Madre chilena se reúne con el hijo que le robaron hace 41 años

El Viralero

Nelly Reyes tuvo que esperar cuatro décadas para este reencuentro. Nerviosa, esperaba en el aeropuerto de Santiago de Chile con un cartel en la mano que decía: "Esperamos con amor a Travis, tu madre Nelly y familia".

Travis Tolliver se reúne con su madre. Foto: captura de video de CNN.

Cuando Travis Tolliver emergió de la terminal no pudo articular palabra, y se fundió en un abrazo con la mujer que lo trajo al mundo hace 41 años. Tolliver nació en Valparaíso, pero fue criado en Tacoma, en el estado norteamericano de Washington. No habla español y su madre chilena no habla inglés. El hombre sabía que fue adoptado, pero ignoraba las circunstancias en que esto había ocurrido.

"Fui adoptado en Valparaíso, Chile, en noviembre de 1973, por un militar estadounidense y su esposa mientras estaban en misión. Cuando cumplí 40 años me decidí a buscar a mi madre biológica. Ya antes lo había intentado, pero no había logrado nada", cuenta Tolliver en una página de la plataforma GoFundMe que abrió para costear su viaje al país sudamericano.

En el 2014, tras ver una serie de reportajes de la cadena CNN sobre los "Hijos del Silencio en Chile", Tolliver recibió el impulso que necesitaba para reencontrarse con su pasado. "Siempre me sentí incompleto, siempre me sentí un poco ajeno. Mis padres adoptivos son rubios de ojos azules. Yo siempre sobresalía, como un pulgar adolorido", dijo el hombre en declaraciones a CNN.

Tolliver se puso en contacto con Reyes a través de la página de Facebook Chile Adoption Birth Family Search.

"Le dijeron que yo había muerto a los pocos días de nacido debido a un problema cardiaco y para ella, yo estuve muerto hasta septiembre del año 2014 cuando Carabineros de Chile la visitaron en su casa y le contaron que el supuesto hijo muerto la andaba buscando”, relató.

Marcela Labraña, directora del Servicio Nacional de Menores de Chile (SENAME), piensa que podría haber miles de casos de adopciones ilegales en las décadas de 1970 y 1980, cuando el país vivía bajo la dictadura de Augusto Pinochet.

Se cree que en contubernio con familiares, médicos, sacerdotes y monjas, numerosos embarazos fueron ocultados y los bebés nacidos fueron robados y vendidos.

Las autoridades chilenas investigaron al sacerdote Gerardo Joannon, acusado de actuar como intermediario secreto entre las familias acomodadas de Chile y familias adoptivas en la década de 1970, pero no pudieron demostrar su participación. En una entrevista concedida en 2014, Joannon negó las acusaciones.

Tolliver es el tercer hijo de Reyes, quien tuvo seis. A los 19 años, el padre biológico de Tolliver le dijo a Reyes que no quería hacerse cargo del bebé, pero eso no disuadió a la joven madre de tenerlo.

El embarazo transcurrió sin complicaciones, pero tras el parto una enfermera le dijo que el bebé había nacido con un trastorno cardiaco y que no era probable que sobreviviera. "Horas más tarde me dijeron que había muerto", recuerda Reyes, de 61 años. Nunca le mostraron el cadáver y ni le dieron un acta de defunción.

Tolliver asegura que sus padres adoptivos no pagaron por él y que les dijeron que había sido abandonado por una mujer mayor con seis hijos y sin recursos para criarlo.

Ahora Tolliver y Reyes intentan ponerse al día. Ella le cocina todos los días y él trata de conocer al resto de su familia en Placilla, a la vez que intenta aprender algo de español.

"Hoy busco justicia, busco recuperar el tiempo perdido, quiero demandar a quien sea que resulte culpable. Quiero la restitución de mi identidad, quiero compensar el tiempo perdido. Mi destino fue alterado, nunca pude jugar con mis hermanos y nunca pude disfrutar a mi mamá", escribió Tolliver en la página de GoFundMe.

"Quiero juntar el suficiente dinero para poder traer a mis hijos a conocer a su abuela y poder pasar el mayor tiempo posible con mi mamá. Ojala pudiéramos viajar lo más seguido posible y llevar también a mama a visitar mi hogar en USA", agregó.