Alerta y tensión en Brasil: el gobierno de Lula refuerza la seguridad ante el anuncio de nuevas protestas de bolsonaristas

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante una reunión con los gobernadores en el Palacio Planalto en Brasilia
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante una reunión con los gobernadores en el Palacio Planalto en Brasilia - Créditos: @MAURO PIMENTEL

BRASILIA-. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, que lleva 11 días en el poder, se prepara para más protestas antidemocráticas de los partidarios del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, que atacaron e invadieron edificios del gobierno amenazando la estabilidad política del país.

El gobierno del presidente izquierdista reforzó las medidas de seguridad en todo el país mientras aparecían volantes en las redes sociales a favor de Bolsonaro llamando a manifestaciones masivas en ciudades brasileñas para “retomar el poder”.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante una reunión con los gobernadores en el Palacio Planalto en Brasilia
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante una reunión con los gobernadores en el Palacio Planalto en Brasilia - Créditos: @MAURO PIMENTEL

“Tenemos medidas para este miércoles para reforzar la seguridad en todo el país desde que circularon panfletos de nuevas manifestaciones”, dijo a última hora del martes el jefe de gabinete de Lula, Rui Costa, tras una reunión de gabinete.

Ante la amenaza de nuevas protestas, el Procurador General del Gobierno pidió al Supremo Tribunal Federal que prohíba los bloqueos de carreteras en todo Brasil y la invasión de edificios públicos. Su oficina también pidió una prohibición temporal de las manifestaciones y multas para las empresas que financien la logística de las protestas antidemocráticas.

Las autoridades han tratado de bloquear los activos de Bolsonaro y el martes se emitieron órdenes de arresto contra funcionarios responsables de la seguridad pública en Brasilia por permitir una insurrección.

Mientras tanto, Lula lamentó este miércoles que Bolsonaro siga negando su derrota en las elecciones, como hizo en un nuevo posteo en las redes sociales el martes a la noche, que luego eliminó.

“Lamentablemente el presidente que dejó el poder no quiere reconocer la derrota. Hoy todavía he visto declaraciones de él en las que no reconoce la derrota. Solo puedo considerarlos un grupo de chiflados, de gente con poco sentido del ridículo”, ha dicho Lula este miércoles tras una reunión con los jefes del Congreso.

“Lo que pasó hasta me gustaría no considerarlo como un golpe, hasta me gustaría considerarlo como una cosa menor, como un grupo de chiflados que todavía no entendieron que las elecciones acabaron, que aún no quieren aceptar que las urnas electrónicas son posiblemente el modelo electoral más perfecto”, dijo.

¿Qué pasó?

El domingo, miles de partidarios de Bolsonaro irrumpieron en las sedes del poder en Brasilia y saquearon el Supremo Tribunal Federal, el Congreso y las oficinas presidenciales, en el peor asalto a la democracia desde que terminó la dictadura militar en 1985.

Bolsonaro, que abandonó Brasil 48 horas antes de que terminara su mandato, aún no ha reconocido su derrota ante Lula en las elecciones de octubre.

08/01/2023 Miles de seguidores del exmandatario de Brasil Jair Bolsonaro, que defienden un golpe de estado para derrocar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, invadieron hoy el Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), en Brasilia, prácticamente sin resistencia de la policía de la capital federal. POLITICA Télam
08/01/2023 Miles de seguidores del exmandatario de Brasil Jair Bolsonaro, que defienden un golpe de estado para derrocar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, invadieron hoy el Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema), en Brasilia, prácticamente sin resistencia de la policía de la capital federal. POLITICA Télam

¿Quiénes son los detenidos hasta ahora?

El juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, emitió el martes una orden de arresto contra el exministro de Justicia de Bolsonaro, Anderson Torres, quien se convirtió en el jefe de seguridad pública de Brasilia después de que Lula asumió el cargo el 1° de enero.

Torres fue despedido por su incapacidad para detener las protestas del domingo y la orden de arresto citaba connivencia con los manifestantes, que marcharon hacia el centro de la capital sin obstáculos y, de hecho, escoltados por coches de la policía. Moraes señaló que la actitud de Torres como secretario de Seguridad de Brasilia fue “gravísima”.

Torres no se encontraba en la ciudad durante los disturbios, ya que había volado a Florida a principios de mes. El martes dijo en Twitter que regresaría a Brasil desde Orlando, donde estaba de vacaciones con su familia, y se entregaría a la justicia.

Tomé la decisión de interrumpir mis vacaciones y retornar a Brasil, voy a presentarme ante la Justicia y cuidar de mi defensa”, afirmó Torres desde Estados Unidos en la noche del martes.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

El juez Moraes también solicitó la detención de Fabio Augusto Vieira, jefe de la policía militar de Brasilia, uno de los responsables de la protección de los principales edificios gubernamentales de Brasilia.

El martes, los fiscales del Tribunal de Cuentas de la Unión pidieron a la corte que bloquee los bienes de Bolsonaro y Torres, así como los del exgobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, quien fue destituido por el juez Moraes por no detener los disturbios del domingo en la capital.

El mismo día, la policía logró detener a Ana Priscila Azevedo, a quien se considera una de las organizadoras del ataque a las instituciones del domingo. Ella es una de las 1500 personas que han sido ya arrestadas por los hechos del domingo, entre ellos también Anderson Torres.

Su presencia en videos e imágenes durante el asalto son numerosas, según han recabado medios brasileños, desde la rampa del Congreso, pasando por el Palacio del Planalto hasta el campamento que se levantó cerca del cuartel general del Ejército, donde centenares de personas se instalaron a la espera de un golpe militar.

Un día antes de los actos, considerados “golpistas” y “terroristas” por los tres poderes asaltados, Azevedo acudió a las redes sociales para hacer su enésimo llamamiento a “sitiar” las sedes de las instituciones, hablando que “caravanas llegadas de todo Brasil” harán “caer a Babilonia”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

¿Y ahora?

Mientras tanto, Bolsonaro continúa en Estados Unidos, en donde el lunes estuvo internado por sus dolores abdominales recurrentes tras el apuñalamiento del que fue víctima en plena campaña electoral de 2018. Tras recibir el alta, dijo que anticiparía su regreso a Brasil, originalmente programado para fin de mes.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Varios congresistas de Brasil están proponiendo la elaboración de una comisión especial en ambas cámaras para analizar su grado de implicación en estos ataques y han reclamado al Supremo que ordene su extradición.

El ministro de Justicia de Brasil, Flávio Dino, ha prorrogado este miércoles la presencia durante diez días más de la Fuerza Nacional en la Explanada de los Ministerios, en un momento en el que no se descartan nuevas movilizaciones de los descontentos seguidores de Jair Bolsonaro, tal y como ellos han adelantado.

La orden autoriza a la Fuerza Nacional para “auxiliar” en la protección y refuerzo del orden público, así como del patrimonio público y privado. La medida se suma al decreto del presidente Lula da Silva para intervenir de manera federal la capital y asumir las competencias de seguridad.

La Explanada de los Ministerios -donde están las sedes de los tres poderes asaltados- amaneció este miércoles con numerosos vehículos de este cuerpo policial, al que se sumaran otros 611 efectivos llegados desde quince estados.

La presencia de la Fuerza Nacional en los protocolos se reclama tras la desconfianza del Gobierno de Lula en las fuerzas del orden controladas por Brasilia, cuyo gobernador, Ibaneis Rocha, fue retirado del cargo, al igual que Anderson Torres.

Agencias ANSA, Reuters y DPA