La actriz Jennifer Lawrence no puede perdonar a su padre por ser un leal seguidor de Donald Trump

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La actriz Jennifer Lawrence no puede perdonar a su padre por ser un leal seguidor de Donald Trump
La actriz Jennifer Lawrence no puede perdonar a su padre por ser un leal seguidor de Donald Trump

Jennifer Lawrence es una actriz estadounidense, hija de un constructor llamado Gary Lawrence y de Karen Lawrence, ocupada en la dirección de un campamento infantil, se inició en la interpretación representando obras teatrales en su colegio y en su parroquia, mientras que en su adolescencia se trasladó a Nueva York con la intención de convertirse en actriz profesional.
Sin embargo, recientemente dio una entrevista a Vogue en la que comparte detalles íntimos de su vida, entre ellos el hecho de que se ha esforzado hasta el cansancio para perdonar los radicales puntos de vista de su padre, quien es partidario de Donald Trump y el movimiento MAGA.
Lawrence logró un papel importante en X-Men: Primera Generación, sin embargo, fue con la trilogía nacida a partir de Los Juegos del Hambre, que la popularidad definitiva se estableció en su vida. Con los años llegaron películas notables como Los Juegos Del Destino (que le valió el Óscar a Mejor Actriz teniendo solamente 22 años), Escándalo Americano, Serena, Pasajeros, ¡madre!, Operación Red Sparrow, y muchas otras. Está claro que el trabajo no le ha hecho falta y con tan solo 32 años ya cuenta con una fortuna de US$160 millones.
Gary Lawrence, padre de Jennifer y leal seguidor de Donald Trump, tuvo problemas con su hija debido a las ideas que maneja sobre la vida en Estados Unidos. La estrella de Escándalo Americano simplemente no tolera a quienes no toman en cuenta las injusticias que todavía suceden en el país:
Trabajé muy duro en los últimos cinco años para perdonar a mi papá y a mi familia y tratar de entender: es diferente. La información que están recibiendo es diferente. Su vida es diferente. He intentado superarlo y realmente no puedo. No puedo. Lo siento, solo me estoy expresando, pero ya no puedo tratar con personas que no toman en cuenta la política. Vives en los Estados Unidos de América. Tienes que ser político. Es demasiado terrible. La política está matando gente.
Don’t Look Up fue una fuente de consciencia para Jennifer, quien también admitió para Vogue que tuvo que tomar terapia por las recurrentes pesadillas y malos ratos provocados por los periodistas de ultraderecha de Fox, mismos que fueron emulados en la película. Lo cierto es que No miren arriba dividió la opinión entre los espectadores. Mientras que algunos están de acuerdo con que la cinta ofreció una visión realista o al menos una reflexión sobre el estado de la Tierra, su desconexión con lo natural y su adicción a los números y pantallas, otros señalan que la sátira de Adam McKay se vio opacada por un humor barato que impregna todo el conjunto y que finalmente impidió la apreciación total del mensaje que se quiere llevar a cada hogar.
Lawrence también compartió su experiencia ahora que es madre:
Mi corazón se ha expandido a una capacidad que no conocía. Incluyo a mi esposo en eso… La mañana después de dar a luz, sentí que toda mi vida había comenzado de nuevo. Fue el primer día de mi vida. Solo miré. Estaba tan enamorada. También me enamoré de todos los bebés en todas partes. Los recién nacidos son tan asombrosos. Son estos pequeños sobrevivientes rosados, hinchados y frágiles. Ahora amo a todos los bebés. Ahora escucho a un bebé llorar en un restaurante y digo: 'Awwww, precioso'.
Nota publicada originalmente por Tomatazos

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