La visita de Alberto Fernández a Lago Puelo, con planificación escasa y desinteligencias de seguridad

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Alberto Fernández viajó hoy a la provincia del Chubut para recorrer las zonas afectadas por los incendios y fué repudiado por los habitantes que dicen No a la megamineria
Marcelo Martínez

Los piedrazos que marcaron un violento cierre de la visita del presidente Alberto Fernández a Lago Puelo, en Chubut, fueron el corolario de una incursión en un terreno marcado por conflictos que se armó con poca anticipación y no permitió un reconocimiento del terreno suficiente por parte de la custodia presidencial. A esto se sumó un cambio de recorrido imprevisto que sacó de eje a los efectivos y dejó al Presidente a merced de los atacantes, que protestaban contra la minería en la zona.

La información del viaje llegó al personal encargado de la custodia con escaso margen para “una avanzada”, es decir, un reconocimiento del terreno en el que se iba a mover el Presidente. Según pudo saber LA NACION, los custodios oficiales llegaron al lugar pocas horas antes del desembarco presidencial. En total, hubo seis personas a cargo: tres de custodia y tres de Casa Militar.

En la agenda prevista, Fernández iba a dirigirse a una zona rural y a una escuela, pero finalmente no cumplió ese itinerario. Su vehículo -una combi de Parques Nacionales que manejaba un empleado de esa dependencia- puso rumbo hacia un centro cultural y, al salir de allí, fue agredido.

Aníbal Fernández se ofrece como salvador, con una condición

La Policía de Chubut, que informó un despliegue de 160 efectivos para controlar la visita oficial, planteó en un parte al ministro de Seguridad de la provincia, Federico Massoni, que tenía agendada una visita de Fernández a la Delegación de Bosques Golondrinas y que allí se dirigieron. Pero aclararon que el mandatario nunca llegó allí, sino que estaba en el centro cultural, una visita que no tenían notificada.

Según el descargo policial, los efectivos de la fuerza chubutense llegaron al centro cultural cuando Fernández se retiraba y, entre forcejeos, buscaba subirse a la camioneta que lo sacaría de su visita accidentada a Lago Puelo.