4 señales (en mujeres jóvenes) de que podrías tener la enfermedad del anciano

El ‘asesino’ número uno de las mujeres no es el cáncer de mama o el cáncer uterino sino una dolencia asociada a los hombres mayores. Te sacamos del error para que puedas evitarlo

El dolor de mandíbula es un aviso de ataque al corazón en mujeres jóvenes. (Foto: Getty)

Tradicionalmente, la enfermedad de las arterias coronarias se considera una enfermedad del hombre, “por lo que, según nos cuenta Dra. Sameer Arora, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, las mujeres acuden a urgencias con dolor en el pecho no se consideran de alto riesgo”.

Sin embargo, aunque la mayoría creemos que los eventos relacionados con la salud cardiovascular son cosa de hombres, “la realidad es que las enfermedades cardiacas son la primera causa de muerte en las mujeres”, asegura la doctora Paola Beltrán, coordinadora del Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) Mujeres en Cardiología.

Por eso es necesario que las mujeres conozcan que ellas también son vulnerables a la enfermedad cardiovascular. Además, la presentación del ataque cardíaco es diferente en hombres y mujeres. Es más probable que las mujeres presenten síntomas atípicos en comparación con los hombres, y es más probable que se omita su ataque cardíaco, concluye una investigación presentada en el reciente Congreso de la American Heart Association (AHA), en Chicago, y publicado en la revista AHA Circulation.

El dolor irregular en la parte inferior o superior de la espalda puede indicar estrés en el músculo cardíaco. (Foto: Getty)

Al igual que en los hombres, el síntoma más común de ataque al corazón en las mujeres es el dolor o la molestia en el pecho. Sin embargo, no todos los ataques cardíacos comienzan con el dolor repentino y abrumador del pecho que se muestra en la televisión o las películas. Por ejemplo, la tercera parte de los pacientes de un estudio que tuvieron ataques cardíacos no presentaron dolor en el pecho. Estos pacientes eran, por lo general, de edad avanzada, de sexo femenino o diabéticos.

Y es que los signos y síntomas que indican un ataque cardíaco no son iguales en todas las personas. Muchos ataques cardíacos comienzan lentamente, con dolor o molestias leves. Algunas personas no tienen síntomas o son muy leves, esto se conoce como ataques cardíacos silencioso.

Los síntomas clásicos de un infarto incluyen dolor opresivo en el centro del pecho o en la zona epigástrica (estómago), que puede irradiarse a brazo izquierdo, ambos brazos, cuello, mandíbula y/o espalda; sudoración, nauseas y dificultad respiratoria. Aunque estos síntomas se dan en ambos sexos, el dolor torácico típico en mujeres es menos específico.

Las mujeres son más propensas que los hombres a tener otros síntomas comunes, sobre todo falta de aire, además de náuseas y vómitos, y dolor en la espalda o la mandíbula. A veces el dolor de un ataque cardíaco se parece a la indigestión o a la acidez estomacal.

“A veces el corazón no es capaz de dar una buena señal y, en cambio, el dolor puede irradiar al cuello, la mandíbula y la espalda”, explica la doctora Suzanne Steinbaum, directora de The Heart and Vascular Institute en el Hospital Lenox Hill (Nueva York).

Acude al médico cuanto antes si te falta el aliento. Las mujeres a menudo tienen dificultad para respirar unas pocas semanas antes de experimentar un ataque al corazón. (Foto: Getty)

Estas son algunas de las señales que pueden indicar que se está en presencia de un ataque al corazón:

  • Molestia en el pecho. La mayoría de los ataques al corazón se presentan con una molestia en el centro o el lado izquierdo del pecho que dura más de algunos minutos o que desaparece y reaparece. Puede sentirse como una presión incómoda, opresión, llenura o dolor.
  • Molestia en la parte superior del cuerpo. Los síntomas pueden incluir dolor o malestar en un brazo o en ambos, en la espalda, el cuello, la mandíbula o el estómago.
  • Dolor epigástrico (en la parte media superior del abdomen) o sensación de indigestión.
  • Falta de aire. Puede ocurrir con o sin malestar en el pecho.
  • Podrías comenzar a sentir sudor frío, náuseas o mareo.
  • Dificultades para dormir, ansiedad, cansancio o falta de energía.

Entre las mujeres que tienen ataques cardíacos, el aumento en pacientes jóvenes pasó de 21 a 31 por ciento, un aumento mayor que en los hombres jóvenes. Los investigadores también encontraron que las mujeres jóvenes tenían menos probabilidades que los hombres de recibir terapia para reducir los lípidos, incluidos los medicamentos antiplaquetarios, los bloqueadores beta, la angiografía coronaria y la revascularización coronaria.

“Las mujeres no fueron tratadas de la misma manera que los hombres, y eso podría ser por una combinación de razones”, añade la experta.

Por su parte, la Dra. Ileana L. Piña, profesora de medicina y epidemiología en el Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York advierte de que “el asesino número uno de las mujeres no es el cáncer de mama o el cáncer uterino; el asesino número uno de las mujeres es la enfermedad cardíaca. Y hasta que prestemos atención a esto, este tipo de cifras seguirán apareciendo”.

Y es que el pronóstico de un infarto de miocardio es peor en mujeres que en hombres. Un porcentaje mayor fallece antes de llegar a un hospital (52 por ciento frente al 42 por ciento en los hombres) y el pronóstico es también peor tras la hospitalización.

Entre los motivos, que las mujeres tienden a presentar enfermedad coronaria aproximadamente 10 años más tarde que los hombres, por lo que suelen tener mayores comorbilidades (enfermedad renal, osteoarticular, anemia…). Además, las mujeres suelen consultar con mayor retraso, tardan más en ser diagnosticadas al presentar a veces síntomas atípicos y, según las investigaciones realizadas, reciben tratamientos menos agresivos que los hombres. Por otro lado, durante la hospitalización, las mujeres tienden a presentar mayores complicaciones como insuficiencia cardíaca, ictus o necesidad de transfusiones.

Las molestias estomacales y la náuseas serían el cuarto síntoma femenino de infarto. (Foto: Getty)

El estudio también detectó que la presión arterial alta y la diabetes estaban aumentando entre todos los pacientes que tenían ataques cardíacos. En comparación con los hombres jóvenes en el estudio, las mujeres jóvenes tenían incluso más probabilidades de tener presión arterial alta, diabetes y enfermedad renal crónica.

Medidas para evitar un ataque al corazón:

– No fumar y evita ser fumador pasivo.

– Controlar la presión arterial.

– Tomar alimentos bajos en grasas saturadas, grasas trans, sodio (sal) y azúcares agregados.

– Ser físicamente activo.

– Alcanzar y mantener un peso saludable.

– Controlar el azúcar en la sangre si tienes diabetes.

– Hacerse chequeos médicos en forma regular.

– Tomar los medicamentos que te haya recetado tu médico.

En definitiva los expertos recomiendan establecer una rutina de hábitos cardiosaludables como abandonar el tabaco si es fumadora, controlar el colesterol y la tensión arterial y realizar una dieta saludable, además de realizar ejercicio físico diario como caminar al menos media hora a paso vigoroso.

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