3 cosas que las personas persuasivas hacen de manera diferente

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Con más frecuencia de lo que pensamos, asumimos que nuestras opiniones o solicitudes serán ignoradas o rechazadas. Muchas veces nos cerramos puertas nosotros mismos por pensar que nos van a decir que no o que no vamos a lograr eso que queremos, pero hay investigaciones que demuestran que esas preocupaciones no siempre reflejan la realidad, sino que pasan por un filtro de falta de confianza o de subestimar nuestra capacidad persuasiva.

Aplica estos tips en la oficina. Foto: Getty Images
Aplica estos tips en la oficina. Foto: Getty Images

Ser persuasivo puede tener muchos beneficios y saldos positivos en tu vida, ya sea que intentes negociar un salario o ciertas condiciones laborales, que quieras compartir esa idea que sientes que va a funcionar o simplemente pedir un favor.

Decir que no es bastante difícil; también por lo difícil que es sentirse rechazado tendemos a decir que sí cuando realmente no queremos, y no nos lanzamos porque no confiamos en que somos más persuasivos de lo que pensamos.

Aquí te compartimos tres cosas que las personas más persuasivas practican con frecuencia, según explicó una psicóloga social en CNBC.

1. No te preocupes por decir las cosas a la perfección

Muchas veces nos preocupamos más por la forma en la que decimos las cosas que por lo que realmente queremos expresar. Pensamos que quienes nos escuchan están analizando cada una de nuestras palabras para juzgarnos y esa inseguridad nos hace incluso terminar balbuceando o enredarnos en expresar aquello que teníamos tan claro en nuestra cabeza.

Si eres de los que padece de ese mal, puedes quedarte más tranquilo, porque muchas investigaciones han descubierto que las personas realmente no escuchan ni recuerdan la mayor parte de lo que decimos. La "teoría del rastro difuso" fue desarrollada por la neurocientífica de la Universidad de Cornell, Valerie Reyna, y explica que los seres humanos procesamos de dos maneras:

-En un área del cerebro, recordamos lo que se dijo literalmente.

-En otra área, procesamos y recordamos la esencia de lo que se dijo.

Esta teoría plantea que, si bien codificamos lo literal y la esencia de lo que escuchamos de forma simultánea, la memoria de la información literal se desvanece muy rápido, mientras que la memoria de la esencia dura mucho más, lo que significa que en la mayoría de los casos tu jefe o cualquiera que te esté escuchando recordará la esencia de tu sugerencia y no tus palabras literales.

2. Haz las cosas en persona

Si alguna vez has tenido la sensación de que logras un mejor resultado cuando hablas en persona con tu jefe o con un compañero de trabajo que cuando lo haces por correo o mensaje de texto, es porque realmente funciona mejor.

Cuando queremos expresar algo o convencer a alguien siempre pensamos en qué forma de comunicación sería la adecuada, y tendemos a elegir el correo o los mensajes porque también pensamos de antemano que nos van a rechazar nuestra idea o petición, y es mucho menos incómodo ser rechazado por correo electrónico que en persona.

Sin embargo, intercambiar en persona y tener la atención del otro al menos unos pocos minutos es una táctica muy efectiva que practican a menudo las personas influyentes y persuasivas, y que muchas veces no utilizamos por falta de confianza en nosotros mismos.

3. Sube tu nivel de confianza

Muchos psicólogos coinciden en que tener un poco de falta de confianza hace que las personas se esfuercen más, hagan investigaciones más rigurosas y estén abiertas a recibir consejos, pero que en el espacio comunicativo tener más confianza en uno mismo tiene sus ventajas.

La falta de confianza en nosotros mismos la podemos observar no solo cuando no nos permitimos decir lo que pensamos en una reunión, sino también cuando asumimos que lo que digamos no va a ser aceptado y optamos por callar, o cuando pasamos horas redactando y reelaborando un correo electrónico.

El mejor ejercicio que puedes hacer como antídoto a la falta de confianza es que cualquier impresión que asumas que le causaste a otra persona, asume siempre que es mucho mejor, y cualquier retroceso que esperes obtener, espera que sea mucho menor.

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