La razón por la que el volcán de La Palma no se parece a lo que vemos en las películas

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Lengua de lava en Cumbre vieja cruzando una carretera a cámara lenta en su descenso. (Imagen capturada en Youtube - TV Canarias).
Lengua de lava en Cumbre vieja cruzando una carretera a cámara lenta en su descenso. (Imagen capturada en Youtube - TV Canarias).

De tanto en tanto el planeta se encarga de recordarnos que está vivo, e incluso nosotros los españoles – que no solemos pensar mucho en el manto incandescente que bulle bajo nuestros pies - recordamos estos días aquellas viejas lecciones de geología en el colegio que nos explicaban que las islas Canarias se habían originado por actividad volcánica.

La erupción en la isla de La Palma nos tiene subyugados doblemente. Por un lado imaginamos el terror de quienes ven como las lenguas de magma de las coladas se acercan peligrosamente a sus casas. Por otro lado no podemos dejar de mirar el impresionante espectáculo que la naturaleza desbocada nos brinda. Destructivo sí, pero igualmente hipnótico.

Sin embargo hay algo que a muchos les ha dejado un tanto perplejos. La lava avanzaba de forma lastimera, muy despacio. Este detalle carece de importancia para quien ha perdido su hogar, algunos de los cuales efectivamente han visto el suceso en “slow motion”, lo cual sin duda debe ser aún más dramático. Pero para algunos amantes de las emociones fuertes (tal vez influidos en demasía por las películas de acción o los videojuegos) ver las diferentes lenguas de lava descender de Cumbre vieja hacia el mar a apenas 300 metros por segundo, ha debido de resultar un tanto decepcionante. Estos "descerebrados" tal vez imaginaban carreras de mozos, con el “pañuelico” carmesí atado al cuello, corriendo desaforadamente ladera abajo frente a la lava, encomendándose a San Piroclastín. 

Bien, me temo que esas imágenes de ríos de lava fluida, formando cascadas que caen sobre el mar con una fuerza impresionante son más propias de otras latitudes. En 2017 por ejemplo, el Kilauea hawaiano brindó un espectáculo geológico de esos que quitan el hipo (como podéis observar en el vídeo que hay bajo estas líneas, grabado por la agencia gubernamental USGS).

¿Cómo es posible que haya lava que descienda a la velocidad de rayo, como la de Hawái, mientras que la destrucción en La Palma se nos retransmite e cámara lenta? 

Bien, obviamente no hay un solo tipo de volcán, y tampoco hay una única variedad de lava. Como probablemente hayáis deducido, la velocidad de la lava depende de los materiales que la forman. El caso del Kilawea (uno de los volcanes más activos de la Tierra) respondía a las, bien llamadas, erupciones hawaianas, que se caracterizan por despedir lavas muy fluidas que se derraman por el cráter y las grietas del volcán a buena velocidad. Esto es debido a que el material volcánico se compone principalmente de basalto o de andesita, minerales con bajo contenido en gases que generan lavas poco viscosas. La velocidad de avance de este tipo de lava puede alcanzar los 40 kilómetros por hora. Si tu sueño es hacerte el valiente corriendo delante de un río de lava mientras arriesgas la vida.. este es tu tipo de volcán.

En cambio, el tipo de erupción que estamos contemplando en la Palma es del tipo estromboliana (si has leído el Viaje al centro de la Tierra de Julio Verne adivinarás el origen del nombre, ya que fue la puerta de salida de los protagonistas de la novela). En este tipo de erupciones, que suelen venir acompañadas de pequeñas explosiones, la lava tiene una composición básica, rica en silicio, lo cual la hace bastante viscosa y por tanto de avance lento.

Si os fijáis en los vídeos que tan populares se están haciendo estos días de la erupción en La Palma, podréis comprobar que las lenguas de lava que engullen las casas a cámara lenta, no tienen el rojo brillante que veíamos en los “ríos” del Kilauea. Y es que en el caso canario, la lava se enfriara muy rápido, formando bloques que parecen disgregarse del conjunto mientras cubren el interior incandescente. De hecho, a este tipo de coladas silíceas se les conoce precisamente así, "coladas en bloque".

Lengua de lava en La Palma engullendo la verja de entrada a una casa. Se aprecian perfectamente los
Lengua de lava en La Palma engullendo la verja de entrada a una casa. Se aprecian perfectamente los "bloques" de lava dría que cubren la colada. (Imagen capturada en Youtube / Televisión Canarias).

Esta viscosidad es la que efectivamente hace menos peligrosos y predecibles a los volcanes estrombolianos, aunque también conviene recordar que en La Palma el volcán ha liberado algo más que lava. En efecto unas 20.000 toneladas del tóxico gas dióxido de azufre, así como gran cantidad de cenizas, han alcanzado la atmósfera, por lo que conviene mantenerse a una distancia prudencial. 

Suerte que la actividad volcánica en Canarias esta muy monitorizada y no tenemos que contar ninguna desgracia que haya supuesto la pérdida de vidas. Y aunque la lava no sea tan fluida, sigue estando a temperaturas superiores a los 1.000 grados, así que haremos bien en mantener el despliegue de Protección Civil, la UME y los diferentes cuerpos de seguridad (tanto estatales como dependientes del Cabildo) porque ya sabemos que mucha gente acaba perdiendo la vida por algo tan estúpido como un selfie.

Vídeo | Así engulle la lava del volcán de La Palma las casas que encuentra a su paso

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