Nueva York, el hogar que Trump descuidó, exultante tras su derrota

Agencia EFE
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Nueva York, 7 nov (EFE).- "¡Estás despedido!" Ese es uno de los clamores que más se han escuchado en las calles de la Gran Manzana, una ciudad que vio nacer y crecer a Donald Trump, pero que también ha sufrido especialmente las consecuencias de las políticas del presidente, como su guerra contra la inmigración y su falta de medidas para enfrentarse a la pandemia del coronavirus.

"Quiero celebrar delante de la casa de este cabrón. Es el peor ser humano que ha llegado a ser presidente", dice a Efe Mike Day a dos manzanas de la Torre Trump, botella de champán en mano, antes de repetir una y otra vez el famoso "You're fired" ("Estás despedido") con el que el mandatario triunfó en un programa de telerrealidad estadounidense.

Pero Day, junto con otra veintena de neoyorquinos que se habían acercado a la zona, no se ha podido acercar mucho al enorme y ostentoso rascacielos de la Quinta Avenida del mandatario, porque la Policía de Nueva York ha rodeado con varias hileras de vallado las inmediaciones del edificio, una medida de prevención para tratar de evitar daños o incidentes.

"Esto es vergonzoso, porque nosotros tenemos derecho a reunirnos aquí", dice sobre la acción tomada por las fuerzas de seguridad, conocedoras del especial rechazo que sienten los neoyorquinos por un presidente que representa todo lo que repudian en la Gran Manzana: el racismo y la intolerancia.

NUEVA YORK ES UNA FIESTA

A pocas horas de la victoria declarada por los medios del demócrata Joe Biden, los neoyorquinos celebraban con entusiasmo la derrota de una de las figuras más célebres de EE.UU. que ha dado la ciudad con decenas de fiestas improvisadas, música, cacerolas, campanas, banderas, e incluso gritos de "Trump, a la cárcel".

Los neoyorquinos se congregaron en Times Square, Washington Square Park, Union Square y Fort Green, donde el "estás despedido" se ha convertido en una de las consignas más repetidas, y donde se ha escuchado la canción "FDT" (Fuck Donald Trump) de Nipsey Hussle una y otra vez, y el "Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye" del grupo Stema.

LOS GOLPES DE TRUMP A SU CIUDAD

Y es que, pese a que Donald Trump nació en el distrito neoyorquino de Queens y vivió en la ciudad hasta que a sus 71 años la presidencia le llevó a trasladarse a la Casa Blanca, el mandatario no ha mostrado en los últimos cuatro años ningún tipo de afecto por la metrópolis, y ha arremetido contra ella en numerosas ocasiones.

La relación entre la Gran Manzana y el presidente empezó a agriarse poco después de que llegara al poder, cuando comenzó a imponer medidas para tratar de frenar la inmigración ilegal, como la prohibición de la entrada de ciudadanos de países musulmanes, algo que impactó notablemente a Nueva York, una ciudad conocida por su enorme diversidad cultural gracias al flujo constante de inmigrantes.

Fue además una de las más golpeadas por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que comenzaron en 2017 y en las que los agentes del orden acudían a las residencias de inmigrantes ilegales o les arrestaban cuando acudían a las vistas judiciales para tratar de regularizar su situación, la gran mayoría de ellos procedentes de Latinoamérica.

En 2019 Trump cambió su dirección oficial a su hotel Mar-a-Lago, en Florida porque, según el mandatario, los políticos del estado de Nueva York lo "trataron muy mal".

La metrópolis también se convirtió en el epicentro de la pandemia en primavera de este año, donde han muerto más de 33.000 personas de coronavirus, pero mientras se desataba la tragedia, Trump acusaba al gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, y al alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, de estar exagerando la gravedad de la situación para recibir más recursos de los que en realidad necesitaban.

LATINOS Y NEGROS, ESPECIALMENTE CONTENTOS

En el barrio de East Williamsburg, en Brooklyn, donde vive un elevado número de neoyorquinos de origen latino, la derrota de Trump es especialmente emocionante, y segundos después de que los medios comenzaron a declarar la victoria de Joe Biden, los vecinos comenzaron a asomarse a sus ventanas, golpeando cacerolas y dando gritos de júbilo.

"Va a ser una fiesta para los latinos y para todo el mundo. Este país está muy contento con la victoria de Biden", cuenta a Efe Andrés Pichado, trabajador dominicano de un comercio de la Avenida Graham, donde reinaba el sonido de las bocinas de los autos celebrando la derrota de Trump.

"Este nuevo presidente que tenemos va a tener un poquito más juicio que Trump, y nos va a tratar mejor a todos", agrega. "Esta noche vamos a celebrar con toda la familia".

Los negros, otra de los sectores de la población que más se han visto afectados con la negativa de Trump de condenar los ataques de grupos de supremacía blanca y la violencia policial hacia jóvenes de raza negra, mostraba su alegría ante la Torre Trump.

"Después de tres años y medio este país está devastado y realmente necesitábamos un cambio", comenta Carole Doyle, que acudió a la Torre Trump con su nieto, quien portaba un cartel con el mensaje "Trump, You're Fired!" (Trump, ¡estás despedido!).

"La gente de Nueva York siempre ha sabido que es un mentiroso. (...) Me deja atónita que tuviera tanto apoyo, pero eso cambia el 20 de enero", dijo la neoyorquina en referencia a la fecha de la ceremonia de investidura de Joe Biden.

Helen Cook

(c) Agencia EFE