Enseñando a programar a un hombre sin hogar

Patrick McConlogue un programador, diseñador y emprendedor de la ciudad de New York siempre veía a un desamparado cerca del río Hudson cuando iba camino a su trabajo. Un día decidió aproximarse al desafortunado y hacerle una propuesta fuera de lo común: le dio a elegir entre 100 dólares en efectivo o 1 hora diaria de lecciones de programación por dos meses.

Para sorpresa de Patrick el hombre, que se llama Leo, eligió las lecciones de programación. El diseñador descubrió que Leo es una persona inteligente y preocupada por el medio ambiente, la política de la ciudad y otros temas profundos. "Es una persona inteligente y lógica. Más importante aún, es serio. Ahora depende de él mostrar que la dedicación es uno de sus talentos."

McConlogue le dio a su nuevo amigo algunas cosas para comenzar y estudiar por su cuenta. Una laptop con conexión 3G a Internet y un cargador solar para que no dependiera de la electricidad. Acceso a una academia de programación online, tres libros de Javascript que cubren los niveles de principiante a avanzado y algo para que pudiera ocultar el equipamiento y evitar que se lo roben. Adicionalmente el emprendedor va a salir a trabajar una hora antes para poder dedicarle ese tiempo a su estudiante.

Las habilidades que va a adquirir permitirán a este hombre entrar a un mercado laboral de gran demanda y buenos salarios. Es una segunda oportunidad para una persona que perdió muchas batallas pero tiene ahora tiene la oportunidad de levantarse. Patrick lo va ayudar también a conectarse con profesionales del sector para conseguir un empleo una vez que tenga la calificación necesaria.

El acto de bondad de este programador ha levantado polémica. Algunos señalan que es solo otro experimento que no muestra respeto a la individualidad del beneficiado y que los desafortunados no deben ser tratados como si fueran un algoritmo o parte de una gran ecuación social. Pero son muchos más los que apoyan el viaje que ha emprendido junto a Leo y lo han expresado en la página de Facebook Journeyman Hacker que ha sido creada con esta finalidad.

"Tengan en cuenta que este es el comienzo de un largo proceso, advierte McConlogue en la página. Cualquier cosa que vale la pena toma tiempo. Esto puede haberse hecho viral pero no perdamos el enfoque. La historia de un hombre, la elección de hombre. La audiencia de Internet ahora han convertido esto en una gran oportunidad".

Como dice el refrán es mejor enseñarle a un hombre a pescar que darle un pescado todos los días. ¿Qué creen ustedes? ¿Tiene Patrick McConlogue la motivación correcta? ¿Darán fruto sus esfuerzos? Compartan su opinión en los comentarios.