Zemmour, Le Pen y Mélenchon luchan por la firma de cargos electos para ser candidatos

·1  min de lectura

Aunque los sondeos indiquen que se encuentran entre los aspirantes con una intención de voto significativa para las elecciones presidenciales de abril, los candidatos antisistema se topan con un obstáculo de peso: para presentarse deben obtener el aval de al menos 500 cargos electos. Y no todos lo están logrando.

A menos de tres meses de las elecciones presidenciales, el escenario político francés parece muy abierto. Aunque todos los estudios de opinión apunten a una calificación del actual presidente Emmanuel Macron para la primera vuelta y a un presumible victoria para la segunda, su rival ha ido cambiando en las últimas semanas. La representante del partido conservador Los Republicanos, Valérie Pécresse, se disputa el segundo puesto con derecha, Marine Le Pen (Agrupación Nacional) y el polemista Eric Zemmour (Reconquista). Sin embargo, estos dos no tienen la garantía de poder ver su papeleta en las urnas. Lo mismo ocurre con el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon, al frente de La Francia Insumisa.

Para poder participar en la carrera a la Presidencia, el candidato necesita se apadrinado por 500 personas que ostenten un cargo electo. Los avales, que son públicos, deben proceder de representantes electos (diputados, senadores, alcaldes, etc.) de al menos 30 departamentos diferentes o comunidades de ultramar.

Para obtener estos apoyos, los aspirantes al Elíseo deben entonces tratar de convencer a funcionarios, en particular alcaldes, que muchas veces pertenecen a otros partidos y retacean su firma. Es especial el problema que enfrenta el controvertido polemista nacionalista Eric Zemmour, cuyo nuevo partido no puede contar con el apoyo de ningún cargo electo.


Leer más

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.