Así te avisa el cuerpo ante un posible ictus

Las primeras horas son cruciales para tener el menor número posible de secuelas. Por eso es debemos conocer las señales para identificar si nos está pasando o si alguien a nuestro alrededor lo está sufriendo

El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN). Su incidencia es el doble que el cáncer de mama o 14 veces más que las muertes por accidentes de tráfico. (Foto: Getty)

Conocer los síntomas del ictus podría ayudar a evitar el 90 por ciento de los casos. No obstante, según advierte la asociación ‘Freno al Ictus‘, esta patología también conocida como embolia, trombosis o accidente cerebrovascular (ACV), puede aparecer de forma brusca e inesperada.

En Europa mueren 650.000 anualmente por esta causa y, de ellos, 40.000 son españoles. Al año se detectan unos 120.000 casos nuevos. De hecho, cada seis minutos se produce un ictus en España.

Se trata de una enfermedad cerebrovascular que limita o impide que llegue sangre al cerebro provocando daños neuronales, a su vez se divide en dos tipos: isquemia, en el que un coágulo impide el paso de la sangre (por ejemplo un trombo); y hemorrágico, es decir, la ruptura de un vaso cerebral.

El ictus se manifiesta súbitamente y equivale a un infarto de corazón pero en el cerebro. (Foto: Getty)

El daño cerebral que produce un ictus depende en gran medida del tiempo en el que dura este trastorno y de la zona que se haya visto afectada. Por lo tanto, saber identificar los síntomas para acudir cuanto antes al hospital, puede ayudar a mejorar significativamente el pronóstico de esta enfermedad, mientras que el control de los factores de riesgo es otro paso importante para su prevención.

Fácil de detectar

Las señales de alerta de un ictus son fácilmente reconocibles, destacando la dificultad para hablar o entender, la pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo y la alteración de la simetría facial, así como problemas de visión y dolor de cabeza muy intenso.

El ictus se manifiesta súbitamente y equivale a un infarto de corazón pero en el cerebro. (Foto: Getty)

Por tanto, esto es en lo que habría que fijarse si sospechamos que alguien puede estar sufriendo un ictus.

  • Una desviación de la cara. Por ejemplo, la comisura bucal de un lado de la cara puede caer hacia un lado.
  • Confusión súbita: Es incapaz de articular una palabra.
  • Siente hormigueo o tiene una pierna o un brazo dormido (entumecimiento).
  • Padece un dolor de cabeza muy fuerte, brusco e intenso.
  • No ve por un ojo.
  • Siente vértigo, todo le da vueltas o ha sufrido una caída.

En la gran mayoría de lo casos, se suele presentar una combinación de estos síntomas pero con solo experimentar uno de ellos, incluso si son reversibles o transitorios, ya es motivo de urgencia.

La identificación inmediata de estos síntomas es crucial en la evolución del enfermo, ya que se ha demostrado que los pacientes tratados desde el primer momento por neurólogos logran una recuperación casi total o con muy pocas secuelas

Por eso es muy importante llegar al hospital durante las tres primeras horas desde el inicio de los síntomas, porque el tratamiento de urgencias es eficaz y puede modificar el curso de este accidente cerebrovascular.

¿Podemos evitarlo?

Salvo en el caso del envejecimiento, uno de los factores asociados al ictus, el resto son eludibles. Y es que la edad es otro factor de riesgo, ya que la incidencia del ictus aumenta a partir de los 60-65 años. Un factor no modificable junto a el sexo, la raza y los antecedentes familiares

1-e1476186627976-copia

Dado que los factores de riesgo más frecuentes a la hora de sufrir un son la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol, el tabaquismo, la obesidad, los problemas de corazón, la vida sedentaria y el consumo de alcohol, entre otros, bastaría con tenerlos controlados.

¿Cómo? Cuidando la alimentación (Se recomienda consumir abundantes frutas y verduras, cereales integrales, carnes magras, pescado y legumbres, y poca sal y azúcar), dejando el tabaco, haciendo ejercicio físico, con controles periódicos para ver si tenemos hipertensión arterial o colesterol alto, y tomando medicamentos preventivos en caso necesario.

Qué tratamiento tiene

La atención se realiza en las Unidades de Ictus, con la administración de tratamientos específicos y se continúa con el tratamiento de rehabilitación, prevención secundaria y atención sociosanitaria.

El primer tratamiento que se aplica en la unidad especializada en ictus es una fibrinolisis. Se trata de una inyección no venosa de una sustancia que deshace el coágulo que se ha producido dentro de la arteria obstruida y que produce los síntomas. Este tratamiento puede revertir esta patología, repermeabilizar la circulación de la sangre y evitar que se produzcan secuelas más definitivas.

Después, el médico aplicará otros tratamientos dependiendo de qué tipo de ictus se trate. Puede ser un tratamiento con antiagregantes plaquetarios (como la aspirina), que actúan sobre la agregación de las plaquetas y evitan que se forme el coágulo o trombo porque facilitan la circulación de la sangre. O un tratamiento anticoagulante, que actúa sobre los factores de coagulación de la sangre manteniéndolos por debajo de lo normal para que sea menos espesa y se facilite la circulación.

Si se producen efectos secundarios, el paciente podría sufrir una hemorragia cerebral y precisar ‘evacuación quirúrgica’, para resecar y eliminar el hematoma. Si la hemorragia cerebral se debe a un aneurisma que se produce fuera del cerebro, por ejemplo entre las capas de las meninges que lo cubren, el tratamiento consiste en la embolización del aneurisma. Y si no es posible, se debe tratar con cirugía.

Recuperarse de un ictus dependerá de varios factores como la extensión y la zona de la lesión, la rapidez con la que se logra restablecer el riego sanguíneo y el estado de salud previo. (Foto: Getty)

En otros casos, simplemente se debe estabilizar hemodinámicamente al paciente, aplicar un tratamiento antiedema cerebral, antiinflamatorios, y esperar la resolución, que normalmente es lenta y tarda varias semanas.

En una segunda etapa, después del tratamiento farmacológico, es muy necesario el tratamiento con rehabilitación física. Las secuelas que ha dejado el ictus, como una falta de fuerza en una parte del cuerpo, la falta de visión o la dificultad de articulación de las palabras, se deben tratar con rehabilitación física o con la ayuda de un logopeda. Esta etapa puede durar semanas o meses, hasta conseguir la máxima recuperación posible.

Pistas para favorecer la recuperación

Los especialistas del Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra ofrecen una serie de recomendaciones tanto al paciente como a la familia que pueden facilitar la vuelta a casa:

  • Importante: no tratarle nunca como un niño.
  • Hablarle de forma clara y sencilla, sin gritos, situándose frente a él.
  • Ser directos, con mensajes concretos. Es recomendable el uso de fichas con dibujos para facilitar la comunicación, utilizar lápiz y papel o pizarra. Más adelante será necesario la ayuda de un logopeda.
  • Es conveniente animarle con sus progresos, no interrumpirle cuando está hablando y dejarle tiempo para que piense y se exprese, procurando que tome decisiones: “qué te gusta”/“qué prefieres” e intentar no responder por él/ella.
  • Es necesario fomentar la relación social: escuchar la radio o música, leer el periódico, tenerle al corriente de las cosas familiares, etc.
  • Objetivo: evitar que la persona se sienta aislada y hacerle partícipe de todo lo que pasa en su entorno, con la intención de que colabore en lo que pueda.
  • Procurar que esté distraído. Para ello, es bueno aconsejarle nuevas aficiones y actividades.

¿Conocías los signos de alarma del ACV? ¿Sabías que una salud previa buena favorece a la recuperación del ictus con independencia de la edad del paciente? ¿Crees que es posible una recuperación satisfactoria?

También puede interesarte:

¿Cómo se vive después de un ictus?

¿Qué postura (de yoga) te ayuda a combatir la enfermedad más discapacitante?

El ictus: la principal amenaza para la salud de las mujeres

Plan de choque para evitar un ictus, un infarto y la pérdida de memoria

¿Qué pasa cuando le falta oxígeno al cerebro?

Confirman que tomar aspirina ayuda a evitar un infarto o ictus

5 alimentos que pueden desencadenar un accidente cerebrovascular