Yordan Álvarez y Yuli Gurriel son mis referentes. Quiero un anillo, afirma superprospecto cubano

Un fanático le pide un autógrafo, otro una foto, un tercero le hace una anécdota de su padre cuando jugaba en Industriales. Miguel Antonio Vargas fue una de las figuras más buscadas en el pasado Juego de las Estrellas Cubanas del Béisbol efectuado en el Tamiami Park, como si la gente supiera que dentro de él habita una futura luminaria.

Después de vivir un debut de ensueño con los Dodgers, el habanero irá al spring training a luchar por un puesto desde el principio y no son pocos los que aseguran de que el hijo de Lázaro Vargas tiene una buena oportunidad de ser parte del equipo grande en el Día Inaugural de la nueva temporada.

Con apenas 22 años, Miguel Antonio ha sido una sensación desde que llegara a las Ligas Menores donde se cansó de torturar la pelota con su bate, al punto que el pasado de agosto le llamaron desde Los Angeles para que vistiera el uniforme del club principal.

Su estancia fue corta, pero la impresión dejada no fue en vano dentro de una organización que prácticamente cuenta con una estrella en cada posición y que, por su historia y galardones, siempre aspira a ganar la Serie Mundial. Miguel Antonio siente que dio un paso importante en el 2022, pero que en la venidera temporada puede dar una más largo.

¿Qué sientes cuando ves el cariño de la gente?

“Para mí significa mucho. Vine como un fanático más. Soy fanático de todos los peloteros que han representado a Cuba aquí y en cualquier parte del mundo. Simplemente soy una representación de todo el sacrificio que han hecho los cubanos no solo en el béisbol sino para ayudar a sus familias. Para mí es un orgullo estar aquí’’.

Un fanático le pide un autógrafo, otro una foto, un tercero le hace una anécdota de su padre cuando jugaba en Industriales. Miguel Antonio Vargas fue una de las figuras más buscadas en el pasado Juego de las Estrellas Cubanas.
Un fanático le pide un autógrafo, otro una foto, un tercero le hace una anécdota de su padre cuando jugaba en Industriales. Miguel Antonio Vargas fue una de las figuras más buscadas en el pasado Juego de las Estrellas Cubanas.

La primavera está cerca, ¿cuál es la ilusión del regreso?

“Tengo la misma ilusión que tenía el año pasado y la que he tenido siempre. Nunca hay un tipo. Siempre quiero ser mejor, hacer más cada temporada. Para mí es un orgullo representar a los Dodgers y a Cuba en cualquier aspecto. Tengo mucha hambre de lo que pueda venir en la primavera’’.

¿En qué te has enfocado durante la temporada baja?

“He trabajado en todo. No tomó nada por sentado. Cada aspecto del juego es importante para mejorar, ya sea el bateo, correr, nada lo dejó desatendido. Quiero ser la mejor versión mía en cualquier elemento y ese es el enfoque que tengo’’.

¿Cuánto confías en que ese 2023 será el definitivo?

“Tengo la misma mentalidad. Son cosas que yo no controlo. Solo controlo mi preparación y lo que pueda hacer dentro del terreno. Quiero ganar, quiero tener un anillo. Estoy orgulloso de lo que hicieron Yordan Álvarez y Yuli Gurriel que tuvieron un anillo este año. Ellos son una referencia para mí. Quiero verme en ese escenario. Quiero competir y ganar’’.

Miguel Antonio Vargas firma una pelota en el pasado Juego de las Estrellas Cubanas.
Miguel Antonio Vargas firma una pelota en el pasado Juego de las Estrellas Cubanas.

¿Qué te quedó de ese primer llamado a Grandes Ligas?

“Un orgullo. Hace seis, siete años mi familia y yo tomamos la decisión de venir aquí y hemos pasado por mucho y al menos les he dado esa alegría. Me llenó de orgullo porque sentí que no había perdido mi tiempo. Soy una persona de no hablar mucho. Trabajo callado y dejo que las cosas sucedan. Hago lo que puedo controlar y dejo todo en manos de Dios’’.

¿Te hubiese gustado estar en el Clásico Mundial?

“Quiero representar mi país todo el tiempo, siempre que pueda, como lo hacen todos los deportistas en el mundo. Pero no es el momento para mí de representarlo y me gustaría en un futuro poder hacerlo’’.