Vuelta a clases: las burbujas también llegaron al transporte escolar de los chicos

Silvina Vitale
·5  min de lectura
La llegada a la mañana de los alumnos de la escuela Niñas de Ayohuma, del barrio de Parque Chacabuco
RICARDO PRISTUPLUK

La pandemia del nuevo coronavirus cambió la rutina de traslado de los chicos al colegio. Durante los días previos al comienzo, muchas familias tuvieron que planificar cómo los llevarían. En la mayoría de los casos, se enfocaron en usar lo mínimo posible el transporte público por el temor a los contagios. Antes que tomar un colectivo, los padres prefieren caminar con sus hijos hasta la escuela, ir en bicicleta, ponerse de acuerdo con otros padres para hacer pool escolar —pero ahora entre muy pocos—, pedir un servicio de traslado por un sistema de app o tomar un taxi. E incluso combinan varias de estas opciones durante la semana.

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“Nosotros hacemos un mix entre ir a pie y tomar un servicio de viajes vía app”, dice Natalia Scocimarro, madre de Felipe, de 7 años, del barrio del Núñez, que concurre a un colegio a 12 cuadras de su casa. “No tengo auto, y ya no tengo la tranquilidad de tomarme transporte público en este contexto. Ni siquiera un servicio de app, pero cuando lo uso me aseguro de abrir todas las ventanas así circula el aire y ponernos alcohol al subir y al bajar. Valoro y califico bien el servicio de los autos que usan mamparas”, cuenta.

Las bicicletas, otro de los medios de transporte elegido
RICARDO PRISTUPLUK


Las bicicletas, otro de los medios de transporte elegido (RICARDO PRISTUPLUK/)

“Estoy sin auto porque choqué. Así que tenemos que ir a la escuela caminando o en colectivo, porque no hay otra posibilidad”, dice Mariela Álvarez, que reside a unas 20 cuadras del colegio al que asisten sus hijos en Villa Urquiza.

María Nieves Ruiz Ibáñez, vive en Barracas y lleva a sus hijos a un escuela en San Cristóbal. Ella tomó una decisión diferente al resto de los entrevistados: “Elegí probar el funcionamiento del ómnibus escolar. Vamos a ver cómo resulta. De ser necesario haremos pool, que creo que es una mejor opción que el colectivo”.

“Tengo tres hijos, son chicos y tienen horarios distintos de ingreso y egreso. El padre lleva en auto al que entra más temprano y con el resto me turno con otras mamás para hacer pool. Pero los traslados son de pocos chicos. Esta vuelta al colegio exige mucha responsabilidad, por ejemplo, si vas en el auto tratar de bajar las ventanillas, que estén con el barbijo. Y meter las mochilas en el baúl para que haya más espacio”, sostiene Carolina Linares, de Belgrano, que lleva a sus hijos a un colegio a 15 cuadras de su casa. También eligió compartir viajes, Victoria Portela, madre de tres chicos que van al St George’s College North, en Los Polvorines. “Decidimos juntarnos con dos familias que viven cerca y que comparten burbujas con mis hijos para hacer pool”, dice.

“Mis hijos no están lejos del colegio, uno a ocho cuadras y el otro, a 15. A la mañana van en auto por un tema de tiempos, pero podrían ir caminando. La vuelta es siempre caminando, preferimos no tomar colectivos”, afirma Luisa Dub, de Recoleta.

Cuidados

En el St George’s College North advierten a los padres sobre los cuidados a la hora de organizar los viajes de los alumnos. “En nuestro colegio, los chicos que viven cerca y pueden llegar caminando son los menos. La forma habitual es venir en auto y los padres suelen hacer pool o contratar combis. Les sugerimos que si hacen pool sea siempre con niños que asisten a la misma burbuja. Es importante tener identificados a los que viajan por este sistema para saber con quiénes están en contacto. Si hay algún caso de contagio o de contacto estrecho tenemos que aislar a la burbuja, pero también al grupo que viene en auto o en combi”, explica Fernanda Blanco, doctora de la institución.

La sensación que tiene Mónica Almada, directora de la Escuela Primaria Nº 7 del Distrito Escolar 8, Niñas de Ayohuma, del barrio de Parque Chacabuco, es que hay más conciencia de la necesidad de cuidado luego de casi un año de pandemia. “Los que viajan en colectivo son los menos, el resto, que vive más o menos cerca, llega caminando y otros, en las combis escolares. La mayor concentración se da en la puerta de la escuela con los padres, porque entra el chico o la chica y los adultos se quedan hablando. Estamos tratando de concientizar que ellos también tienen que cuidarse”, enfatiza.

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Según los datos de un informe de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, elaborado antes de la pandemia, cerca del 40% de los chicos llegaba a la escuela a pie o en bicicleta (en promedio viven a 2 kilómetros y medio de distancia ), el 35% lo hacía en transporte público (de esa porción, viajaba en colectivo más del 94% ), mientras que el resto se trasladaba en auto o en transporte escolar. “Si bien se va a registrar un aumento en los pasajeros del transporte público durante las distintas etapas de la vuelta a clases presenciales, estimamos que también se observarán cambios modales. Es decir, en este contexto, una persona que antes se tomaba un colectivo para hacer 20 cuadras puede preferir la bicicleta o la caminata. También se presume que va a haber una alta derivación al auto particular”, presumen voceros de la Secretaría. También indican que durante los primeros días de clases presenciales el sistema de Ecobici fue el que más vecinos sumó, con un 21% por encima de los viajes de la semana anterior. En lo que respecta a colectivos, subtes y trenes, hubo un aumento del 10% de los pasajeros. En la primera semana se sumaron 60.000 usuarios que se desplazaron en la ciudad y entre la Capital y la provincia. Por ejemplo, en el primer día de clases, el miércoles 17 pasado, la movilidad en subtes creció un 7% respecto al miércoles anterior; en los trenes el aumento fue del 9%; en colectivos de un 10%, en vehículos particulares de un 3% y un 21% en el uso del sistema de público de bicicletas.

Los servicios de viajes a través de aplicaciones de celular son otra alternativa a la que recurren los padres. Johanna Picciano, responsable de comunicación para el Cono Sur de Uber, afirma que, en las dos últimas semanas, registraron un incremento del 10% en la cantidad de viajes realizados durante la mañana, especialmente entre las 7 y las 10, en comparación a las semanas anteriores. Mientras que Beat, otra app, notificó desde el inicio del ciclo lectivo presencial un aumento en sus viajes con picos entre las 9 y las 12 y de 14 a 16.