Las voces del silencio, de María Elisa Mitre, cruzó la cordillera

LA NACION

"¿Por qué se curan los pacientes que se curan?" es el interrogante que la psicoanalista María Elisa Mitre intenta resolver a lo largo de su segundo libro, Las voces del silencio, presentado recientemente en Santiago de Chile.

"Todos los pacientes se pueden curar si se dan las condiciones necesarias para que eso suceda. Ese concepto sorprendió dentro de los círculos médicos", dijo María Elisa Mitre.

Durante la presentación en el Instituto Psiquiátrico doctor José Horwitz Barak de Chile, representantes de la salud mental, psiquiatras, psicólogos, abogados, padres de pacientes graves y personalidades del clero reflexionaron acerca del recorrido psicoemocional necesario para producir un verdadero cambio que lleve hacia la curación y reconocieron la importancia de comenzar a trabajar más con las familias de los pacientes.

La obra tuvo una excelente recepción en la comunidad de medicina psiquiátrica del país vecino y de otros lugares en los que se presentó anteriormente, como Italia, España, la Argentina y Uruguay, donde comenzará a distribuirse el año próximo.

María Elisa Mitre es miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), miembro titular de la International Psychoanalytical Association (IPA) y directora del Centro Ditem, el cual fue liderado por Jorge García Badaracco, de quien fue discípula y luego colega.

A lo largo de los capítulos del libro, María Elisa Mitre introduce un tipo de tratamiento basado en el psicoanálisis multifamiliar y una nueva manera de pensar el sufrimiento grave. La autora acompaña el desarrollo conceptual con ejemplos de casos clínicos y procesos terapéuticos que ella misma vivió como terapeuta. De esta manera, el lector puede comprender los conceptos de manera clara y ver cómo funcionan las terapias de grupos y multifamiliares en el tratamiento de pacientes psicóticos.

"Hace un tiempo, los psiquiatras no veían salud en la enfermedad. Los brotes se los combatía con medicinas o chalecos de fuerza y al paciente se lo consideraba enfermo crónico. En mi libro, el brote es algo necesario para que el paciente pueda curarse", comentó.

Esta idea se desarrolla en el primer capítulo del libro, "El nuevo paradigma", en el que se plantean la demonización del enfermo mental y la consecuente consideración de esa persona como alguien que no puede cambiar ni evolucionar. La autora formula la necesidad de concebirlo desde la propia circunstancia del enfermo, la que es descripta como un sufrimiento intolerable, dado que no posee herramientas para enfrentar la realidad.

En la introducción del libro, describe en primera persona cómo fue el camino que transitó a lo largo de diferentes terapias que atravesó desde que era niña. Menciona las que funcionaron y las que no y destaca la que -según sus propias palabras- "fue un verdadero proceso terapéutico", refiriéndose a las sesiones que tuvo con el doctor García Badaracco.

"El mensaje que tratamos de difundir es que no hay que estigmatizar al loco. Ese tipo de persona no existe, es una enfermedad que suele originarse en el dolor", sostuvo la psicoanalista, también presidenta de la Fundación Mitre.