Muchos asuntos sin resolver en cumbre climática

Vapor se alza de la planta química de Hoechst, Frankfurt, el 9 de noviembre del 2022. (AP Foto/Michael Probst) (ASSOCIATED PRESS)

HARM EL-SHEIKH, Egipto (AP) — Cuando las conversaciones climáticas de la ONU en Egipto se acercan a su punto medio, los negociadores trabajan arduamente para redactar acuerdos sobre una serie de asuntos que presentarán a los ministros la semana próxima con esperanzas de conseguir un resultado substancial para el final.

El máximo negociador estadounidense indicó que una reunión planeada para el lunes entre el presidente Joe Biden y el líder chino Xi Jinping a las márgenes del Grupo de los 20 pudiera también proveer una señal importante para las conversaciones climáticas en su recta final.

La conferencia de dos semanas en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh arrancó con fuertes pedidos de los líderes mundiales de mayores esfuerzos para reducir las emisiones de gases de invernadero y ayudar a los países pobres a lidiar con el calentamiento global.

Los científicos dicen que la cantidad de esos gases arrojada a la atmósfera debe ser reducida a la mitad para el 2030 a fin de cumplir los objetivos del Acuerdo de París. El pacto del 2015 fijó un objetivo de limitar el aumento de las temperaturas a 1,5 grados Celsius (2,7 Fahrenheit) para el final del siglo, pero dejó a los países decidir cómo lo hacen.

Ahora que los impactos del cambio climático se sienten ya en todo el mundo, particularmente entre los más pobres, activistas y naciones en desarrollo presionan para que los contaminadores ricos inviertan más en la lucha contra el calentamiento global. Eso sería utilizado para la transición a la energía limpia y la adaptación al cambio climático. Además, se multiplican los reclamos de compensaciones por pérdidas causadas por el calentamiento global.

Seguidamente, una mirada a los principales asuntos en discusión en la COP27 y cómo pudieran ser reflejados en un acuerdo final.

MANTENER TEMPLADAS LAS TEMPERATURAS

Los anfitriones de las conversaciones del año pasado en Glasgow dijeron que consiguieron “mantener el 1,5 con vida”, y que los países respaldasen el objetivo en el documento final. Pero el secretario general de la ONU Antonio Guterres ha advertido que el objetivo de temperatura está en soporte vital “y las máquinas están traqueteando”. Y los activistas expresaron desilusión de que la agenda de este año no menciona explícitamente ese objetivo tras presiones de algunas naciones exportadoras de crudo y gas.

Egipto, que preside las conversaciones, convocó a una reunión de tres horas el sábado en la que el asunto fue mencionado varias veces. “1,5 es un asunto substancial”, dijo Wael Aboulmagd, un importante negociador egipcio, que añadió que no era “solamente China” la que había mencionado cuestionamientos sobre el lenguaje usado para referirse al objetivo. “Pienso que tenemos algunas ideas de cómo lidiar con el aspecto semántico de eso, al tiempo que aseguramos que COP27 ve el avance máximo en la causa de mitigación”, dijo.

CORTAR EMISIONES

Los negociadores están tratando de armar un programa de trabajo para la mitigación que incluiría las diversas medidas a que se han comprometido los países para reducir las emisiones, incluyendo para sectores específicos como energía y transporte. Muchas de esas promesas no son parte formal del proceso de la ONU, lo que significa que no pueden ser examinadas fácilmente en la reunión anual. Una propuesta de acuerdo circulando el sábado tenía más de 200 corchetes, lo que significa que grandes secciones seguían sin resolverse. Algunos países quieren que el plan sea válido por un año, mientras que otros dicen que una hoja de ruta más prolongada es necesaria. Se esperan discusiones acaloradas en los días que se avecinan.

EEUU-CHINA

Aunque todos los países son iguales en la reunión de la ONU, en la práctica se puede hacer poco sin la aprobación de los dos mayores emisores mundiales — China y Estados Unidos. Beijing canceló una reunión formal sobre el clima luego de la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y las relaciones bilaterales han sido frías desde entonces. El enviado estadounidense sobre el clima John Kerry dijo el sábado que había tenido discusiones informales con su contraparte chino Xie Zhenhua recientemente. “Pienso que ambos estamos esperando a ver cómo van las cosas con el G-20 y esperamos poder regresar”, dijo a la prensa. No estaba claro si pudieran reanudarse las conversaciones formales en Sharm el-Sheikh, pero Kerry dijo que las conversaciones sobre el “asunto existencial” del cambio climático deberían involucrar a todos los países, “incluyendo a nuestros amigos, China”.

ELIMINAR LOS COMBUSTIBLES FÓSILES

La reunión del año pasado casi colapsó ante una demanda de declarar explícitamente en el acuerdo final que el carbón debería ser eliminado gradualmente. Al final, los países aceptaron varias excepciones y existen preocupaciones entre los activistas de que los negociadores de las naciones más dependientes de los combustibles fósiles para su energía o sus ingresos traten de retrotraer algunos compromisos previos.

ASUNTOS FINANCIEROS

Los países ricos no han cumplido sus promesas de movilizar 100.000 millones de dólares al año para el 2020 en financiación climática para ayudar a los países pobres. Eso ha abierto una brecha de confianza que los negociadores esperan cerrar con nuevos compromisos. Pero las necesidades aumentan y es necesario fijar un objetivo más alto para el 2025 y en adelante.

COMPENSACIÓN

El tema de la compensación climática fue considerado tabú alguna vez, debido a los temores de los países desarrollados de ser responsables por cuantiosas sumas. Pero presiones intensas de las naciones en desarrollo forzaron en la agenda formal el tema de “pérdidas y daños” por primera vez este año. Queda por ver si habrá un acuerdo para promover más trabajo técnico o la creación de un fondo.

John Kerry dijo que Estados Unidos espera conseguir un acuerdo “antes de 2024”, pero indicó que eso pudiera no ser aprobado en Egipto. “Bien podría suceder en los próximos meses”, dijo. “Pudiera suceder durante este año. Pudiera ser un resultado de la COP28” el año próximo. Pero dejó claro cuál es la línea roja actual de Estados Unidos: “Es bien sabido que Estados Unidos y muchos otros países no van a crear alguna … estructura legal que esté ligada a compensación o responsabilidad. Eso no va a suceder”. Eso no significa que no vayan a fluir fondos, eventualmente. Pero pudiera ser calificado como ayuda, ligado a fondos ya existentes y requerir contribuciones de todos los emisores grandes ara ser aprobado.

MÁS DONANTES

Una forma de recaudar dinero adicional y resolver ese espinoso asunto de pagos de contaminadores sería que los países que han registrado un auge económico en las últimas tres décadas hagan una contribución. El foco está mayormente en China, el mayor emisor mundial, pero también pudiera pedírseles a otros que aflojasen los bolsillos. Ampliar la base de donantes no está formalmente en la agenda, pero los países en desarrollo quieren garantías de que estará en los textos finales.

LÍMITES DE EFECTIVO

Países como Gran Bretaña y Alemania quieren que todos los flujos financieros se correspondan con los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París. Otras naciones lo objetan, temiendo que pudiera retenérsele dinero si no cumplen objetivos estrictos. Pero se habla de que el asunto pudiera conseguir un apoyo más amplio la semana próxima si eso ayuda a destrabar otras áreas de negociación.

ACUERDOS PARALELOS

El año pasado hubo una serie de acuerdos firmados que no fueron parte de las negociaciones. Algunos han sido dados a conocer también en Egipto, aunque las esperanzas de una serie de anuncios sobre acuerdos de las llamadas Asociaciones de Transición Justa — por los que países desarrollados ayudan a naciones pobres a librarse de la dependencia de los combustibles fósiles — casi seguramente no resultaran hasta después de COP27.

ESPERANZA HASTA EL FINAL

Jennifer Morgan, exdirectora de Greenpeace que recientemente fue designada enviada especial de Alemania para el clima, dijo que las negociaciones de este año son difíciles.

“Pero puedo prometerles que trabajaremos hasta el último segundo para asegurarnos de que podemos alcanzar un resultado ambicioso y equitativo”, dijo. “Estamos aspirando al cielo, con los pies en la tierra”.