Un vistazo a lo que contiene el paquete de estímulos que firmó Trump

Zach Montague
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El atardecer sobre el Capitolio, en Washington, el lunes 28 de diciembre de 2020. El domingo, el presidente Donald Trump firmó de manera repentina un proyecto de ley que proporciona 900.000 millones de dólares de ayuda para mitigar los efectos de la pandemia y financiar al gobierno hasta septiembre. (Al Drago/The New York Times).
El atardecer sobre el Capitolio, en Washington, el lunes 28 de diciembre de 2020. El domingo, el presidente Donald Trump firmó de manera repentina un proyecto de ley que proporciona 900.000 millones de dólares de ayuda para mitigar los efectos de la pandemia y financiar al gobierno hasta septiembre. (Al Drago/The New York Times).

WASHINGTON — El proyecto de ley de 900.000 millones de dólares en estímulos que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, finalmente firmó el domingo en la noche para convertirlo en ley va más allá de entregar los cheques de 600 dólares que se convirtieron en un enorme punto de conflicto para que la ley llegara a concretarse.

El paquete de rescate extiende una amplia red con una gran variedad de medidas destinadas a atender las necesidades de millones de estadounidenses, incluyendo a quienes han perdido su empleo, así como a pequeñas empresas, asilos, facultades, universidades y escuelas primarias y secundarias.

Este paquete amplía algunas disposiciones del paquete de estímulo original que se aprobó en la primavera, al tiempo que añade nuevas resoluciones para ayudar a las familias trabajadoras que han seguido padeciendo en medio de la pandemia.

El texto completo del proyecto de ley constó de casi 5600 páginas. Esto es parte de lo que incluye:

Pagos individuales

Entre los elementos más esperados de la ley está el pago directo de 600 dólares para cada adulto con un ingreso bruto ajustado de hasta 75.000 dólares al año tomando como base sus ingresos de 2019. Los jefes de familia que ganaban hasta 112.500 dólares al año y una pareja (o alguien cuyo cónyuge falleció en 2020) que gana hasta 150.000 dólares al año recibirían el doble de esa cantidad.

Las familias que cumplen con los requisitos y tienen hijos dependientes recibirían 600 dólares más por cada hijo.

Como resultado de una modificación a la última tanda, no se les negarán los pagos a los ciudadanos casados con alguien que no posea un número de seguridad social, lo que permite que esta vez algunos cónyuges de inmigrantes que están de manera ilegal en el país puedan exigir este beneficio.

El 22 de diciembre, Trump amenazó con vetar el proyecto de ley porque afirmó que los pagos eran demasiado bajos. El mandatario está abogando por pagos de 2000 dólares. Los demócratas de la Cámara Baja planearon proponer una enmienda al proyecto de ley el jueves, afirmó un colaborador que tenía conocimientos sobre esta propuesta. No se sabe cómo se comportarán ni la Cámara Baja ni el Senado.

Prestaciones por desempleo

Con millones de estadounidenses desempleados, el Congreso tomó medidas para ampliar varios programas con el fin de ayudar a quienes están desempleados, aunque a niveles menos generosos que en la primavera.

El acuerdo reactivaría las prestaciones federales reforzadas para los desempleados durante once semanas, lo que brindaría un salvavidas a los trabajadores más afectados hasta el 14 de marzo. La nueva prestación, de hasta 300 dólares a la semana, es la mitad de la cifra proporcionada por el proyecto de ley original de estímulo que se presentó en la primavera.

La legislación también amplía el programa Ayuda para los Desempleados durante la Pandemia —un programa destinado a un amplio grupo de contratistas y trabajadores independientes— durante el mismo periodo, lo cual proporciona 100 dólares más por semana.

Recursos para la educación

Los presupuestos de las escuelas se han visto severamente afectados por la pandemia y han dejado a la mayoría de los estudiantes más vulnerables en una situación desesperada en materia académica y financiera. El proyecto de ley ofrece 82.000 millones de dólares para la educación, que incluyen cerca de 54.000 millones de dólares para escuelas primarias y secundarias, y 23.000 millones de dólares para facultades y universidades.

Si bien el paquete ofrece mucho más dinero para las escuelas primarias y secundarias que el primer proyecto de ley de estímulo del mes de marzo, los fondos siguen siendo menores de lo que ambos sectores dicen necesitar para mitigar el efecto de la pandemia. Muchos distritos escolares que adoptaron el aprendizaje a distancia este año se vieron obligados a realizar costosos ajustes para apoyar a los estudiantes, y a menudo despidieron a miembros del personal para equilibrar su presupuesto. Las facultades y universidades también están enfrentando restricciones financieras en medio de gastos que van en aumento e ingresos que disminuyen.

“El dinero proporcionado en este proyecto de ley brindará cierto alivio limitado, lo cual es una buena noticia para los estudiantes y las instituciones que están en problemas. Pero para nada será suficiente a largo plazo, ni siquiera a mediano plazo”, señaló en un comunicado Ted Mitchell, presidente del Consejo Estadounidense de Educación.

Financiamiento para infraestructura de banda ancha

La ley incluye 7000 millones de dólares para ampliar el acceso a las conexiones de internet de alta velocidad, casi la mitad de lo cual se destinará a ayudar a cubrir el costo de las facturas mensuales de internet al ofrecer hasta 50 dólares al mes a las familias de bajos ingresos.

El acuerdo también destina 300 millones de dólares a la construcción de infraestructura en zonas rurales marginadas y 1000 millones de dólares en subsidios para programas de banda ancha en comunidades tribales.

Ayuda para pequeñas empresas

El acuerdo asigna 285.000 millones de dólares en préstamos adicionales para pequeñas empresas conforme al Programa de Protección a los Salarios, mismo que renueva el programa creado bajo la ley inicial de estímulo.

La versión más reciente incluye términos más estrictos que parecen destinados a corregir algunos de los elementos menos populares del programa original. Limita los préstamos a 2 millones de dólares y solo los pone a disposición de los prestatarios que tengan menos de 300 empleados y que hayan sufrido una caída en ventas de al menos un 25 por ciento durante un trimestre por lo menos, desde un año antes. El acuerdo también destina 12.000 millones de dólares concretamente a las empresas que son propiedad de minorías. Y esta vez, las empresas que cotizan en la bolsa no serán candidatas para presentar una solicitud.

Financiamiento para vacunas y asilos de ancianos

La ley asigna casi 70.000 millones de dólares a una serie de medidas de salud pública, mismas que incluyen 20.000 millones de dólares para la compra de vacunas, 8000 millones de dólares para la distribución de las mismas y 20.000 millones de dólares adicionales para ayudar a los estados a seguir con sus programas de pruebas y rastreo de contactos.

El proyecto de ley también autoriza un programa federal que protege las hipotecas de los asilos de ancianos a fin de repartir préstamos de emergencia destinados a ayudar a los centros de atención para personas de la tercera edad que han resultado más afectados.

Ayuda para el cuidado infantil

El proyecto de ley proporciona 10.000 millones de dólares a la industria del cuidado infantil, de tal modo que esos fondos ayuden a que los proveedores que tienen problemas con inscripciones reducidas o cierres sigan funcionando y pagándole a su personal. En principio, estos fondos también deben ayudar a las familias que tienen problemas para pagar las colegiaturas.

Apoyo para medidas ambientales

Como una crítica poco común a la política ambiental del gobierno de Trump, el acuerdo incluye una nueva legislación para regular los hidrofluorocarbonos, los potentes gases de efecto invernadero comunes en los aires acondicionados y refrigeradores.

También asigna 35.000 millones de dólares para financiar proyectos de energía eólica, solar y otras energías limpias.

Una restricción a los gastos médicos imprevistos

El paquete también ayudará a millones de estadounidenses a no recibir facturas por gastos médicos imprevistos —y por lo general exorbitantes— que pueden derivar de consultas médicas en los hospitales.

El proyecto de ley considera ilegal que los hospitales cobren a los pacientes servicios como tratamientos de emergencia administrados por médicos que no pertenecen a la red o transporte en ambulancias aéreas, sobre los cuales los pacientes casi nunca pueden decidir.

Protección a la renta

El acuerdo protegería a los arrendatarios que tienen dificultades para pagar la renta al ampliar una prórroga de desalojos durante un mes más, hasta el 31 de enero. El lunes, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano emitió una prórroga similar independiente que protege a los propietarios de inmuebles contra ejecuciones hipotecarias con respaldo de la Administración Federal de Vivienda. Tiene efecto hasta el 28 de febrero.

El proyecto de ley también destina 25.000 millones de dólares a ayuda para pagos de renta.

Seguridad alimentaria

Al ampliar uno de los canales más confiables de ayuda, el acuerdo aumenta en un 15 por ciento la prestación mensual de cupones de alimentos —conocida como Programa de Ayuda para la Nutrición Complementaria (SNAP, por su sigla en inglés)— durante seis meses a partir del 1.° de enero.

La ley en general ofrece 13.000 millones de dólares de ayuda para una mejor nutrición, de los cuales 400 millones apoyarán a bancos de alimentos y despensas. Además, 175 millones de dólares adicionales están asignados a algunos programas de nutrición previstos por la Ley de Estadounidenses Mayores, como el programa Comidas sobre Ruedas.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company