Zendaya y el naked dress que ya es historia de la moda

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El festival de cine de Venecia nos deja en cada edición una “doble competición”. Por un lado, la oficial, la cinematográfica; por otro, la extraoficial y en cambio más mediática, la que tiene lugar en la alfombra roja por ser la más elegante en la ciudad más especial. Y este año, por mucho que hayan puesto toda la carne en el asador iconos de estilo como Kristen Stewart, Ester Expósito, Penélope Cruz, Milena Smith, Jessica Chastain o Dakota Johnson, entre otras, la categoría ficticia de diva de Venecia 2021 tiene una indiscutible reina: Zendaya, que deslumbró al mundo con un naked dress firmado por Balmain que es una obra de arte que ya forma parte de la historia de la moda.

En realidad, la creación exclusiva de Oliver Rousteing para Zendaya es un "falso naked dress". Lo explicamos: siendo rigurosos en la descripción del mismo en base a las características esenciales de este tipo de piezas, el vestido largo en color nude con abertura interminable en la falda y cuerpo ajustado con pliegues a modo de segunda piel con el que Zendaya ha conquistado (una vez más) el mundo desde Venecia no sería un naked dress porque no aparecen las transparencias por ningún lado.

Originario de los años 20, cuando vedettes y mujeres ligadas al espectáculo empezaron a utilizar vestidos fabricados con materiales traslúcidos para explotar la sensualidad del cuerpo femenino. Como no podía ser de otro modo, esta oportunidad fue aprovechada por las grandes divas femeninas de mediados de siglo que llevaron este tipo de prendas a un nivel superior. Primero Marlene Dietrich y después, ya en los años 60, Marilyn Monroe -el diseño traslúcido de Jean Louis con el que cantó el histórico ‘Happy birthday’ a JFK en el 62 es inolvidable-, convirtieron al naked dress en una pieza icónica cuyo idilio con las estrellas del cine y la canción se mantiene vigente desde entonces.

NEW YORK CITY - NOVEMBER 20:  Cher attends Metropolitan Museum of Art Costume Institute Exhibition
NEW YORK CITY - NOVEMBER 20: Cher attends Metropolitan Museum of Art Costume Institute Exhibition "Romantic and Glamorous Hollywood Design" on November 20, 1974 at the Metropolitan Museum of Art in New York City. (Photo by Ron Galella, Ltd./Ron Galella Collection via Getty Images)

Cher en la gala del MET del año 74 lució el naked dress más famoso de los 70, un diseño que era un puñetazo en la cara de todos aquellos que censuraban este tipo de piezas por ser demasiado provocadoras, y ya en los años 90 este tipo de vestidos vivieron una época de esplendor de la mano de la generación de modelos más famosa de la historia, con Kate Moss y Naomi Campbell a la cabeza. Ellas, de hecho, fueron pioneras con la versión informal del naked dress, que desde entonces no es solo una prenda de alfombra roja.

El diseño de Zendaya, un falso ‘naked dress’

Todos los ejemplos mencionados en este breve repaso histórico que hemos hecho del naked dress de la mano de las celebrities más importantes del siglo XX que lo llevaron tienen en común que son diseños que intentan esculpir la figura femenina poniéndose a su merced al fundirse con la piel con naturalidad, sin aparente esfuerzo. La mayoría, además, son vestidos creados siempre en tonalidades clásicas como el negro, el nude o el blanco, aunque este en menor medida. Y las incrustaciones brillantes son el elemento decorativo más habitual en todos ellos, a excepción de las versiones más relajadas propias de los años 90, de aire minimalista: tela transparente y ausencia de decoración en la mayoría de ejemplos.

Por eso, aunque hayamos leído estos días hasta la saciedad que el vestido de Balmain que Zendaya lució en Venecia hace unos días es un naked dress, lo cierto es que no cumple con uno de los requisitos imprescindibles de las piezas de este corte: las transparencias, detalle exprimido al máximo en este siglo por mujeres como Kim Kardashian, la reina contemporánea de este tipo de vestidos.

American actress Zendaya at the 78 Venice International Film Festival 2021. Dune red carpet. Venice (Italy), September 3rd, 2021 (Photo by Marilla Sicilia/Archivio Marilla Sicilia/Mondadori Portfolio via Getty Images)
American actress Zendaya at the 78 Venice International Film Festival 2021. Dune red carpet. Venice (Italy), September 3rd, 2021 (Photo by Marilla Sicilia/Archivio Marilla Sicilia/Mondadori Portfolio via Getty Images)

No es así la creación de Oliver Rousteing para Zendaya, pero tampoco lo era, por ejemplo, el vestidazo de Vera Wang con el que Anya Taylor-Joy acudió a los premios a los SAG Awards el pasado mes de abril, y aquello también se etiquetó como naked dress -no parece casualidad que Zendaya y la protagonista de ‘Gambito de dama’ compartan estilista, Law Roach-. Tampoco lo son muchas de las últimas creaciones de Jacquemus, por ejemplo, bautizadas también como naked dress. Estamos hablando, por lo tanto, de una nueva transformación de esta pieza icónica, que como ya hiciera en los 90 relajándose, amplía su versatilidad con un rostro nuevo: sin transparencias.

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El reto para los diseñadores es mayúsculo porque deben conseguir que un vestido siga siendo un naked dress a pesar de quitarle parte de su alma. Y es aquí donde la creación de Balmain para Zendaya cobra una dimensión monumental porque para paliar esta ausencia de transparencias explota otros caminos con una maestría nunca antes vista para que la sensación de segunda piel sea evidente a la vista. Una de ellas, el color, un tono nude que es la perfecta definición de lo que vulgarmente conocemos como “color carne”, no es tan novedosa. Una segunda, en la línea con las tendencias actuales, a través de las aberturas en la falda. Y una tercera, la más valiosa por lo que entraña, la que convierte en una obra de arte para el recuerdo el citado vestido, la forma de concebirlo como si de una escultura se tratara.

Como prueba, una analogía de arte, que diría la comunidad española de divulgación de arte en Twitter, donde este hashtag, #analogíadearte, es un atajo al conocimiento muy recomendable, por cierto. En 1751, el escultor rococó Antonio Corradini creó La verdad velada, también conocida como Modestia. Se trata de una escultura -está ubicada en la capilla Sansevero de Nápoles- con un detalle técnico increíble en la que el mármol parece convertirse en seda natural en el velo que recorre el cuerpo desnudo de la figura femenina tallada por el artista.

Detail of Veiled Modesty by Antonio Corradini (Photo by Araldo de Luca/Corbis via Getty Images)
Detail of Veiled Modesty by Antonio Corradini (Photo by Araldo de Luca/Corbis via Getty Images)

Es inmediata la conexión entre los pliegues del naked dress de Oliver Rousteing al abdomen y pecho de Zendaya con los pliegues del velo esculpido por Corradini hace tres siglos. La sensualidad y la sofisticación son protagonistas en ambas creaciones, pero también tienen en común la técnica utilizada porque el director creativo de Balmain dio forma al vestido de Zendaya precisamente como si de una escultura se tratara. Así lo explica la propia firma francesa: “El vestido de cuero, hecho a la medida se elaboró ​​con un modelo exacto del busto de la estrella, aprovechando al máximo los recursos del taller de Balmain y la tradición artesanal que posee la casa".

Oliver Rousteing esculpió sobre un busto de Zendaya el que ya es uno de los vestidos más sobresalientes de lo que llevamos de siglo. Nunca antes escultura y moda se dieron la mano con tanta firmeza, lo cual no hace más que reforzar el argumento de aquellos que defendemos que la moda es una disciplina artística al nivel de cualquier otra.

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