5 frases que jamás deberías pronunciar en el trabajo

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"Somos presos de nuestras palabras", por eso es muy importante cuidar lo que comentamos y, sobre todo, en el ámbito laboral en el que lo que decimos es tan importante como lo que hacemos.

Hay frases que sería mejor no pronunciar a menos que quieras arruinar tu reputación en la empresa. ¿Cuáles? Toma nota:

1. "Ese no es mi trabajo"

A todos nos ha pasado que estamos colmados de tareas pendientes y un colega nos pide ayuda con otro asunto. En ese momento, probablemente lo primero que atinemos a decir es esta frase, sin embargo, según explica el coach de liderazgo Todd Dewett, lo que el otro escucha es: "Estoy disponible solo para mí".

Una gran alternativa, según el experto, es decir: "Desafortunadamente, no puedo priorizar esto ahora". Recuerda que es importante establecer límites y prioridades para tener un rendimiento eficiente en el trabajo, pero "no es mi trabajo" es una frase que puede dificultar tu progreso en la empresa y hasta dañar los lazos con tus colegas.

2. "No hay presupuesto para eso"

De acuerdo con Dewett, pronunciar esta frase podría hacer que tu colega o equipo sienta que estás desanimando nuevas ideas y minimizando su creatividad.

"Lo que la gente escucha cuando lo dices es: ‘Mantén la cabeza baja y haz lo que se espera de ti’", dice el experto.

En su lugar, sugiere pronunciar algo como: “Es una muy buena idea. Hablemos sobre las formas en que podemos hacer que esto funcione en una escala más pequeña o más adelante".

"Una gran alternativa para probar aquellas propuestas para las cuales no se tiene presupuesto, es sugerir una prueba a menor escala o encontrar un momento en el año en el que se pueda justificar la financiación del proyecto", recomienda el coach.

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3. "Es tu culpa"

"Lo que queremos decir con esta frase es: 'Tengo que cubrir mi trasero'. Y eso puede hacerte parecer inseguro, reacio a asumir la responsabilidad o incluso, un tirano", sostiene Barb Krantz Taylor, consultora y psicóloga.

Atacar y culpar a otros no solo no resuelve el problema en cuestión, sino que destruye las relaciones laborales y puede perjudicar tu reputación profesional. Lo primero que hay que hacer es concentrarse en resolver el problema, y cuando las aguas estén más calmas, ver alternativas para evitar que vuelva a suceder.

4. "Es mi culpa"

En el lado opuesto están quienes continuamente se disculpan por todo, incluso por lo que no les compete y esto tampoco proyecta una buena imagen profesional.

Ser el mártir y asumir todas las culpas te pondrá en ese lugar para el futuro y estarías dando la impresión de que eres incompetente, de acuerdo con Krantz Taylor. "Acepta la responsabilidad de las cosas solo si es responsabilidad tuya", destaca la psicóloga.

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5. "No es justo"

Aunque sea justo (o no), no es conveniente pronunciar esta frase en el ámbito laboral porque suena como una queja. "Y la respuesta que probablemente obtendrás será algo así como: ‘Tienes razón, ¿y qué?’. En cambio, brinda objeciones más concretas y basadas en hechos", sugiere Barb Krantz Taylor.