Wasipi Sakiri, la lucha indígena contra el coronavirus en Ecuador

Quito, 19 mar (EFE).- Dificultad de acceso a servicios de salud o pruebas diagnósticas, imposibilidad de adquirir mascarillas o gel desinfectante, anemia y carencia de vitaminas, además de la escasa conectividad o aislamiento geográfico, convierten a las comunidades indígenas de Ecuador en altamente vulnerables ante el COVID-19.

Así lo aseguran dirigentes de base, expertos y miembros de organizaciones de los pueblos originarios ecuatorianos, mientras son las propias nacionalidades las que están difundiendo información y adoptando mecanismos para evitar la llegada de una pandemia que, advierten, podría diezmar sus poblaciones.

DUDAS SOBRE CAPACIDAD SANITARIA

"No quiero imaginarme si llega el COVID-19 a las comunidades que no están preparadas, no hay hospitales, ni sitios donde puedan enfrentarlo", asegura a Efe Patricia Gualinga, líder del pueblo Kichwa de Sarayaku y miembro del colectivo Mujeres Amazónicas.

Lo hace en conversación telefónica desde Puyo, capital de la provincia amazónica de Pastaza, donde las poblaciones indígenas han comenzado a recolectar plantas, cortezas, raíces y tallos para elaborar tisanas medicinales como medida preventiva frente al virus.

La situación de emergencia sanitaria ha llevado a numerosas familias indígenas en los últimos días a tratar de regresar de las ciudades a las poblaciones de origen para cuarentenar.

Autoridades de las nacionalidades Sarayaku y Achuar -en Ecuador hay 14 reconocidas- han tomado la decisión de restringir los ingresos y salidas a sus territorios para evitar contagios, en tanto los líderes nacionales han lanzado la campaña "#WasipiSakiri", el equivalente kichua a "Quédate en casa".

"Quedarse en la casa es quedarse en la chakra. Combatamos juntos al #COVID19", aboga la campaña.

Desde las confederaciones distribuyen por redes instructivos gráficos en lenguas kichua y shuar, las más extendidas, para que las poblaciones conozcan las medidas preventivas y tomen conciencia del coronavirus.

En el colectivo de mujeres además está entregando jabones e insumos como bicarbonato, vinagre o limón a las líderes comunitarias.

"Lo que estamos tratando es impedir que llegue el coronavirus a las comunidades, porque sería otra forma de exterminio en este siglo, como lo fue la virulea, el sarampión o la fiebre amarilla", indica Gualinga.

En la dirección provincial de Salud en Pastaza, apunta, no hay lugares donde se puedan hacer las evaluaciones adecuadas y si se producen fallecimientos tampoco hay crematorios, como correspondería tras un deceso por COVID-19.

En el caso de la comunidad Sarayaku, el desbordamiento de dos ríos el martes ha provocado las peores inundaciones en décadas, que han anegado más de 50 viviendas, cultivos y granjas, lo que sitúa en el abismo a sus pobladores que ven cómo ha desaparecido su fuente de sustento en un contexto de aislamiento social.

LLAMAMIENTO A LOS GOBIERNOS DE LA REGIÓN AMAZÓNICA

La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica) llamó el viernes a los gobiernos de los países ribereños a que adopten medidas sanitarias y de contingencia de acuerdo a la situación específica de los pueblos indígenas.

La secretaria de Gestión de Riesgos en Ecuador, Alexandra Ocles, resaltó este miércoles la importancia de que "los pueblos y nacionalidades indígenas puedan conocer a cabalidad las medidas que deben cumplir", si bien precisó que no existen protocolos únicos para ellos.

"El Estado no ha llegado con absolutamente nada, solo un comunicado para que ellos produzcan métodos de prevención", consideró el coordinador del Programa Economías Resilientes de la Fundación Pachamama, Pablo Balarezo.

Este experto, que sigue a numerosas comunidades aisladas, alerta de que "podemos estar al filo de ver la desaparición de pueblos y culturas enteras", si no se toman las medidas oportunas y no solo en la Amazonía.

Además del aislamiento que provoca la interrupción del transporte aéreo y terrestre a nivel nacional, cuando comiencen a proliferar los casos entre los pueblos indígenas de la Sierra, responsables en buena medida de la producción agrícola de esa región, "vamos a empezar a sentir el desabastecimiento", avanza.

Mención aparte tienen los pueblos no contactados, en aislamiento voluntario como el Taromenane, y "altamente vulnerables" por su condición de nómada en un territorio binacional que comprende Ecuador y Perú.

Y es que argumenta que, contrariamente a lo que podría pensarse, su aislamiento y desplazamiento "genera mucho peligro puesto que una simple gripe podría exterminarlos totalmente".

PRIMEROS CASOS EN AMAZONÍA DE ECUADOR

Katy Machoa, miembro del equipo técnico de Política de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE), reconoce que existe temor a que el virus se expanda a raíz de los primeros casos en la provincia amazónica de Morona Santiago.

"En la Amazonía todavía no hay un laboratorio, creemos que por eso no se determinan más casos", refiere.

La población se está concienciando en los últimos días y menciona el ejemplo de vecinos que están enviando a un único representante a comprar suministros para todo un pueblo.

"Estamos pensando tomar medicamentos ancestrales para reforzar las defensas como guayusa, churiyuyu, canela, hojas de limón, para no enfermarse porque sabemos que el sistema de salud no va a poder responder", concluye.

(c) Agencia EFE