Las protestas pacíficas no decaen en Nueva York y se limitan los disturbios

Agencia EFE

Nueva York, 3 jun (EFE News).- Nueva York vivía este miércoles su séptimo día de protestas tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la Policía, después de que en la víspera las marchas pacíficas continuaran sin perder fuerza, mientras se limitaban los disturbios y saqueos.

"Hubo mayoritariamente protestas pacíficas y con la policía respetando. Vimos algunos incidentes en los que la gente decidió hacer algo ilegal o violento alrededor, pero fue escaso”, destacó el alcalde, el demócrata Bill de Blasio, en una conferencia de prensa.

De Blasio, criticado en días anteriores desde distintos bandos que consideraban que no había hecho suficiente para evitar los saqueos que se vieron en partes de la ciudad, defendió que en la noche del martes al miércoles la Gran Manzana dio un “paso adelante” para restaurar el orden.

El gobernador del estado, el también demócrata Andrew Cuomo, que el martes había atacado a De Blasio por su gestión de los disturbios, también destacó que la última noche había sido “mucho mejor”.

“Los manifestantes fueron generalmente pacíficos, la Policía tuvo los recursos y la capacidad para hacer su trabajo”, apuntó Cuomo, que tuvo que dar marcha atrás en parte a las críticas que había vertido sobre el Departamento de Policía de Nueva York y que causaron un fuerte malestar entre los sindicatos de agentes.

SE IMPONEN LAS PROTESTAS PACÍFICAS

En total, en la noche del martes al miércoles, hubo unos 280 arrestos, un claro descenso con respecto a los más de 700 de la jornada anterior, con algunos episodios aislados de violencia y robos en tiendas, pero con las marchas pacíficas dominando.

Cuomo subrayó que hay dos cosas muy diferentes: de una lado manifestaciones pacíficas contra el racismo y la violencia institucional que sufren los negros y del otro “oportunistas” que están aprovechando la situación para cometer saqueos y destrucción.

La del martes fue la segunda noche de toque de queda en Nueva York, en esta ocasión adelantado a las 8 de la tarde, y aunque miles de personas lo ignoraron para continuar con sus protestas, no se registraron grandes problemas, más allá de algunos momentos de tensión cuando los agentes bloquearon el paso en puentes que conectan los distritos de Manhattan y Brooklyn.

Las autoridades locales urgieron a los manifestantes a respetar en esta ocasión el toque de queda -que continuará hasta el domingo- con el fin de que la policía pueda hacer frente a los saqueos durante la noche y evitar así que eso manche unas protestas que son “honestas” y “están justificadas”.

Un representante de la familia de Floyd, el hombre negro cuya muerte en Mineápolis a manos de agentes desató las protestas en todo el país, apareció junto al jefe de la Policía de Nueva York en una iglesia de la ciudad para llamar a los manifestantes a evitar la violencia.

NUEVAS MARCAS EXIGIENDO JUSTICIA

Este miércoles, durante el día, continuaron las manifestaciones en distintos puntos de la Gran Manzana, como la céntrica Washington Square, desde donde salió una marcha a las 4 de la tarde al grito de “sin justicia no hay paz”, de nuevo con cientos de personas tomando las calles , paralizando el tráfico y recibiendo apoyo de conductores y vecinos.

Una joven blanca de Florida llamada Lauren dijo a Efe que volvía la protesta “porque es lo correcto”: un amigo suyo de color fue asesinado y, lamentó, nunca se le dio “credibilidad”, por lo que no tiene esperanza de que se resuelva el caso.

Pese a las consignas anti policiales como “fuck the police” o lemas en pancartas como “all cops are bastards”, los ánimos estaban calmados en la línea de otras protestas diurnas y los policías observaban sin intervenir, apostados en cada calle.

En un momento puntual, un manifestante y un agente llegaron a unir esfuerzos por la concordia después de que alguien aparentemente lanzara aún objeto, el primero preguntando “quién lo ha tirado” y el segundo pidiendo “sacar de aquí” a los violentos.

Bajo un sol de justicia y con la mayoría de gente llevando mascarillas, se repitieron escenas de solidaridad de días anteriores con ciudadanos repartiendo botellas de agua, mascarillas y gel hidroalcoholico.

Mientras, en el medio Manhattan, una zona comercial afectada por los saqueos, los establecimientos seguían tratando de protegerse, con operarios colocando tablones en escaparates y con tiendas que ya habían sufrido ataques, como una de la cadena de electrónica Best Buy y otra de la firma de ropa North Face, blindándose en previsión de más disturbios. En la Quinta Avenida ya no se puede ver casi ni un escaparate.

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