El cardenal hondureño dice que su país olvidó que el SARS-CoV-2 es contagioso

Agencia EFE
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Tegucigalpa, 27 dic (EFE).- El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez dijo este domingo que en Honduras se ha olvidado que el coronavirus SARS-CoV-2 "es altamente contagioso" y tildó de "irresponsables" a los jóvenes que no toman medidas de precaución contra el patógeno para no contagiar a sus padres y abuelos.

"Esta nuestra Honduras parece que ya se olvidó que este covid-19 es altamente contagioso y hoy día cuántos hijos irresponsables tienen que llorar que contagiaron a sus padres o a sus abuelos por irresponsables", subrayó Rodríguez en una homilía celebrada en la Basílica Menor de Suyapa.

Según los últimos datos del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager), Honduras supera los 119.000 contagios, con 438 casos detectados las últimas horas, y acumula 3.065 fallecidos desde mediados de marzo, cuando se reportaron los primeros dos pacientes positivos.

"El que ama a su madre y a su padre sigue las medidas de bioseguridad, se pone su mascarilla, desinfecta sus manos y su ropa, y no participa en francachelas o en reuniones sin necesidad, también eso es amar y respetar a papá y a mamá o a nuestros abuelitos si tenemos la dicha que ellos vivan, eso también es consejo de sabiduría", enfatizó el religioso.

Rodríguez lamentó que la humanidad se "está deshumanizando y en algunos hogares el día de la Sagrada Familia va a pasar como intrascendente y lo único que es importante es si ya llegaron las vacunas y si ya se empezaron a poner sin tener en cuenta que la principal vacuna es el amor”.

El 2020 ha sido "un año difícil, pero no perdido" pese a la pandemia de coronavirus y los efectos de las tormentas tropicales Eta e Iota, aseguró el cardenal hondureño, que instó a los hondureños a "amar y respetar la vida, quiere decir amar y respetar la vida de los que queremos".

"Nosotros estamos viviendo ya este ahora que es la oportunidad de entrar en la experiencia del amor y de la vida que nos ofrece Jesús, ahora es también un tiempo nuevo para la vida espiritual de cada uno de nosotros, no vivimos atados al pasado, ay que este año 2020, es un año que hay que olvidar, porque ha sido un año perdido, no, ha sido un año difícil, pero no un año perdido”, insistió.

"Todos aquellos que aún confinados han encontrado más a Dios, han confiado más a Dios, se han alimentado de su palabra, han seguido las celebraciones de los medios, no pueden decir que es un año perdido, solo aquellos que viven de lo material y que viven del vacío de pulular por las calles haciendo nada, o de aquellos que viven maquinando el mal", señaló el cardenal hondureño.

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