La polémica serie de Netflix que expone el racismo de Trump y el sistema judicial de EEUU

(De izquierda a derecha) Yusef Salaam, Korey Wise, Ava DuVernay, Raymond Santana, Kevin Richardson y Antron McCay asisten a una presentación de la serie "When They See Us" (Así nos ven) de Netflix el 9 de junio 2019 en Los Angeles, California. (Foto David Livingston/Getty Images)

No hay un capítulo de la serie When the see us (Así nos miran) de Netflix que no cause dolor, tristeza, vergüenza e indignación. La reprochable actuación de la Fiscalía del Estado de Nueva York y la posición asumida por Donald Trump, que en ese momento era un poderoso empresario, en el caso conocido como "Los Cinco de Central Park" deja un sabor amargo en la boca difícil de superar.

Y ese era objetivo de la directora Ava DuVernay cuando escribió y dirigió la historia real de cuatro adolescentes afroamericanos y un latino que fueron injustamente acusados y encarcelados por golpear y violar a una corredora blanca de 28 años una noche de primavera de 1989.

DuVernay ofreció una mirada íntima de la vida de Antron McCray, Kevin Richardson, Yusef Salaam, Raymond Santana y Korey Wise antes, durante y después del juicio que tensó hasta el límite las diferencias raciales en la ciudad de Nueva York. Y la respuesta del público fue inmediata: When they see us se ha mantenido como el programa más visto en Estados Unidos desde su lanzamiento el 31 de mayo de 2019.

"Nuestra meta era crear algo, junto con mis colaboradores, que motivara a la gente a tomar acciones, que los motivara a evaluar la manera en la que piensan y cómo se comportan en el mundo", dijo Duvernay en una entrevista con Oprah Winfrey, quien fue una de las productoras ejecutivas de la serie junto al renombrado actor Robert DeNiro.

Según el relato de los adolescentes aterrorizados y desesperados, el Departamento de Policía de Nueva York, la Unidad de Acusación de Delitos Sexuales del Distrito de Manhattan, los medios de comunicación y las élites financieras neoyorkinas incurrieron en gravísimas faltas que permitieron la condena a cinco muchachos entre 14 y 16 años de edad.

DuVarney no perdió la oportunidad de recordar que el actual presidente de Estados Unidos gastó 85.000 dólares para solicitar la restitución de la pena de muerte en enormes anuncios en los principales medios del país durante el juicio.

El verdadero violador, Matías Reyes, confesó su crimen y ofreció voluntariamente muestras de ADN para confirmar su culpabilidad y exonerar a los 5 chicos. Pero diecisiete años después, Trump se ha negado a ofrecer una disculpa pública.

"Hay gente en ambos lados de eso. Ellos admitieron su culpabilidad", dijo Trump y aseguró que algunos los fiscales "creen que la ciudad nunca debió llegar a un acuerdo extrajudicial en ese caso".

El mandatario se refería a Linda Fairstein, la jefa de la unidad de delitos sexuales quien, según la miniserie, fue la encargada de armar el caso contra los cinco jóvenes sin reparar en la implantación de pruebas falsas y abusos de poder para construir un relato creíble de culpabilidad para el jurado.

Su obsesión por defender los derechos de la corredora abusada y abandonada moribunda en un matorral del parque fulminó el derecho a la defensa de los muchachos que habían sido criados por familias amorosas pero eran negros o latinos, dos de los grupos más segregados de la ciudad.

Las movilización ciudadana en respuesta a las denuncias del programa han sido tan fuertes que Fairstein se vio obligada a renunciar a las juntas directivas de varias organizaciones benéficas. También perdió el respaldo de su casa editorial y sus contratos para promocionar sus obras como escritora de novelas policíacas, oficio al que se dedicó después de dejar el ministerio público.

Aunque la ciudad de Nueya York llegó a un acuerdo en 2014 de 40 millones de dólares con los hombres exonerados para compensarlos por los años que pasaron en prisión, ninguna autoridad se ha disculpado públicamente por lo ocurrido. Antron McCray, Kevin Richardson, Yusef Salaam y Raymond Santana recibieron libertad condicional entre 5 y tiene 7 años después de la condena.

Raymond Santana (segundo al frente desde la izquierda), Yusef Salaam (centro) y Kevin Richardson (segundo al frente desde la derecha), tres de los cinco hombres exonerados en el caso de la violación de la corredora de Central Park, ofrecieron una rueda de prensa el 27 de junio de 2014 cuando la ciudad de Nueva York aprobó un acuerdo por 40 millones de dólares por la condena errónea en el crimen ocurrido en 1989. (AP Photo/Bebeto Matthews)

Korey Wise no tuvo el beneficio de pasar los primeros años de la condena en un centro correccional de menores porque tenía 16 años. Pasó casi 14 años en cárceles de máxima seguridad.

Fairstein declaró que la miniserie era completamente falaz y ha insistido en que los muchachos no eran inocentes. Grupos en redes sociales han expresado que la jurista debe ser procesada por corromper el sistema judicial.

La fiscal Elizabeth Lederer siempre tuvo dudas sobre la culpabilidad de los chicos, pero cedió a las presiones de Fairstein y encabezó el equipo judicial que logró la sentencia de culpable. La experimentada abogada también dimitió de su puesto como profesora a tiempo parcial en la Universidad de Columbia, luego que un grupo de estudiantes afroamericanos exigió su expulsión de la casa de estudios días después del estreno de la serie.

Erick Reynolds, uno de los agente de la policía de Nueva York que arrestó a dos de los chicos, calificó la dramatización de absurda e instó a la audiencia a ver completos los videos donde los sospechosos declaran su culpabilidad antes de juzgar sobre los hechos.

“Vi la serie y quedé conmocionado. De hecho, me reí a carcajadas cuando vi a Felicity Hoffman interpretando a Linda Fairstein implorando a la policía que fuera a perseguir a todos los hombres negros en Harlem. Pensé que era algo absolutamente absurdo. Eso nunca ocurrió. Linda Fairstein ni siquiera estuvo nunca en la comisaría ese día cuando comenzó la investigación. Segundo, la fiscalía no le da órdenes a la policía. No dirige nuestras investigaciones”

El activista Jumanee Williams no se conformará con la pérdidas económicas que la serie ha causado a las ex fiscales y pedirá que todos los casos de Fairstein sean reabiertos para verificar si existen otros casos de negros y latinos inocentes tras las rejas.

"La serie no dijo nada que no supiéramos. Lo trajo de nuevo a la luz, lo hizo tan personal que ninguno de nosotros pudimos ignorarlo. Además de todas las acciones tomadas, queremos que la Oficina de la Fiscalía de Nueva York despida a despida a Lederer y que reabra todos los casos de Linda Fairstain supervisó, especialmente los que no tenían evidencia de DNA".

La directora de la serie no quiere venganzas personales y dijo que la historia no es sobre un individuo sino sobre un sistema creado para oprimir y controlar a las minorías.

"La gente tiene que ser responsable de sus acciones. Pero creo que sería una tragedia si esta historia y la narrativa para contarla terminara con el castigo de una sola mujer porque esta historia no es sobre ella (Fairstein). Ella forma parte de un sistema que no está roto. Está creado para ser de esta manera. Está creado para oprimir, para controlar, para moldear nuestra cultura de cierta manera. Está construida para generar ingresos, réditos políticos y poder. Vive de nosotros, de los que pagamos impuestos, de los votantes, vive de nuestra ignorancia", expresó DuVernay.

Su deseo es que los estadounidenses despierten y se decidan a cambiar las cosas.

"¿Ahora que sabes lo que pasó qué piensas hacer? ¿Cómo piensas cambiar esto? Esa es nuestra meta."