Zona euro evalúa calibrar estímulo cuando economía se reactive tras COVID-19

Jan Strupczewski
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European Union flags flutter outside the European Commission headquarters in Brussels

Por Jan Strupczewski

BRUSELAS, 15 feb (Reuters) - Los ministros de Finanzas de la zona euro sostienen el lunes conversaciones iniciales sobre cómo el esperado repunte de la actividad económica y el fin de los confinamientos por la pandemia deberían afectar los montos de efectivo que los gobiernos están inyectando en la economía para activarla.

Las conversaciones preliminares se basan en las proyecciones de la Comisión Europea que muestran que los 19 países que comparten el euro se recuperarán menos que lo previamente esperado durante este año, debido a que una segunda ola de contagios de la pandemia de COVID-19 ha vuelto a poner a las economías bajo medidas de confinamiento.

"El tema es cómo combinar de mejor forma el compromiso de apoyo de corto plazo con una estrategia fiscal creíble de mediano plazo", dijo un funcionario de alto rango de la zona euro.

Los gobiernos de la zona euro han puesto billones de euros a disposición de sus economías desde el comienzo de la pandemia en febrero de 2020 a través de varias medidas para apoyar la liquidez corporativa, las moratorias de pago de créditos, aplazamientos de impuestos y subsidios salariales.

"Ahora las medidas no discriminan. Con el tiempo, más y más sectores se acercarán a la normalidad, será momento de retirar gradualmente el apoyo público al sector corporativo. Diferentes sectores tendrán diferentes dinámicas de recuperación", sostuvo.

"Tendrá que haber un enfoque mucho más personalizado, selectivo en el futuro -ese es uno de los temas clave en las discusiones: Cómo calibrar, cómo pasar de las medidas generales a las medidas más calibradas", dijo el funcionario.

Los desafíos clave serán evitar que se retire el apoyo a compañías que son viables pero que se han vuelto dependiente del respaldo público ante la pérdida de negocios causada por la pandemia, a la vez que se permita la quiebra de las empresas inviables, que de todas maneras habrían colapsado.

Decidir qué compañías están preparadas para sobrevivir y cuáles deberían quebrar será una tarea difícil, que probablemente se logrará de mejor forma con la ayuda de inversores privados, quienes tienen mejores herramientas para determinarlo que los gobiernos, refirieron funcionarios.

"Uno de los peligros es que las dinámicas políticas lleven a todos a decir que no deberíamos retirar el apoyo muy pronto debido a los riesgos involucrados", dijo un segundo funcionario de alto rango de la zona euro. "Si bien esto es verdad, la gente olvida que dejar el respaldo por mucho tiempo también es arriesgado".

Los ministros, por lo tanto, volverán a las discusiones en abril para revisar las leyes de bancarrota en sus países y asegurarse de que las empresas no viables puedan dejar de recibir el apoyo rápidamente para no desacelerar la recuperación.

"El tema más importante será tener un marco de insolvencia que garantice que, en el caso de una insolvencia, los activos sean reintroducidos rápidamente a la economía y puestos en usos productivos", dijo el segundo funcionario.

"La insolvencia en sí es irrelevante, porque usualmente los activos no son destruidos. Sin embargo, si el proceso no funciona, terminas con un problema", agregó.

Normas de bancarrota más armonizadas en la zona euro también ayudarían a acercar lo que la UE llama una unión de mercados de capital -lo que haría más fácil que las compañías recauden fondos vía valores emitidos en el bloque, en lugar de depender principalmente de créditos bancarios en sus países como ahora.

(Reporte de Jan Strupczewski; Editado en Español por Ricardo Figueroa)