarlos, dependiendo de las emociones que buscaba generar en la audiencia que, agradecida, lanzó un doctor Simi que el cantante recibió con gratitud.

Mientras Chetes y su séquito musical abandonada el recinto, se escuchaban entre las filas un "Olé, olé, olé, Chetes, Chetes", el cual perdió fuerza sólo hasta que el público se cercioró que el cantante no volvería al escenario.