Weintraub, la cara de la ultraderecha más radical del Gobierno de Bolsonaro

Sao Paulo, 18 jun (EFE).- Representante del sector más ultraconservador del Gobierno, el ministro de Educación de Brasil, Abraham Weintraub, renunció este jueves tras una gestión marcada por la controversia, el desprecio hacia otras culturas y los insultos contra el Poder Judicial, que están bajo investigación.

Fiel escudero del presidente Jair Bolsonaro y una de las caras más visibles del llamado "bolsonarismo", Weintraub asumió en abril de 2019 la cartera de Educación, desde donde lideró una especie de "cruzada ideológica" contra un supuesto "marxismo cultural" en las universidades.

Pero el verdadero protagonismo de Weintraub (Sao Paulo, 1971) no se dio en el área de Educación, sino en las redes sociales, donde este economista de verbo demoledor encontró el respaldo de la militancia de derechas más radical.

Sus controvertidas declaraciones le convirtieron rápidamente en uno de los más polémicos miembros del gabinete de Bolsonaro y le llevaron a librar diversas batallas en los tribunales.

El ahora exministro es investigado en la Corte Suprema, junto con otros miembros del núcleo duro del bolsonarismo, de difundir noticias falsas a través de Internet, lo que ya ha sido objeto de varias operaciones policiales.

El entonces ministro llegó a comparar la operación contra la divulgación de "fake news" a la Noche de los cristales rotos de 1938, cuando los nazis quemaron centenas de sinagogas y mataron decenas de judíos.

Weintraub también es investigado en el alto tribunal por un delito de racismo debido a unos comentarios despectivos sobre ciudadanos chinos publicadas en su perfil de Twitter, en el que también dio a entender que el COVID-19 formaba parte de "un plan infalible" del gigante asiático para dominar el mundo.

Pocas semanas después, salió a la luz un vídeo de una reunión ministerial celebrada en abril pasado, cuyo contenido fue revelado por orden de la Corte Suprema en el marco de una investigación por presuntas "interferencias" ilegales y políticas de Bolsonaro en la Policía Federal.

En este encuentro, Weintraub se pronunció de forma muy dura contra la Corte Suprema, que ha anulado varias iniciativas polémicas del Gobierno, y llamó "vagabundos" a sus magistrados, de los que sugirió que deberían estar en la cárcel.

"Por mí, ponía a todos los vagabundos en la cárcel, empezando por el STF", dijo el ministro, usando las siglas en portugués con las que se conoce al tribunal.

Pero la cuerda se acabó de tensar el pasado domingo, cuando acudió sin mascarilla, que es obligatoria en Brasilia, a un acto de sesgo "antidemocrático", organizado en plena pandemia de COVID-19 por un grupo de "bolsonaristas" que piden el "cierre" del Parlamento y el Supremo mediante una "intervención militar".

LA BATALLA CONTRA EL MAXISMO CULTURAL

Admirador del filósofo Olavo de Carvalho, un vehemente anticomunista considerado "gurú" del mandatario brasileño, Weintraub se comprometió a sofocar el llamado "marxismo cultural" en los centros educativos del país que, en su opinión, están "dominados" por una "ideología izquierdista".

Formado en economía y profesor en la Universidad de Sao Paulo, el ministro llegó a acusar a las universidades públicas de Brasil de albergar "plantaciones de marihuana" y afirmó que el modelo de enseñanza actual prefiere "discutir de sexualidad" a "leer y escribir".

Su comando en el Ministerio de Educación se vio marcado por recortes en los gastos de universidades e institutos federales, así como errores que afectaron a miles de estudiantes brasileños que realizaron la última prueba oficial de acceso a la universidad.

El error en la corrección de la prueba provocó que los estudiantes obtuvieran notas más bajas, un equívoco que el ministro atribuyó a una falla de la gráfica encargada de imprimir los exámenes.

Pero las polémicas de Weintraub también se extienden al ámbito personal, donde el ministro tiene abierto otros frentes junto a su hermano Arthur, quien es asesor personal del presidente Bolsonaro.

En 2011, ambos hermanos iniciaron un proceso en la justicia para impedir que su padre, psiquiatra y profesor de la prestigiosa Universidad de Sao Paulo, donase su patrimonio a su segunda esposa.

La acusación de los hermanos, quienes argumentaron que su padre padecía una patología que lo incapacitaba de ejercer ciertos actos, fue rechazada por el tribunal en 2014.

Casado y padre de tres hijos, Weintraub es graduado en Ciencias Económicas por la Universidad de Sao Paulo y, aunque trabajó más de una década en el Banco Votorantim, llegó ejercer como profesor en la Universidad Federal de Sao Paulo.

Ahora volverá al sector financiero para ocupar un nuevo cargo en el Banco Mundial.

Carla Samon Ros

(c) Agencia EFE