Petrolera Total abandona instalaciones en el norte de Mozambique tras ataque

Agencia EFE
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Maputo, 3 abr (EFE).- La petrolera francesa Total "se ha ido" y ha retirado a todos sus trabajadores de la península de Afungi, a pocos kilómetros de Palma, tras el cruento ataque yihadista iniciado el 24 de marzo contra esta ciudad costera del norte de Mozambique, confirmó hoy a Efe la organización Médicos sin Fronteras (MSF).

"Había unas 8000 personas alrededor de las instalaciones de Total y ahora mismo no sabemos qué ha pasado con ellas; Total se ha ido y solo queda el ejército que está dentro de las instalaciones, aseguró hoy en una entrevista telefónica desde Pemba - capital de la castigada provincia de Cabo Delgado - Aitor Zabalgogeazkoa, coordinador de emergencias en el país de MSF.

"La población está completamente desprotegida", afirmó Zabalgogeazkoa, cuya organización mantenía un equipo en Afungi hasta hace dos días.

Después de que los yihadistas atacaran la ciudad, miles de personas buscaron refugio en los alrededores de las instalaciones de Total, que lidera el multimillonario Proyecto LNG de esta nación africana para construir una planta de licuado de gas natural en la zona.

Unos días después del ataque, el 27 de marzo, la compañía ya anunció la suspensión de la reactivación del proyecto, que habían acordado pocas horas antes del ataque, y redujo al mínimo su fuerza de trabajo en la zona.

Total aseguró esta semana en un comunicado que estaba colaborando y seguía trabajando con las autoridades mozambiqueñas para las operaciones de rescate de los huidos de Palma y, de hecho, organizó este jueves junto al Gobierno la evacuación de unas 1200 personas en barco desde la península de Afungi hasta Pemba.

La compañía no ha confirmado aún su retirada total pero tanto el periódico local O Pais como el coordinador de MSF aseguran que Total se ha ido de la península.

Mientras tanto, aseguró Zabalgogeazkoa, en el interior del país "la gente sigue llegando a cuentagotas" a ciudades como Nangade o Mueda, al sur del distrito homónimo de Palma, "cansada después de caminar cinco, seis o siete días, bebiendo mal, sin comer y con heridas en los pies y en los brazos de andar por el bosque", ya que intentan evitar las carreteras por miedo.

A fecha de este viernes, al menos 9.158 personas -casi la mitad niños- habían llegado desde Palma a los distritos de Nangade, Mueda, Montepuez y Pemba, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Entre ellos hay un número indeterminado de menores no acompañados que, según Zabalgogeazkoa, suelen juntarse con otros desplazados.

"En general, vemos grupos grandes, con una madre o una abuela y cinco, seis o siete chavales que asumimos que no son todos de su misma familia", señala el coordinador de MSF.

Desde su equipo de Mueda, Zabalgogeazkoa asegura que han estado atendiendo a entre 110 y 120 personas al día durante la última semana pero esperan que lleguen muchas más en los próximos días porque "todavía falta muchísima gente por ser localizada".

Este ataque es el más grave ocurrido recientemente en Cabo Delgado desde el inicio en 2017 de la insurgencia de Al Shabab en la provincia, que ha desplazado ya a cerca de 700.000 personas de sus hogares y ha causado más de 2.680 muertos (incluidos más de 1.340 civiles), según el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED).

Pese a ser homónimo del grupo yihadista somalí, Al Shabab en Mozambique no está vinculado a esa organización terrorista leal a la red Al Qaeda, sino al Estado Islámico (EI).

Según la ONU, más de 110.000 ciudadanos vivían en el distrito de Palma, del que es capital la urbe homónima, incluidos más de 67.000 residentes y 43.600 personas que buscaron refugio en la ciudad tras ser desplazadas de otras partes de Cabo Delgado por la violencia.

La crisis humanitaria en Mozambique va en aumento mientras los yihadistas queman pueblos enteros, decapitan a personas, incluidos menores, y cometen otros crímenes, según advirtió la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) el pasado 22 de marzo.

(c) Agencia EFE