La voz más progresista del Gobierno se baja del gabinete de López Obrador

Ciudad de México, 26 ago (EFE).- Después de tres años en el cargo sin poder imponer su agenda progresista, la secretaria mexicana de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, figura clave del gabinete de Andrés Manuel López Obrador, abandonó este jueves el Gobierno para regresar al Senado, institución que ahora podría presidir.

El presidente anunció que el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, sustituirá a Sánchez Cordero, quien en 2018 se convirtió en la primera mujer en la historia al frente de la Secretaría de Gobernación, encargada de la política interior.

En un video junto a los dos implicados, el presidente explicó que el "sueño" de Sánchez Cordero es estar en el Senado, donde ganó un escaño en 2018, le agradeció su lealtad y se deshizo en elogios hacia ella.

"¿Qué puedo decir sobre su trayectoria pública? Es de lo mejor que puede haber. Una mujer ejemplar, íntegra, honesta, con principios e ideales", encomió.

Lo cierto es que esta prestigiosa exmagistrada del Supremo, de 74 años, sale del Gobierno sin haber logrado impulsar su agenda para la legalización del aborto en todo el país, la despenalización de la marihuana o un trato más amable hacia los migrantes.

Pero Sánchez Cordero, quien algunos apuntan como próxima presidenta del Senado, prometió a López Obrador que desde la cámara alta seguirá "comprometida" con la "gran transformación" que encabeza el presidente.

"Usted es un hombre verdaderamente íntegro, honesto, bueno, de justicia social y haber trabajado con usted ha sido un privilegio", le dedicó.

UN PAPEL AGOTADO

Sánchez Cordero entró al Gobierno en 2018 como la mano derecha de López Obrador, abanderando un perfil claramente feminista y asumiendo arriesgados compromisos como la despenalización de las drogas.

Según la ley, el secretario de Gobernación es el encargado de sustituir al presidente en caso de ausencia del jefe del Estado, por lo que Sánchez Cordero encabezó las ruedas de prensa diarias cuando López Obrador estuvo convaleciente de covid-19 en enero pasado.

Pero por ese momento, ya hacía tiempo que había ido perdiendo peso en el equipo de López Obrador, un político más conservador en lo social que ella.

"Como secretaria de Gobernación jugó un papel marginal en los tres primeros años de Gobierno de López Obrador, muchas políticas se condujeron directamente desde la presidencia", dijo a Efe Khemvirg Puente, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien consideró que "su papel estaba agotado".

Después de que Sánchez Cordero abriera en 2019 las puertas del país a las caravanas de migrantes centroamericanos, López Obrador la despojó del asunto migratorio y envió al canciller Marcelo Ebrard a negociar con la iracunda Casa Blanca de Donald Trump una política migratoria más estricta.

Además, pese a haber defendido durante 50 años el aborto libre y seguro, Sánchez Cordero admitió en enero pasado que el presidente había descartado impulsar su despenalización a nivel federal.

Tampoco logró la legalización de la marihuana, que sigue encallada en el Congreso ante el desinterés del presidente, y aunque lo intentó, no pudo tejer puentes entre López Obrador y la oposición.

Por todo ello, aunado a su avanzada edad, los rumores de su salida del Ejecutivo eran cada vez mayores.

"Es una voz progresista, una opinión equilibrada y racional que le hará mucha falta al presidente en los próximos años", opinó Puente.

UN GABINETE CADA VEZ MENOS PARITARIO

El gobernador de Tabasco, tierra natal de López Obrador, agradeció su nuevo encargo y anunció que este mismo jueves solicitará al Congreso tabasqueño licencia para dejar su puesto de mandatario estatal.

Este relevo supone la enésima alteración del gabinete que nombró en 2018 López Obrador, en el cual cada vez se diluye más la promesa de un Gobierno paritario entre hombres y mujeres.

La sustitución de Sánchez Cordero, primera y única mujer al frente de la secretaria de Gobernación, supone un nuevo retroceso en ese ámbito, pues solo siete de 19 secretarías quedan encabezadas por mujeres.

"La paridad dejó de ser una realidad en el gabinete de López Obrador, ya venía siendo así y hoy se consuma", señaló Puente.

Además, con su salida, el único peso pesado del gabinete que permanece desde 2018 es el canciller Ebrard, quien aspira a ser presidente en 2024.

Entre los más cercanos al presidente que han dejado el cargo están el secretario de Hacienda Manuel Urzúa, el de Seguridad Alfonso Durazo y el jefe de gabinete Alfonso Romo.

Desde las elecciones intermedias de junio, en las que el oficialismo no logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, el presidente relevó a otro secretario de Hacienda, Arturo Herrera, futuro gobernador del Banco de México, y a la secretaria de la Función Pública Irma Eréndira Sandoval.

(c) Agencia EFE

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