Activistas climáticos arrojan tinta negra en sede del Banco de Inglaterra en "Rebelión por el dinero"

Henry Nicholls
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Por Henry Nicholls

LONDRES, 1 abr (Reuters) - Activistas climáticos en Londres salpicaron con tinta negra el jueves el frente de la imponente sede neoclásica del Banco de Inglaterra, como parte de una protesta contra el apoyo del sector financiero a lo que dicen es una catástrofe climática.

Activistas, algunos disfrazados de bufones, rociaron la tinta en el edificio, conocido como "la vieja dama de la calle Threadneedle", dejando manchas negras en la entrada principal.

"Este banco nos está matando", decía una pancarta sostenida por un manifestante. "No más combustibles fósiles", sostenía otra.

La policía de la ciudad de Londres dijo que había arrestado a cuatro personas, una por entrada ilegal y tres por daños criminales. El Banco de Inglaterra se negó a comentar cuando Reuters le pidió una respuesta a la acción.

"La acción de hoy es parte de una ola de acciones de Rebelión por el dinero de XR diseñadas para exponer el papel de los bancos en la crisis climática y ecológica", dijo Extinction Rebellion.

El grupo Extinction Rebellion quiere desencadenar una rebelión contra la estructura política, económica y social del mundo moderno para evitar la peor devastación descrita por los científicos que estudian el cambio climático.

Dice que el Banco de Inglaterra no ha sido lo suficientemente estricto con los bancos comerciales para evitar que financien el cambio climático y quiere que sea mucho más duro con el sector financiero.

Más fundamentalmente, el grupo dice que el BoE, al que calificó como el "Banco de la Extinción", es un pilar de un modelo económico basado en el crecimiento infinito que prioriza las ganancias a corto plazo sobre la salud del planeta.

El grupo también está apuntando a los bancos privados.

"No está bien que el Banco de Inglaterra pueda distribuir dinero a empresas que están destruyendo nuestro planeta mientras millones enfrentan la destrucción de su futuro debido a sus acciones", dijo la activista Amelia Halls, de 22 años.

"El gobierno está haciendo todo lo posible para pintar de verde su imagen, pero al mismo tiempo tenemos un sistema financiero en este país que está financiando activamente empresas e instituciones que están destruyendo el planeta".

El Banco de Inglaterra se estableció en 1694. El majestuoso edificio de la entidad se terminó a principios del siglo XIX, pero solo queda el exterior. El resto fue demolido y reconstruido a principios del siglo XX.

(Por Henry Nicholls; Editado en español por Juana Casas)