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Ataques aéreos paquistaníes golpean supuestos escondites del Talibán paquistaní en Afganistán

ISLAMABAD (AP) — Ataques aéreos paquistaníes golpearon supuestos escondites del Talibán paquistaní dentro de Afganistán la madrugada del lunes y mataron al menos a ocho personas, según funcionarios. El Talibán afgano devolvió el fuego.

Era probable que la nueva escalada agravara las tensiones entre Islamabad y Kabul. Los bombardeos paquistaníes se produjeron dos días después de que insurgentes mataran a siete soldados en un asalto suicida y de ataques coordinados en el noroeste de Pakistán.

El Talibán afgano tachó los ataques de agresión a la integridad territorial afgana y afirmó que habían matado a varias mujeres y niños. El ministerio de Defensa en Kabul dijo que las fuerzas afganas habían “atacado centros militares paquistaníes junto a la frontera con armas pesadas” el lunes, sin dar más detalles.

Dos funcionarios paquistaníes de seguridad e inteligencia dijeron que la operación se había realizado en las provincias de Khost y Paktika, en la frontera con Pakistán. Ambos hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar abiertamente con los medios.

Los funcionarios no dieron más detalles y no estaba claro cuánto se habían adentrado los aviones en territorio afgano. Eran los primeros bombardeos de esa clase desde 2022, cuando Pakistán atacó escondites milicianos en el país vecino, aunque Islamabad nunca lo confirmó de manera oficial.

En otros intercambios recíprocos en enero, Pakistán atacó a milicianos paquistaníes en Irán, lo que incrementó brevemente las tensiones entre los dos países. la situación se calmó después de que Teherán e Islamabad acordaran cooperar contra sus respectivos milicianos.

El vocero jefe del talibán afgano, Zabihullah Mujahid, dijo en un comunicado que los ataques aéreos paquistaníes en el distrito de Barmal, en Paktika, habían matado a tres mujeres y tres niños, y otras dos mujeres murieron en el bombardeo en la provincia de Khost.

“Estos ataques son una violación de la soberanía de Afganistán y habrá malas consecuencias”, afirmó Mujahid.

Los dos funcionarios paquistaníes dijeron que los proyectiles de mortero lanzados por el Talibán afgano hirieron a cuatro personas y que algunos vecinos de pueblos en el distrito noroccidental de Kurram se estaban yendo a zonas más seguras el lunes por la noche. Las tropas paquistaníes respondieron al fuego, añadieron los funcionarios.

La operación llegó dos días después de que un atacante suicida estrellara un camión cargado de explosivos en un puesto militar en el noroeste de Pakistán y matara a siete militares en la localidad de Mir Ali, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa. Las tropas paquistaníes respondieron al fuego y mataron a los seis milicianos responsables en un tiroteo, según el ejército.

El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, asistió a los funerales de los soldados y prometió represalias por su asesinato, afirmando que “la sangre de nuestros soldados martirizados no se habrá derramado en vano”.

El ataque del sábado al puesto militar fue reivindicado por un nuevo grupo armado, Jaish-e-Fursan-e-Muhammad. Sin embargo, responsables de seguridad paquistaníes creen que el grupo está formado principalmente por miembros del ilegalizado Tehrik-e-Taliban Pakistan, o TTP, que suele atacar a soldados y policías paquistaníes.

Muhammad Ali, un experto de seguridad con sede en Islamabad, dijo que entre los muertos del ataque en Mir Ali había un teniente coronel y un capitán, y que los bombardeos del lunes eran una represalia evidente, en las 24 horas siguientes a la advertencia de Zardari.

"La paciencia de Pakistán con la hospitalidad continuada del gobierno interino afgano hacia los terroristas que realizan ataques frecuentes en Pakistán desde dentro de Afganistán se ha terminado por fin”, dijo Ali.

Por otro lado, el ejército paquistaní dijo que sus fuerzas realizaban una operación el lunes en Waziristán del Norte, cerca de la frontera afgana, donde mataron a ocho milicianos vinculados con el ataque del sábado, aunque no mencionó los ataques aéreos dentro de Afganistán.

El Talibán paquistaní es un grupo distinto pero aliado del Talibán afgano, que tomó el poder en Afganistán en 2021 cuando las tropas de Estados Unidos y la OTAN ultimaban su retirada. La toma talibán de Afganistán alentó al TTP, cuyos líderes y combatientes más destacados se ocultan en Afganistán.

El Talibán afgano insiste en que no permite que el Talibán paquistaní —ni ningún otro grupo armado—lance ataques desde territorio afgano. Sin embargo, el TTP ha incrementado sus ataques en Pakistán en los últimos años, lo que ha tensado las relaciones entre Islamabad y el gobierno talibán afgano.

Otra complicación para los lazos bilaterales fue la decisión de Islamabad el año pasado de expulsar a afganos que vivían en Pakistán sin permiso de residencia. Pakistán ha acogido durante mucho tiempo a unos 1,7 millons de afganos, la mayoría de los cuales huyó de su país durante la ocupación soviética entre 1979 y 1989. Más de medio millón de personas huyeron del país cuando el Talibán tomó el control.

Por ahora, Pakistán ha expulsado a casi medio millón de afganos en su campaña. Islamabad dice que no se ha deportado a afganos con condición de refugiado.