Las 3 razones por las cuáles López Obrador liberó al "Chapito"

LA NACION

CIUDAD DE MÉXICO.- Parecía que las fuerzas federales mexicanas habían logrado una nueva victoria en la eterna batalla contra los carteles al capturar ayer al hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán en la ciudad de Culiacán.

Ovidio Guzmán López, uno de los cuatro hijos del famoso capo que está cumpliendo una larga sentencia en una prisión de Estados Unidos, tenía una orden de aprehensión provisional con fines de extradición (aun se desconoce si a Estados Unidos), que fue dictada por un juez federal.

Sin embargo, tras una jornada de enfrentamientos y terror en la ciudad de 750.000 habitantes en el oeste de México, el presunto criminal fue liberado. La decisión tomó por sorpresa a muchos y provocó fuertes reacciones, de las que el presidente Andrés Manuel López Obrador se defendió en una conferencia de prensa el viernes en Oaxaca.

1. El operativo estuvo mal planeado

El secretario de Defensa, Luis Sandoval, reconoció que el episodio fue el producto de "una estrategia mal planeada".

"Al verse rodeados por una fuerza mayor y todo el despliegue de agresión contra la población, y el hecho de no haber recibido oportunamente la orden de cateo, se ordenó abandonar el inmueble", dijo Alfonso Durazo, secretario de Seguridad.

Durazo había afirmado anoche que una unidad de la Guardia Nacional realizaba un "patrullaje de rutina" en un barrio del centro de Culiacán, cuando desde una vivienda fue atacada a balazos; una acción que los uniformados repelieron deteniendo a cuatro personas, entre las que se encontraba el hijo de "El Chapo".

Pero hoy, las autoridades rectificaron que el operativo sí fue planeado. Durazo dijo que grupos de la delincuencia organizada rodearon la residencia donde se encontraba detenido Guzmán "con una fuerza mayor" que la de los militares, desatando el pánico en diversos puntos de la ciudad, por lo que el gobierno mexicano optó por detener el operativo.

Un intenso tiroteo con armas pesadas y vehículos incendiados que bloqueaban las carreteras se desató el jueves en la capital del estado mexicano de Sinaloa después de que las fuerzas de seguridad localizaron a uno de los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán Fuente: AP - Crédito: Héctor Parra

Los incidentes de ayer causaron 23 heridos por arma de fuego y ocho fallecidos, entre los que no habría militares o efectivos de la Guardia Nacional, explicó el secretario estatal de Seguridad Pública, Cristóbal Castañeda. Además, 27 presos se fugaron del penal, agregó.

"El propio gobierno generó esa disyuntiva. Por lanzar un operativo mal planeado y peor ejecutado, se volvieron vulnerables al chantaje. No hay nada admirable en la decisión tomada", tuiteó el reconocido analista mexicano, Alejandro Hope, tras la conferencia matutina del presidente.

2. El gobierno quiere evitar más masacres

Escenas transmitidas en medios y redes sociales dieron cuenta del pánico que se vivió ayer en Culiacán: enfrentamientos entre sicarios, efectivos militares y policiales, autos quemados para bloquear vías, ciudadanos huyendo y muchos tirados en el suelo para protegerse de los disparos.

Tras lo ocurrido, el presidente dijo: "Yo estuve de acuerdo con eso porque no se trata de masacres. No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas".

"No se puede apagar el fuego con el fuego. Esa es la diferencia de esta estrategia con relación a lo que han hecho los anteriores gobiernos. Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra", defendió.

El operativo para capturar al hijo de "El Chapo" Guzmán fracasó y tuvieron que liberarlo Fuente: AP

3. López Obrador se quiere diferenciar de los gobiernos anteriores

"La estrategia que se estaba aplicando anteriormente convirtió al país en un cementerio y eso ya no lo queremos", dijo López Obrador desde Oaxaca.

"Con rectitud, con honestidad, con justicia vamos a garantizar la paz y la tranquilidad en el país", agregó.

Pero los episodios de violencia son un panorama recurrente en México e incluso han aumentado con la llegada del mandatario. De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) desde diciembre pasado, cuando empezó el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, hasta julio de 2019, la cantidad de homicidios fue de 20.599.

Así, la tasa de homicidios es de 22 por cada 100.000 habitantes. El incremento fue del 6% con respecto al mismo periodo de 2018, señaló el SNSP.

Agencias AFP, AP y Reuters