Israel aprueba nuevo asentamiento; el primero en dos décadas

Por JOSEF FEDERMAN
ARCHIVO - Fotografía de archivo del 18 de diciembre de 2016 muestra colonos judíos cocinando en un campo de baloncesto en Amona, un asentamiento judío no autorizado en Cisjordania, al este del poblado palestino de Ramala. El gobierno de Israel aprobó el jueves 30 de marzo de 2017 el primer asentamiento en Cisjordania en dos décadas, con lo que presentó la primera gran prueba al presidente estadounidense Donald Trump en su incursión en el proceso de paz en Medio Oriente. (AP Foto/Oded Balilty, archivo)

JERUSALÉN (AP) — El gobierno de Israel aprobó el jueves el primer asentamiento en Cisjordania en dos décadas, con lo que presentó la primera gran prueba al presidente Donald Trump en su incursión en el proceso de paz en Medio Oriente.

La Casa Blanca directamente evitó cualquier tipo de condenación específica al anuncio, pero dijo que la actividad de asentamientos "no ayuda en los avances de paz" y espera que Israel muestre prudencia en el futuro. Sin embargo, la relativamente tibia respuesta estuvo lejos de los rechazos automáticos que expresaba el gobierno de Obama en reacción a los anuncios de asentamientos. El comunicado de la Casa Blanca incluso da la "bienvenida" a lo que parece ser un compromiso limitado por parte de Israel para "tomar en cuenta" las preocupaciones de Trump en torno a los asentamientos, sin presentar garantías para evitar anuncios similares.

La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu anunció la decisión el jueves luego de una reunión con su gabinete de seguridad.

Netanyahu ha prometido construir un nuevo asentamiento para compensar a los residentes de Amona, un asentamiento ilegal que fue demolido en febrero por órdenes de la Corte Suprema de Israel. El anuncio del jueves señaló que el nuevo asentamiento se edificará cerca del ya existente en Shilo. También apuntó que el gobierno aprobó licitaciones para la construcción de 2.000 nuevos apartamentos en proyectos de asentamientos previamente aprobados.

Los palestinos reclaman Cisjordania y Jerusalén del Este, zonas capturadas por Israel en 1967, como territorios para su futuro Estado. En diciembre, semanas antes de que Trump tomara posesión, el presidente Barack Obama permitió que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara una resolución en la que se declararon ilegales los asentamientos en ambas zonas. En ese momento, Trump condenó la decisión de su predecesor.

Durante su campaña presidencial, Trump indicó que sería más comprensivo respecto a los asentamientos de lo que lo fueron Obama y la comunidad internacional, que consideran ilegales las construcciones israelíes en territorios ocupados. Su programa de gobierno no hizo mención de un Estado palestino independiente y su círculo de allegados incluye a partidarios de los asentamientos.

Desde que asumió el poder, Trump pareció cambiar su postura y dijo el mes pasado a un periódico israelí que los asentamientos "podrían no ser útiles" y le dijo a Netanyahu en la Casa Blanca que le gustaría ver algo de moderación. Desde entonces ambas naciones han entablado pláticas sobre el tipo de construcciones que toleraría la Casa Blanca.