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¿Será que las alergias me provocan fatiga?

Una fotografía muestra a una persona sosteniendo un pañuelo de papel. (Joyce Lee/The New York Times).
Una fotografía muestra a una persona sosteniendo un pañuelo de papel. (Joyce Lee/The New York Times).

P: Cuando llega la primavera, nunca sé si mi falta de energía es consecuencia de las alergias o de otra cosa. ¿Cómo puedes saber la diferencia?

Para el 26 por ciento de los adultos de Estados Unidos que padecen alergias estacionales, la primavera no solo es el momento de olvidar la chaqueta de invierno y retozar al aire libre, sino también el comienzo de la temporada de alergias primaverales, de los temidos síntomas que las acompañan (secreción nasal, estornudos, ojos llorosos) y de la fatiga, según Jyothi Tirumalasetty, profesora adjunta de Medicina en la Universidad de Stanford especializada en alergias e inmunología.

Sin embargo, averiguar si el cansancio es consecuencia de las alergias o de otra cosa (como un resfriado, el COVID-19 o incluso el simple cambio de horario) puede resultar complicado porque muchos de los síntomas pueden ser los mismos. A continuación, te ofrecemos maneras sencillas de distinguirlos.

Presta atención a tus síntomas

Según Tirumalasetty, las alergias pueden causar fatiga de manera indirecta porque dificultan la capacidad de conciliar el sueño. Es posible que una congestión nasal o sibilancias leves impidan que te quedes dormido, o quizá te despiertes sobresaltado con ataques de tos. La congestión también puede crear mucha presión en las vías respiratorias superiores, lo cual puede provocar cansancio, según Joyce Yu, alergóloga pediátrica e inmunóloga del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia. “Envía una señal al cerebro que dice: ‘Oye, estoy agotado’”, explicó Yu.

Tirumalasetty afirmó que una señal clave de que la fatiga puede deberse a las alergias es tener otros síntomas alérgicos al mismo tiempo. Por ejemplo, comezón en los ojos, oídos, nariz y garganta, estornudos, tos, secreción nasal, ojos llorosos, un ligero silbido al respirar, goteo posnasal y erupciones cutáneas o urticaria.

Pero “si no eres una persona que tiene tos, sibilancias, escurrimiento nasal y mocos, entonces quizá en realidad no tengas alergias y tu fatiga se deba a otra cosa”, dijo Yu.

Entre los problemas de salud más comunes que pueden causar fatiga están la depresión, la falta de hierro, los problemas de tiroides y la apnea del sueño, según Nina Mingioni, profesora de Medicina de la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia.

Las infecciones respiratorias, como el resfriado común o incluso el COVID-19, también pueden causar fatiga, según Tirumalasetty, junto con otros síntomas habituales de las alergias, como tos, dolor de cabeza y congestión o secreción nasal; sin embargo, los principales síntomas que distinguirían las alergias de estas otras afecciones son la comezón en la nariz, ojos y oídos. Si padeces una infección de las vías respiratorias superiores, quizá también tengas fiebre, dolor de garganta, ganglios inflamados y dolores musculares, que en realidad no están asociados con las alergias, señaló Yu.

Tirumalasetty comentó que la duración de los síntomas puede ser otro indicador de lo que padeces. “Un resfriado normal desaparece en dos semanas”, dijo, así que, si te sientes mal durante semanas o meses, lo más probable es que tus síntomas se deban a una alergia.

Los medicamentos pueden aliviar los síntomas de la alergia, pero cuidado con la somnolencia diurna

Debido a que la fatiga es un síntoma y no una afección médica en sí, aseveró Mingioni, no existe un tratamiento específico para ella. Así que, para tratarla, “casi siempre hay que tratar el problema subyacente”.

Si la presión de los senos paranasales provocada por la congestión te provoca cansancio u otros síntomas como dolor de cabeza, puedes tratarte con medicamentos antialérgicos de venta libre, como los antihistamínicos orales, explicó Yu, pero tienen sus pros y sus contras.

Los antialérgicos orales son eficaces para aliviar síntomas como la congestión, la comezón y los estornudos, pero tienen una gran desventaja y es que muchos provocan somnolencia, señaló Tirumalasetty. Los antihistamínicos orales de primera generación, como el Benadryl (difenhidramina) o el Atarax (hidroxizina), son más propensos a causar somnolencia que los de segunda generación, como el Claritin (loratadina) o el Zyrtec (cetirizina), según Yu.

Tirumalasetty aseveró que incluso los antihistamínicos que incluyen la advertencia de que “no causan sueño” pueden provocar somnolencia en algunas personas, por lo que es necesario probar varias opciones hasta encontrar el medicamento para la alergia que funcione en tu caso.

Dicho esto, Yu añadió que “sin duda es mucho más beneficioso tratar las alergias que evitar los medicamentos por miedo al efecto de sedación”, al menos según su propia experiencia en el tratamiento de pacientes. Si tus síntomas te causan fatiga porque te mantienen despierto por la noche, la somnolencia que provocan los medicamentos podría jugar a tu favor.

No obstante, existen alternativas a los medicamentos orales que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la alergia, dijo Yu; estas incluyen aerosoles nasales salinos o enjuagues y gotas oculares antihistamínicas o salinas.

Identifica tus detonantes

Yu comentó que, si identificas los patrones de tus síntomas, eso podría ayudar a prepararte para la temporada de alergias. Por ejemplo, si sabes que la fatiga y otros síntomas de la alergia suelen aparecer durante la primavera, puedes empezar a reunir tus medicamentos con unas semanas o meses de antelación.

“Creo que llevar un diario es muy útil”, dijo Tirumalasetty, ya sea que registres los síntomas en el calendario de tu teléfono, en una aplicación de notas o en un cuaderno físico. Un ejemplo de esto podría ser algo como: “Estuve en casa de mi hermano, que tiene seis gatos, y ahora siento comezón y cansancio”, explicó.

Si sabes cuáles son los alérgenos que te causan problemas, también puedes revisar cómo están los niveles de polen en todo el país en un día determinado utilizando sistemas de monitoreo en línea. Los datos de la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología o del sitio Pollen.com pueden ser útiles, sugirió Tirumalasetty. Cuando los niveles de polen son elevados, puedes tomar una acción preventiva, como tomarte un antihistamínico antes de salir de casa, concluyó.

c.2023 The New York Times Company