Tras su boda con el cantante Alexander DeLeon, Josephine Skriver vuelve a 'donde todo comenzó'

·2  min de lectura

El año 2016 es muy especial para Josephine Skriver. La modelo danesa emocionaba a todos sus seguidores al anunciar que era fichada como nuevo ángel oficial de la firma Victoria’s Secret tras haber participado en tres shows previamente. De este modo, su carrera, que comenzó tras ser descubierta a los 15 años cuando viajaba con su equipo de fútbol a Nueva York, recibía un considerable empujón que se tradujo en una gran popularidad internacional. Sin embargo, desde 2019, no habíamos vuelto a verla subida a una pasarela… hasta este mes. Con motivo de los desfiles de la semana de la moda de Copenhague, ha protagonizado su retorno, una vuelta que también tiene como antecedente su boda con el cantante Alexander DeLeon.

“Siempre es un honor estar de vuelta y caminar donde todo comenzó”, comenta Josephine Skriver a todos sus seguidores con una imagen de uno de los desfiles daneses en los que participó. Y es que Copenhague fue donde ella empezó a desfilar. En esta edición, hemos podido verla en los pases de Munthe y Gestuz. En este último, lució un sugerente look compuesto por un traje sastre bajo el que mostraba un diminuto bikini.

En estos tres años en los que ha estado ausente de las pasarelas, Josephine Skriver no ha dejado de trabajar en reportajes fotográficos o campañas publicitarias, por ejemplo, para Maybelline. Sin embargo, hay dos hechos significativos en trío anual. Por un lado, junto a la también modelo Jasmine Tookes, fundó su propia firma de moda, JOJA, que se está especializada en diseños deportivos. Y por otro lado, contrajo matrimonio con su prometido, el cantante Alexander DeLeon, líder de la banda The Cab a quien también se le conoce como Bohnes.

Tras tener que cancelar su boda en 2020 por la pandemia de la COVID-19 y con el objetivo de priorizar la seguridad de sus familiares y amigos, la pareja contrajo matrimonio en abril de 2022 en el Cabo San Lucas de México. Días después, realizaron una segunda celebración en la línea de 50 yardas del estadio del equipo de fútbol americano de los Raiders, el Allegiant Stadium de Las Vegas.