Los votantes latinos de EEUU, menos previsibles y más pendientes del bolsillo

Los latinos se inclinan por los demócratas en las elecciones legislativas del 8 de noviembre en Estados Unidos, pero muchos podrían acabar dándoles la espalda para abrazar a los republicanos con la esperanza de que solucionen el problema de la inflación, estiman analistas.

La subida de los precios de 8,2% interanual es lo que realmente les quita el sueño, como al resto de los estadounidenses, según las encuestas realizadas con vistas a estos comicios que se celebran en la mitad del mandato presidencial y suelen castigar al partido en el poder.

Lo demás –el derecho al aborto, el control de las armas y hasta la crisis migratoria– es secundario.

Los demócratas lideran las intenciones de voto en los sondeos, en los que más de la mitad de los latinos afirman que los apoyarán en la batalla por el Congreso, frente a alrededor del 30% que respaldan a los republicanos. Pero estos últimos ganan terreno en comparación con hace cuatro años.

"A los votantes latinos, lo que más les importa en estas elecciones es la inflación y muchos (...) están dispuestos a darles una oportunidad a los republicanos" si el Partido Demócrata de Joe Biden no les dice "cómo mejorará la situación si se mantiene en el poder", declara a la AFP Rodrigo Domínguez-Villegas, director de investigación del Instituto Latino de Políticas Públicas (LPPI) de la Universidad de California.

- Señal de alarma -

Pese a ello, "no se nota una desbandada de votantes latinos hacia los republicanos" en estos comicios, en los que se renueva la Cámara de Representantes, más de un tercio del Senado y una treintena de gobernadores, afirma.

"La alarma para el Partido Demócrata –dice– está en que, si no mantienen sus márgenes de victoria dentro del electorado latino, corren el riesgo de perder elecciones clave que se hallen en empate estadístico", cuando el voto está muy reñido.

Aunque los latinos han apoyado históricamente a los demócratas, "hay un grupo grande que son votantes pendulares" o bisagra, cuyo voto oscila dependiendo de los comicios, y el Partido Republicano lo tiene muy presente.

"No existe el voto latino, los latinos votamos de a uno, no existe un grupo monolítico latino, somos de diferentes orígenes, tenemos diferentes aspiraciones, diferentes problemas inmediatos", pero en general a los hispanos les preocupa lo mismo que al resto de los estadounidenses, asegura a la AFP Jaime Florez, director hispano de comunicaciones del Comité Nacional Republicano.

Florez cita tres temas: la economía, la educación y la seguridad pública, pero, por encima de todo, la inflación.

"Porque la economía nos afecta a todos independientemente de nuestro país de origen, del idioma que hablemos, muchas veces ni siquiera nuestra situación económica, porque también la gente de mayores recursos ha perdido una cantidad enorme de dinero con la caída de la bolsa", afirma.

- Distanciamiento -

Los republicanos tienen a favor la reputación de ser más competentes en materia económica. Se beneficiarían además de la negligencia de sus contrincantes.

Los demócratas dan por sentado que "los latinos les van a apoyar, y creo que es una suposición incorrecta", afirma a la AFP Geraldo Cadava, profesor de historia de la Northwestern University.

No es que los republicanos vayan a hacerse con la mayoría del voto latino, pero "cada vez más latinos han votado por los republicanos en los últimos años", explica. "Diría que es una combinación de sentirse atraídos por políticas republicanas en particular al tiempo que se distancian de las políticas demócratas".

En una comunidad donde crece el cristianismo evangélico, muchos coinciden con los republicanos en su antisocialismo y anticomunismo, así como en materia económica, explica.

Con todo, el analista y encuestador de BSP Research Stephen Nuño-Pérez afirma que a nivel general "se sigue viendo un fuerte apoyo a las políticas que los demócratas impulsan, como la reforma migratoria, el derecho al aborto, en más del 70%, las medidas contra el cambio climático, el alivio de la deuda estudiantil o la seguridad de las armas". "Ninguno de estos problemas los llamaríamos problemas republicanos", afirmó el miércoles en rueda de prensa virtual.

No obstante Cadava considera que algunas tendencias son llamativas.

La comunidad latina pide una reforma migratoria, que Biden prometió y no ha podido cumplir por la oposición en el Congreso, pero una parte creciente de los latinos son partidarios de políticas restrictivas en esta materia.

"Durante los últimos 20 o 25 años diría que alrededor del 15% de los latinos apoyaba una reforma migratoria restrictiva, incluida la construcción de un muro" pero el porcentaje ha pasado a ser del 36%, afirma.

Atrás quedaron los tiempos en los que los republicanos se sentían obligados a mostrar un rostro amable respecto a la política migratoria para no espantar a los votantes latinos. Cadava lo atribuye a la preocupación que generó la pandemia y a "la inseguridad general causada por un panorama político muy dividido".

Para Florez la polarización no es un problema exclusivo de Estados Unidos.

"Como en otros países la gente está radicalmente de un lado o radicalmente del otro, es algo con lo que tenemos que empezar a trabajar a nivel global después de estas elecciones", dice. "No podemos seguir enfrentándonos con el puñal entre los dientes cada cuatro años".

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