El voto del miedo: el terror y el espanto en Perú por los dos candidatos

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Una manifestación a favor de Castillo. Los dos candidatos suscitan adhesiones incondicionales, pero también grandes temores del otro lado de la cerca
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Los peruanos votaban este domingo entre dos opciones no solo antagónicas sino que suscitan grandes temores. Temores a que el candidato contrario fuerce al país a dar un salto al vacío, siempre hacia lo peor.

¿Será Pedro Castillo, el candidato de izquierda, la versión peruana del chavismo que arrasará con la propiedad privada? ¿Retomará Keiko Fujimori, la candidata de derecha, las prácticas autoritarias y corruptas de su padre?

Entre verdades confirmadas, caminos posibles y fantasmas imaginarios, los dos candidatos ofrecen flancos vulnerables que fueron explotados durante la campaña por el bando rival. Los siguientes son algunos de esos puntos ciegos.

Pedro Castillo siempre lleva un sombrero de paja de ala ancha y un lápiz
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Pedro Castillo siempre lleva un sombrero de paja de ala ancha y un lápiz (Getty Images/)

Castillo y el temor económico

  • Las promesas de reorientar el Estado a la regulación de la economía para “nacionalizar” las riquezas naturales del país –con nuevas reglas de impuestos y regalías, según aclaró- pusieron en alerta al establishment, que ve detrás la amenaza de un modelo confiscatorio y expropiador.

  • Los economistas ortodoxos vaticinan por su parte las siete plagas en caso de que acceda al poder. Aseguran que con el probable maltrato de su futuro gobierno, las inversiones extranjeras y locales se esfumarán y el crecimiento que tuvo el país hasta 2019 pasará a ser historia.

  • Sus mayores críticos alertan sobre “los riesgos políticos del comunismo que hoy se promueve irresponsablemente”. Y dijeron que Castillo tiene detrás suyo a Venezuela, Cuba, China y Rusia.

  • Se lo presenta como un simpatizante encubierto de Sendero Luminoso, el grupo armado maoísta que asoló grandes zonas campesinas del país en la década del ochenta y que mantiene remanentes en los valles cocaleros.

  • Siempre proclamando reenfocar los ingresos de la minería y otros sectores al rescate de los pobres, Castillo se dice partidario de la economía mixta. Asegura además que, lejos de ser partidario de la guerrilla, luchó contra ellas como integrante de las “rondas” armadas campesinas.

Keiko Fujimori saluda a su llegada a votar durante las elecciones generales
Keiko Fujimori saluda a su llegada a votar durante las elecciones generales

Keiko Fujimori saluda a su llegada a votar durante las elecciones generales

Fujimori y el estigma autoritario

  • Los críticos sostienen que heredó el sesgo fuertemente autoritario de su padre, Alberto Fujimori, que gobernó durante una década con mano de hierro. Keiko reivindica con todas las letras esa gestión -de la que formó parte- y dijo en campaña que lo suyo será una “demodura”.

  • Los temores de corrupción, también sustentados en la herencia política de su padre, se reforzaron con sus enredos con la Justicia. Keiko pasó 18 meses en prisión preventiva a causa de una investigación por financiación ilegal vinculada a la firma brasileña Odebrecht.

  • Sus críticos también dudan de su respeto a las instituciones republicanas. La bancada de su partido trabajó laboriosamente en el Congreso para erosionar la gestión –y permanencia- del presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien fue forzado a renunciar.

  • Retomando los temores de un sector del electorado a una nueva era de fujimorismo dictatorial, Castillo puso un afiche de campaña dividido en dos mitades donde se leía: “Antes, un dictador” y en la otra “Ahora un maestro”.

  • “Mi partido y yo no estuvimos a la altura de las circunstancias; es por esto que pido perdón a todos aquellos que se hayan sentido defraudados y pido a los peruanos una oportunidad para reivindicarme”, se disculpó Keiko días atrás.

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