Yihadista enfrenta a policía francesa, salta por ventana y muere

Por SARAH DiLORENZO y JOHANNA DECORSE

TOLOSA, Francia (AP) — Un islamista que se jactó de haber asesinado a siete personas para "poner a Francia de rodillas" murió el jueves tras saltar por la ventana de su apartamento, aún armado, durante un tiroteo con la policía, dijo el ministro del Interior francés.

Claude Gueant anunció el jueves que el yihadista, Mohamed Merah, de 23 años, se suicidó saltando por la ventana de su apartamento.

Gueant agregó que el sospechoso, que dijo estar ligado a al-Qaida, saltó por la ventana luego que la policía irrumpió en su apartamento, para concluir un asedio de 32 horas, y lo descubrió atrincherado en el baño. Tanto los agentes como Merah intercambiaron disparos antes de suicidarse el yihadista, y dos agentes resultaron heridos en la operación.

"Los lobos solitarios son adversarios formidables", advirtió Gueant en referencia a los terroristas que actúan por su cuenta.

Las autoridades dijeron que Merah, un ciudadano francés de origen argelino, abrazó una forma extremista del islamismo y estuvo en Afganistán y el reducto tribal paquistaní de Waziristán, donde dijo haber recibido entrenamiento de al-Qaida.

Según la policía, durante horas de negociaciones mantenidas el miércoles, cuando comenzó el asedio, Merah admitió sentirse orgulloso de haber asesinado a a un rabino, tres niños judíos y tres paracaidistas en tres ataques diferentes perpetrados desde una motocicleta. Fueron al parecer los primeros homicidios inspirados por el integrismo islamista en Francia en más de una década.

Gueant dijo con anterioridad que la policía deseaba capturar vivo a Merah.

Una unidad especial de comandos de la policía hizo detonar esporádicamente granadas durante la noche y la mañana — algunas arrancaron las persianas del apartamento — y según las autoridades fue una táctica para presionar a Merah a rendirse.

Otras dos detonaciones, producto de granadas de aturdimiento, fueron escuchadas a las 0930 GMT, al comienzo del asalto.

"Lo queremos vivo para que pueda ser juzgado y para que los familiares (de las víctimas) puedan observar el luto debidamente", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores Alain Juppe a la radioemisora Europe 1 antes de comenzar el asalto del jueves.

"Nada lamenta, salvo no haber tenido más tiempo para matar a más personas", dijo el fiscal Francois Molins el jueves en una conferencia de prensa, "y se jactó de haber puesto a Francia de rodillas".

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Jamey Keaten contribuyó desde París a este artículo.