WOMAD clama contra las guerras, la represión y la violación de los derechos humanos

Cáceres, 12 may (EFE).- El festival de las músicas y danzas del mundo WOMAD celebra hasta el próximo domingo su XXX edición en Cáceres y lo hace reivindicando el valor de la educación multicultural “para fomentar el respeto y el aprecio entre los pueblos del mundo”, y lanzando un alegato contra las guerras, la represión y la violación de los derechos humanos.

Y lo ha dejado patente en el tradicional manifiesto que se ha leído en la noche de este viernes desde el escenario principal, el de la Plaza Mayor de Cáceres, con miles de asistentes.

Ha dado las gracias a Cáceres “por haber abierto las puertas al mundo y demostrar la grandeza de esta ciudad y sus gentes”.

Para la organización del certamen “Cáceres es ciudad WOMAD indiscutible, no solo por haber acogido este festival y preservarlo frente a cualquier inclemencia durante tres décadas, sino porque su ciudadanía ha asumido la misión y los valores de WOMAD como si fueran suyos a lo largo de más de una generación”.

El festival, que organiza el Consorcio del Gran Teatro de Cáceres y dirige y produce DD&Company Producciones, ha pedido a la periodista Lara López que sea la encargada este año de dar lectura al manifiesto.

Un texto que alude a que “suenan tambores de guerra que hablan de reposicionamiento geoestratégico mundial”, por lo que esos valores mencionados “adquieren más vigencia y obligan a toda la ciudadanía a actuar con firmeza democrática”.

Firmeza para “exigir a quienes tienen el verdadero poder que lo ejerzan a favor de la humanidad y no de bastardos intereses económicos, armamentísticos o estratégicos” ha sido otra de las demandas.

Así, WOMAD ha mostrado esta noche su visión más crítica y su defensa de los pueblos del mundo, como no podía ser de otra forma en un festival que celebra 30 ediciones, con 21 bandas y artistas de 14 países diferentes.

WOMAD “está con los pueblos que sufren las guerras, pero también la represión o la violación de derechos humanos. Pueblos como el saharaui, el palestino, el nicaragüense, el afgano, el maliense… Y con las personas en movimiento que están siendo rechazadas en las fronteras o directamente abandonadas al capricho del mar por países presuntamente civilizados”.

Bandas de Europa, África, América Central y Medio Oriente se dan cita en esta edición, que clama que “la vida y la felicidad humanas son la principal obligación de quienes tienen el encargo de dirigir las instituciones”.

“Vivimos desde hace unos años tiempos de involución en los que por negarse se niega la emergencia climática o la violencia contra las mujeres. Tiempos de bulos y de mesías de cartón piedra que, en nombre de una supuesta libertad, quieren arrebatarnos lo que tanto trabajo nos ha costado conseguir. Ni un paso atrás en nuestros derechos”, ha gritado la organización de WOMAD en Cáceres.

(c) Agencia EFE