‘Colonias’, las comunidades más abandonadas y marginadas de Estados Unidos

Se ubican en territorio estadounidense y muchos de sus habitantes son ciudadanos de Estados Unidos. Pero por sus condiciones de extrema pobreza y abandono se asemejan más a asentamientos en zonas marginadas de América Latina que a las ciudades de la primera potencia mundial.

Se trata de las ‘colonias’, asentamientos en áreas de la frontera de Texas con México, al norte del Río Grande pero con condiciones y carencias propias del ‘tercer mundo’. Se trata, muy probablemente, de varias de las zonas más pobres de todo Estados Unidos, y en ellas viven cientos de miles de latinos.

Una casa en una 'colonia' en el sur de Texas, Condado de Cameron. (KRGV TV)
Una casa en una 'colonia' en el sur de Texas, Condado de Cameron. (KRGV TV)

Y no se trata de villorios aislados o de casos excepcionales de pobreza. Por el contrario, como señala un estudio de la Universidad de Michigan, en las ‘colonias’ a lo largo de la frontera de Estados Unidos con México viven 1.6 millones de personas, y gran parte de esos asentamientos carecen de servicios básicos como agua potable, alumbrado público, drenaje y calles asfaltadas. Otros estudios, como uno de la Reserva Federal (Fed) de Dallas, sitúan en cerca de 500,000 a los habitantes de 2,294 ‘colonias’ en Texas. La cifra es menor pero aún así es inmensa.

Las mayores concentraciones de ‘colonias’ se ubican en el extremo sureste de Texas, en la zona conocida como Valle del Río Grande, cerca las ciudades de McAllen y Brownsville. Y no se trata de asentamientos nuevos, producto de crisis recientes. Aunque la recesión y las dificultades económicas de los últimos años han tenido su impacto, en realidad muchas de ellas fueron creadas hace décadas, cuando campesinos migrantes que cruzaban de México a Texas para trabajar en la agricultura a mediados del siglo XX fueron asentados de modos irregulares, muchas veces en áreas no autorizadas, por comerciantes inescrupulosos que les prometieron a sus clientes que las tierras que les vendían serían dotadas de servicios públicos. Pero muchas de esas ventas eran ilegales y, por lo general, las promesas de electricidad, agua y demás nunca se cumplían. Así, miles de familias se asentaron en condiciones precarias y han seguido así desde entonces. Muchos de los pobladores originales son ya abuelos, con hijos y nietos estadounidenses pero que, por las condiciones de extrema pobreza en la que se han encontrado históricamente, enfrentan grandes dificultades para progresar.

Un reportaje del portal Vox aborda la vida en estas colonias y cuenta, por ejemplo, la vida de la familia Ramírez, que vive en una de ellas. Víctor Ramírez, de 75 años, llegó a vivir allí en 1963, cuando cruzó de México a Texas. Y desde entonces, pese a vivir a unas cuantas millas de territorio mexicano, nunca ha vuelto a su país de origen.

Ramírez tiene varios hijos y nietos, entre ellos José, de 13 años, y también una niña de 6, que nacieron en Estados Unidos. En total, 21 parientes de Ramírez viven en un terreno de tres acres con construcciones precarias. Incluso deben hacer viajes frecuentes para obtener agua para bañarse o cocinar. Y en general, como señala Vox, las carencias en las ‘colonias’ son de todo tipo: la infraestructura básica es mínima o inexistente y las opciones de salud y educación son también escasas. Se trata de pueblos estadounidenses que han estado olvidados por muchos años, desde siempre, y que, más allá de algunos esfuerzos por desarrollarlos, aún permanecen a gran escala en la marginalidad.

La calle de una de las 'colonias' en el sur de Texas. Es una de las menos marginadas, pues las hay aún más pobres. (KRGV TV) 
La calle de una de las 'colonias' en el sur de Texas. Es una de las menos marginadas, pues las hay aún más pobres. (KRGV TV) 

El reporte de la Fed señala, por ejemplo, que el 73.1% de los habitantes de las ‘colonias’ en Texas son ciudadanos estadounidenses, 96% de todos ellos son hispanos y la media de edad es 27 años. No se trata únicamente de viejos asentamientos de indocumentados o migrantes extranjeros que se quedaron a vivir en Estados Unidos y hoy son ya ancianos.

En realidad, si bien así comenzó la historia de las ‘colonias’, hoy se trata de grupos predominantemente conformados de estadounidenses hispanos jóvenes, con miles de niños y adolescentes, que se encuentran en condiciones de pobreza grave. Casi el 60% de los habitantes de esas ‘colonias’ viven debajo o muy cerca del nivel de la pobreza y el 54.8% de la población de más de 25 años carece de diploma de secundaria. En esas circunstancias, las expectativas de mejora de estas personas son reducidas, y el círculo de la pobreza no hace en esas ‘colonias’ sino perpetuarse.

Se han dado esfuerzos para ayudar a la gente que vive en esos asentamientos a mejorar sus condiciones de vida. Por ejemplo, el ‘Programa Colonias’ de la Universidad Texas A&M  ayuda a llevar servicios de purificación de agua, ha dado apoyo para luchar contra las inundaciones (muchas ‘colonias’ se ubican en áreas de alto riesgo de desastres naturales) e incluso ha proveído de computadoras y conexión a internet a esas comunidades.

Además, la organización La Unión del Pueblo Entero (LUPE), fundada por César Chávez en 1989, ha luchado por años en la zona del Valle de Río Grande por los derechos de los habitantes de la región, entre ellos los de las colonias. Otra organización, ARISE, está integrada por mujeres que por más de 20 años han trabajado por el desarrollo de las ‘colonias’ en el sur de Texas.

LUPE, ARISE y otros grupos han trabajado de modo intenso y han tenido logros sustantivos, pero las necesidades son enormes y por ello, en general, las condiciones en las ‘colonias’ son aún extremadamente limitadas.

Integrantes de la organización La Unión del Pueblo Entero piden iluminación eléctrica para las colonias del sur de Texas. (KRGV TV)
Integrantes de la organización La Unión del Pueblo Entero piden iluminación eléctrica para las colonias del sur de Texas. (KRGV TV)

Y poco a poco los gobiernos, que han sido por lo general remisos, comienzan a prestar ayuda a las ‘colonias’. Así, como relata la televisora local KRGV, las autoridades del Condado de Hidalgo, el de mayor concentración de estos asentamientos, aprobó un programa para comenzar a llevar alumbrado público a las ‘colonias’. La falta de este servicio ha generado, entre otras cosas, que la oscuridad en la que viven muchos de sus habitantes sea terreno propicio para la criminalidad y los accidentes viales (a lo que hay que añadir que el área es una zona caliente de tráfico de drogas y de personas entre México y Estados Unidos). El programa de alumbrado comenzará a escala piloto en enero de 2016, con 11 colonias que serán inicialmente favorecidas.

Y, aunque parezca increíble, las propias autoridades de ese Condado consideran que el proyecto no tiene precedentes y que algo así nunca se había hecho en Texas. Eso pone en perspectiva el inmenso olvido en el que las ‘colonias’ y sus habitantes han estado sumidos por décadas. De acuerdo a un vocero de LUPE citado por la KRGV, 80% de las casi 1,000 colonias en esa área de Texas carecen de alumbrado eléctrico.

Es mucho lo que hay por hacer para que las ‘colonias’ y otros asentamientos precarios en Estados Unidos reciban las oportunidades de desarrollo y la ayuda que necesitan para mejorar y que merecen. Y un primer paso es sacarlas de las sombras, del olvido, y poner su drama y sus circunstancias en la discusión pública a mayor escala, para crear una conciencia sobre los que, presumiblemente, están entre los estadounidenses más marginados.

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