Arrecia la censura en Venezuela: el gobierno de Maduro detiene a periodista acusado de causar apagón

El periodista Luis Carlos Díaz declaró que fue sometido a tratos crueles y degradantes durante su detención en la tarde del lunes 11 de marzo. Imagen de enero 2018 durante un acto organizado por Amnistía Internacional en Caracas (Foto Cortesía)

El colapso del sistema eléctrico venezolano cumple el martes seis días. El gobierno de facto de Nicolás Maduro no ha sido capaz de reestablecer el suministro regular de luz a nivel nacional y ha reforzado su hipótesis de un sabotaje cibernético, que habría liquidado de manera remota la operatividad de la red de energía de todo un país.

La mejor manera de lavarse las manos y salvar sus culpas fue encontrar un chivo expiatorio. El periodista Luis Carlos Díaz fue detenido el lunes en la tarde por el Servicio Boliviariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

El comunicador venezolano-español desapareció luego de salir de la emisora de radio a las 17:30 hacia su casa. Horas más tarde, Maduro anunció que habían capturado “a dos individuos tratando de sabotear el sistema de comunicaciones de Guayana de Guri, para revertir el proceso de recuperación”.

La comunicadora Naky Soto, y esposa de Díaz, denunció la detención luego de un allanamiento a su domicilio.

La Organización No Gubernamental Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) dijo en un comunicado que Soto pudo conversar brevemente con Díaz cuando fue trasladado esposado a su hogar para presenciar el allanamiento.

Díaz relató a Soto que fue detenido cuando se desplazaba en bicicleta a su domicilio, cerca de la embajada de Corea, en el Country Club de Caracas.  También le confirmó que fue víctima de tratos crueles y degradantes durante su detención.

“La información suministrada por los funcionarios durante el allanamiento es que Díaz, supuestamente, habría cometido “delitos informáticos”. En las próximas horas debería ser trasladado a un tribunal para ser presentado al Ministerio Público, quien debería formalizar los cargos contra el defensor de DDHH o dejarlo en libertad”, indicó Provea.

Díaz también reveló que Soto también se encontraba en la orden de aprehensión, pero que debido a su condición (paciente oncológico) no iban a proceder en los momentos. Sin embargo, “si denunciaba, la vendrían a buscar”.

El más reciente acoso a Díaz comenzó el viernes pasado, cuando el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, había acusado a Díaz de dirigir un blackout para atacar el sistema eléctrico.

En febrero, Díaz fue hostigado desde la cuenta @Lechuginos_com por denunciar que el principal proveedor de internet de Venezuela, CANTV, redireccionó a los usuarios que deseaban registrarse en una plataforma de voluntarios que promocionaba la Asamblea Nacional, mediante un sistema de phishing, técnica utilizada en los fraudes bancarios para obtener datos de los usuarios y estafarlos.

La experta en Ciberpolítica, Carmen Beatriz Fernández, dijo que Maduro está utilizando el apagón para crear un vacío de información que debilita políticamente los esfuerzos de la oposición. La desinformación, la censura y la detención de periodistas son vitales en este intento.

“Ellos descubrieron que la comunicación fluye a través del Whatsapp por lo que no basta con tener la hegemonía comunicacional.El blackout alternativo es imperioso”, dijo la investigadora en marketing político.

Para Fernández, la detención de Díaz no fue fortuita. “Es el blanco perfecto del gobierno porque es un influencer, con varios cientos de miles de seguidores, en redes sociales, específicamente en el nicho de la comunicación 2.0. Enseña cómo burlar censura, cómo protegerse ante las fake news emitidas por laboratorios del gobierno, cómo hacer periodismo ciudadano, cómo hacer ciberpolítica efectiva. Todo ello en tiempos del oscurantismo que aqueja a Venezuela lo hace ser visto como enemigo del gobierno”.

Otro aspecto que también molesta al gobierno es su la lista de contactos internacionales, aspecto que, paradójicamente, lo protege en este momento puntual, dijo la analista.

Nadie sabe nada

Los venezolanos han vivido sumidos en una total desinformación. Lo único que sabían era cuántas horas habían pasado sin luz o cuántos minutos duró el servicio eléctrico antes de que se volviera a interrumpir.

El martes en la madrugada había luz en sectores de Caracas y algunas ciudades del país. Pero en extensas zonas de estados occidentales como Yaracuy, Portuguesa, Trujillo, Merida, Tachira y Zulia permanecían sin el servicio.

Hasta el momento, ningún ingeniero experto de la Corporación Eléctrica Nacional Corpoelec había explicado con detalles el origen de la falla que dejó a Venezuela sin luz desde las 17:50 del jueves 7 de marzo.

No ha existido una rendición de cuentas de las causas y posibles soluciones del tema concreto de la electricidad. El gobierno mantiene un único discurso:  Maduro libra una “guerra imperialista” encabezada por Estados Unidos, que atacó el sistema eléctrico para derrocarlo.

El mensaje del sabotaje ha sido insistente, pero ni Maduro ni sus ministros han ofrecido pruebas contundentes del sabotaje.

Ante los sucesivos apagones, las únicas voces especializadas hablan con los portales digitales donde ejercen los periodistas independientes o emiten sus opiniones por las redes sociales. Ninguno cree que el apagón fuese producto de un ciberataque. Todos apuntan a fallas técnicas por falta de mantenimiento.

Uno de los ingenieros que se ha atrevido a hablar es Luis Aguilar, quien aseguró a los periodistas Anatoly Kurmanaev e Isayen Herrera, del New York Times, que “cada vez que intentan reiniciar, fracasan y el problema echa a perder otra cosa en el sistema, desestabilizándolo aún más”.

Los dos discursos

Desde que comenzó el apagón el jueves, el presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado, Juan Guaidó, responsabilizó a los gobiernos de la Revolución Bolivariana de dilapidar los 100 mil millones de dólares destinados para el mantenimiento y expansión del sector eléctrico.

Maduro prefirió inicialmente mantener un bajo perfil. Guardó silencio las primeras horas y luego enfiló su artillería ideológica a combatir el imperialismo.

Nadie ha podido confirmar dónde estaba el sucesor de Hugo Chávez cuando comenzó el apagón nacional. Expertos en aeronáutica señalaron que podía estar en Cuba, porque pudieron rastrear el paradero del avión presidencial.

Los mensajes publicados en sus redes sociales parecieran ser escogidos con pinzas en un intento por recuperar el terreno ganado por Guaidó, quien fue recibido por miles de personas cuando regresó al país el 4 de marzo por el principal aeropuerto del país en un abierto desafío al poder chavista.

Apagón informativo

Uno de los efectos colaterales del gran apagón ha sido la desarticulación de la oposición, que movilizaba a sus bases a través del uso de las redes sociales.

La estrategia de Guaidó había sido publicar todos sus pasos en declaraciones cortas que se viralizan al instante por las redes de venezolanos dentro y fuera del país. Pero ese alcance desapareció el viernes, cuando un 95 por ciento de los venezolanos no poseían acceso a datos ni internet. El sábado, su convocatoria a tomar Caracas no fue multitudinaria porque muchos simpatizantes tenían sus teléfonos descargados.

Una persona mira el teléfono móvil este sábado, durante un apagón en Caracas (Venezuela). (EFE/ Rayner Peña)

Las lecciones cubanas

En su artículo Apuntes preliminares sobre la guerra en las redes contra Venezuela, la comunicadora y periodista cubana Rosa Miriam Elizalde, explicó el desarrollo de las estrategias de la revolución bolivariana para defenderse estratégicamente.

Para ejemplificar el funcionamiento de la “guerra de nueva generación”, Elizalde analizó el comportamiento de las redes sociales durante el concierto Live Aid celebrado en Cúcuta el pasado 22 de enero y  lo que denominó la ofensiva Trump-Rubio-Pompeo-Bolton-Abrams contra Maduro.

Los chavistas han comprendido que si hay una tarea política fundamental es la de acabar de entender que la vida online y offline no van separadas, son una continuidad, forman parte de un solo cuerpo, y que hay que saber apreciar este cuerpo único como termómetro de la vida social y medidor del pulso de la política”, expresó la autora del libro “Chávez Nuestro”.

Simpatizantes del chavismo participan en una marcha que conmemora los 30 años del Caracazo este miércoles, en Caracas (Venezuela). El 27 de febrero de 1989 Caracas fue el epicentro de una oleada de protestas por la situación económica del país que generaron fuertes disturbios y se extendieron a otras ciudades del país con un balance de centeneras de personas muertas. (EFE/Miguel Gutiérrez)

Maduro, basado en el principio de que “el territorio fundamental en la guerra de información es la mente humana”, seguirá repitiendo su discurso del ataque imperialista por las televisoras, radios y medios que monopoliza el estado.

Encarcelar a un periodista incómodo como Díaz envía un mensaje a los otros comunicadores que aún se atreven a publicar en Venezuela.

Las personas sin electricidad y sin internet sólo tienen acceso a la escasa información que pueden obtener por los antiguos radios o televisores de batería. Y si callan a los periodistas digitales sólo tendrá la versión del estado cuando revisen sus redes sociales.

Un amigo pudo escuchar RNV y ver VTV anoche gracias a una pequeña planta. Sólo propaganda y amenazas. Nada de informes técnicos, cálculos de restitución ni información que ayude a conservar alimentos, de seguridad ciudadana o apoyo psicológico. En Twitter muchos propagandistas diciendo que con el apagón vieron niños jugando, gente bebiendo y divirtiéndose en la calle “a pesar del golpe eléctrico”, escribió en su blog el periodista Jean Freddy Gutiérrez luego de pasar 29 horas sin luz.

Lo que viene es protestas

Fuentes del sector eléctrico aseguran que el gobierno se estaría preparando para una ola de protestas por la interrupción del servicio de agua potable, ya que el bombeo del agua requiere de un carga importante de energía que aún no pueden suplir.

“Se logró recuperar el sistema 765 KV después de tantos tropiezos e impericia. Pero el sistema de bombeo de agua del Sistema Tuy está asociado al sistema de 400 KV en subestación Santa Teresa. Esas bombas representan una carga importante y de peso al Sistema. No tenemos todavía generación disponible para arrancarla. Si lo hacen así, es casi seguro que se vuelve a caer el sistema”.