Yordan Álvarez hace estruendo con su bate y los Astros de Houston son los campeones de la Serie Mundial

La masa humana que celebraba en el centro del diamante lo decía todo. Los Astros son los campeones de la Serie Mundial. Los favoritos de la mayoría de expertos y fanáticos no decepcionaron y se alzaron con el mayor trofeo que puede ofrecer el béisbol de las Grandes Ligas.

Houston se impuso este 5 de noviembre por pizarra de 4-1 ante los Filis de Fildadelfia para ratificarse como un conjunto a tomar en cuento no solo en estos tiempos sino para el futuro inmediato al ganar su segundo Clásico de Octubre desde el 2017.

Muchos se preguntaron si Yordan Álvarez haría algo antes del final de este enfrentamiento y terminó llevando a los Astros al título, luego de que con corredores en primera y tercera y un out en la sexta sacara una bola del parque con ese swing potente y destructor que le caracteriza.

Los Filis trajeron a José Alvarado para enfrentar a Álvarez y establecer el enfrentamiento de zurdo contra zurdo. Es un movimiento que el manager Rob Thomson ha estado haciendo durante toda la postemporada - especialmente en esta serie -, pero esta vez le salió muy mal.

Alvarado no estuvo afilado en su última salida y Álvarez destruyó absolutamente una bola rápida de 98.9 millas por hora como parte de un jonrón de tres anotaciones que pasará a ser uno de los más memorables -quizá el más importante- en la historia de los Astros.

El batazo de Álvarez resultó más que importante porque sacó a su equipo de un peligro momentáneo, luego de que Kyle Schwarber pegara un palo de vuelta entera para romper la magia del 0-0 sobre un envío del usualmente dominante dominicano Framber Valdez.

Schwarber bateó un sinker en conteo de 2-2 en la esquina interior hacia las gradas del jardín derecho para sumar su tercer jonrón de la Serie Mundial y el sexto de la postemporada, pero esta vez la ofensiva del hombre fuerte de los Filis no pudo dar pie a un ataque mayor.

Fue el primer jonrón que Valdez permitió en casa desde el 3 de julio y sólo el segundo en toda la temporada a un bateador zurdo.