Wynton Marsalis disfruta del mariachi y la música de José Alfredo

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 28 (EL UNIVERSAL).- El trompetista estadounidense Wynton Marsalis es una de las figuras más destacadas del jazz contemporáneo y si bien tanto el jazz como la música clásica lo han acompañado toda su vida, comparte que también está en contacto con otros géneros como, por ejemplo, el mariachi.

"Tengo muchos estudiantes a los que les he enseñado y uno de ellos es un trompetista de mariachi y él siempre me manda una lista de cosas para tocar, gente mayor y joven para escuchar", explica.

Es entonces que nombres como los de Mariachi los camperos, José Alfredo Jiménez y Mariachi Vargas de Tecalitlán vienen a su mente.

"Pero me gusta mucha música de diferentes tipos: amo el folk y por supuesto desde que trabajé con Lila (Downs) siempre escucho su música y sigo las cosas que está haciendo", detalla.

Hace poco, relata, él mismo escribió una melodía que compartió con su amigo el bajista Carlos Henriquez pues aún no se siente tan seguro al escribir música dentro del género del mariachi.

"Le dije 'escribí algo en la trompeta que tiene el sonido de la música mexicana, como la trompeta del mariachi'. Pero siempre tengo miedo de escribir algo que podría ser cursi, así que se la mandé a mi amigo y le dije 'dime la verdad, ¿esto es cursi?'", recuerda.

"Él es más joven que yo, tal vez tiene 30 años, así que tal vez me quiso mentir y dijo 'no, no. Es bueno' (risas). Lo grabó para mí y me dijo que no es cursi pero que tengo que frasearlo de cierta forma", explica.

Ahora que está de visita en el país, comparte su gusto y conocimiento por la música mexicana. Este sábado 29 de octubre se presentará en el Auditorio Nacional al frente de la Jazz at Lincoln Center Orchestra, como parte de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino.

Señala por ejemplo que hay una relación entre la música tradicional mexicana y la africana, y que siempre trata de estudiar y tener un mejor entendimiento del tema.

"Amo la forma en que los músicos mexicanos cantan y amo el violín y la trompeta sonando juntos y la forma en que lo hacen", apunta.

Además, el trompetista ganador de nueve Grammy continúa comprometido con la educación musical formando parte, por ejemplo, de programas lúdicos sobre jazz y música clásica y al respecto reflexiona: "Crecí con músicos de jazz y al ser mi padre un músico.

"El jazz es una música muy humana, así que sí, para mí es importante hablar un tipo de filosofía de humanismo universal. Jelly Roll Morton, el primer gran compositor de jazz dijo que esa era una de las funciones primarias de la música, le permite a la gente que tal vez no se agrada entre sí, acercarse. Así que continuamos en esa línea y quiero ser parte de la liberación del mundo, liberando de todo potencial individual pero sin las responsabilidades de saber cómo trabajar en el contexto de un grupo".