Quién es Vladimir Cerrón, el padrino político de Castillo e ideólogo del partido Perú Libre

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El dirigente de izquierda y fundador de Perú Libre Vladimir Cerrón
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Considerado por analistas y la prensa peruana como una especie de monje negro, un astuto Rasputín detrás del del candidato de izquierda Pedro Castillo -que está cerca de imponerse en el ballottage en Perú-, el controvertido dirigente Vladimir Cerrón asoma constantemente en la conversación política.

Fundador de Perú Libre, el partido de Castillo, sobre Cerrón, de 50 años, corre el extendido rumor de que es el verdadero poder en las sombras, quien maneja los hilos no solo del partido, sino del mismo maestro de escuela de sombrero blanco desde antes de su candidatura.

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¿Quién tendrá la última palabra en esa relación, que algunos ven como mentor y discípulo, y por qué no, de manera menos espiritual, de jefe y subalterno? Los críticos más severos, en su búsqueda por explotar las flaquezas de Castillo, van más lejos. Cerrón sería el hombre de las ideas exacerbadas, y Castillo su obediente ejecutor.

Lo cierto es que Cerrón tiene una imagen negativa entre millones de peruanos, que habría sido un lastre durante la que resultó ser una exitosa campaña de Castillo. El candidato trató de separar las aguas y desligarse de esa imagen simbiótica con el fundador del partido.

Vladimir Cerrón fue dos veces gobernador y se postuló a la presidencia en 2016
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Vladimir Cerrón fue dos veces gobernador y se postuló a la presidencia en 2016 (Archivo /)

¿Pero qué ideas son las que proclama, y por qué su nombre despierta tantas dudas? Médico formado en Cuba, Cerrón se forjó una carrera en la política desde la región central de Junín como un dirigente de formación marxista, una visión que reivindica para entender la historia del país. Desde ahí se hizo fuerte y buscó la proyección nacional.

La biografía oficial dice que en 1991 fue becado a Cuba para seguir estudios de Medicina Humana en la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey Carlos J. Finlay, graduándose como Doctor en Medicina en 1997. Se especializó en neurocirugía, la cual ejerció de vuelta en sus pagos de Junín, en el Hospital Nacional de Salud de Huancayo, antes de cambiar de actividad y volcarse a la política.

Condena y suspensión

Basta echar una mirada a otra biografía en un sitio tan estandarizado como Wikipedia, entre otros muchos más precisos y detallados, para comenzar a sentir el peso de la intriga sobre este dirigente de notable influencia. “Fue gobernador regional de Junín desde 2011 a 2014. En 2019 retornaría al cargo, sin embargo, siete meses después sería suspendido”, dice la entrada en Wikipedia.

Fue sentenciado a cuatro años y ocho meses de prisión, aunque luego la pena fue cambiada a prisión en suspenso de tres años y nueve meses. El tribunal lo halló culpable de favorecer con el equivalente a 230.000 dólares al consorcio de construcción Altiplano por una obra de saneamiento que nunca fue concluida.

La sentencia marcó un antes y un después de este médico y dirigente que incluso compitió por la presidencia en las elecciones de 2016. No se presentó a estas elecciones de 2021, aunque se mantuvo como presidente de Perú Libre. Quien pasó a recorrer las calles fue Castillo.

Vladimir Cerrón y Evo Morales
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Vladimir Cerrón y Evo Morales (Archivo /)

Maestro y dirigente sindical de Cajamarca, Castillo nunca había militado en Perú Libre sino hasta 2020, cuando se afilió para luego ser anunciada su candidatura.

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Cerrón, admirador de una izquierda quizás cercana a la de Evo Morales en Bolivia, defendió sin embargo los regímenes de Venezuela y Cuba, lo que sembró dudas sobre sus inclinaciones, no ya sociales, sino democráticas. Al ser consultado por un informe sobre Venezuela de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, afirmó: “Bachelet responde a una izquierda liberal, que debe tener su propia opinión”.

Entre los problemas de Cerrón con la Justicia y su adhesión a gobiernos reñidos con las prácticas democráticas y los derechos humanos, Castillo prefirió tomar distancia y aclarar que quien estaba al frente de la campaña, y estaría al frente del gobierno, sería él. Nadie más.

“Nosotros hemos trabajado otro programa para el gobierno, y más allá de lo que diga o deje de decir Vladimir Cerrón, el que va a gobernar soy yo”, señaló. Esas palabras dicen quizás más que la voz de cualquier crítico. Y también sobre Castillo, que sentó posición.

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