AOC piensa que la misoginia y la falta de conciencia de los estadounidenses no la dejarían ser presidenta

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Alexandria Ocasio-Cortez reveló que no hay optimismo en torno a la idea de postularse para presidenta y señaló: “vivo en un país que nunca dejaría que eso pasara”.

En declaraciones a GQ, Ocasio-Cortez dijo: “a veces las niñas me dicen: ‘Ay, quiero que seas presidenta’ o cosas así”.

“Para mí es muy difícil hablar de eso porque provoca mucho conflicto interno en el sentido de que nunca quiero decirle a una niña lo que no puede hacer. Y no quiero decirles a los jóvenes lo que no es posible. Nunca me ha interesado hacer eso”, agregó.

Según la descripción de la revista, “su discurso se hizo más lento... rompió el contacto visual” y “se le empezaron a acumular lágrimas en las esquinas de los ojos”.

La congresista progresista de Nueva York reveló que se siente “contrariada por dos ideas opuestas. Por un lado está simplemente la creencia implacable de que todo es posible”.

“Pero al mismo tiempo, con mi experiencia aquí, me he dado cuenta de primera mano de lo profundo que es el odio a las mujeres en este país, tanto inconsciente como consciente. Y detestan a las mujeres de color”, agregó. “La gente me pregunta sobre el futuro. Y siendo realistas, ni siquiera puedo confirmarte si voy a estar viva en septiembre. Y eso me pesa mucho”.

“Y no es solo la derecha. La misoginia trasciende la ideología política: izquierda, derecha, centro. Este control del patriarcado nos afecta a todos, no solo a mujeres y hombres, como mencioné antes, sino también, de forma ideológica, hay una extraordinaria falta de conciencia en muchos lugares”, dijo Ocasio-Cortez a GQ. “Entonces esas son dos cosas muy conflictivas. Admito que a veces pienso que vivo en un país que nunca permitiría que eso sucediera”.

“¿Podría Obama haber sido elegido sin el tipo de apoyo financiero que tenía?”, ella cuestionó.

Desde que llegó a Washington D.C., luego de su contundente victoria en las primarias intermedias de 2018 contra el entonces presidente del caucus demócrata Joe Crawley, Ocasio Cortez dijo que ha “lidiado con mucha subestimación dirigida por parte de mi partido. Y la omnipresencia de esa subestimación, a veces lo abarcaba todo. Ahorita ya me siento un poco más firme sobre mis propios pies. Pero, ¿diría que tengo el poder de cambiar el Partido Demócrata federal electo? No”.

“Fue una hostilidad abierta, una explícita hostilidad a mi presencia, mi existencia”, afirmó sobre su llegada al Congreso.

“Cualquier tipo de crítica al Partido Demócrata se interpreta inmediatamente como ayuda a la derecha o ‘Estás siendo irrespetuosa’ o ‘¿Acaso no sabes todo lo que ha hecho esta gente?’ Y sí lo sabemos, pero también podemos aprender de los resultados de esas victorias y la dinámica única en el presente, y también señalar que es necesario cambiar de rumbo y que no podemos hacer lo mismo durante 30 años”, Ocasio-Cortez contó a GQ.

“Siempre he sentido que el verdadero poder, y el verdadero poder en los Estados Unidos, se basa en los movimientos de masas y los movimientos sociales”, agregó. “Y hay muchas personas que no moverán ni un dedo, sino hasta que sean obligadas, hasta que su mano se vea forzada por completo, ya sea por decisiones de autopreservación o de otra manera. Entonces, sí ha habido momentos en los que siento que he sido parte de influir en un resultado o una decisión del partido”.

“Siento que todos me trataron como una miembro del Congreso de un periodo, y se esforzaron para convertirme en una miembro del Congreso de un periodo”, manifestó. “Hubo un esfuerzo muy conciliado del lado demócrata para destituirme. Pero sentí un cambio después de mi elección primaria, y sentí que después de esa elección fue la primera vez que, en general, el partido comenzó a tratarme como una miembro del Congreso y no como un accidente”.