Contra el virus, el amor

Arturo Ávila Anaya
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Al recorrer las calles de Aguascalientes, me doy cuenta de que a pesar de que todavía estamos en noviembre ya comenzó la fiebre decembrina y las personas empiezan a adornar casas y locales con motivos navideños. La gente necesita tener esperanza de que esto pueda cambiar a la brevedad y las fiestas decembrinas parecen una buena idea para poder darle vuelta a la página y pensar en otra cosa diferente al virus.

Aunque aún es pronto para saber cómo podremos celebrar, ya que los números, a causa de la pandemia, siguen siendo alarmantes. A nivel mundial hemos superado los 51 millones de contagios y un millón 275 mil fallecimientos por el virus, mientras que, en nuestro país, hasta el momento hemos superado la barrera de los 978 mil contagios y de los 95 mil fallecidos. Nos acercamos peligrosamente a superar el millón de contagios y las 100 mil muertes. Desafortunadamente, durante el último mes, hemos visto incrementos en los casos de manera alarmante en los estados de Chihuahua, Durango, Querétaro y lamentablemente también en Aguascalientes.

Por ello, antes de ocuparnos de las festividades, no se nos debe olvidar que la salud sigue siendo lo más importante. Se espera que muchas personas se reúnan y celebren juntos en Navidad, pero si de verdad queremos hacer eso, si queremos convivir con nuestros familiares queridos, debemos ser más responsables. Ahora más que nunca, necesitamos solidaridad, esperanza y voluntad para superar esta crisis, y la única forma para hacerle frente es estando unidos y con amor. Porque la herramienta más importante que tenemos para combatir el coronavirus es el amor. Muchos me dirán que estoy loco, pero no es el caso, permítanme explicarme.

Los cubrebocas son vitales para protegernos nosotros mismos y a los demás de contagiarnos de COVID-19, pero no toda la gente los usa, o no los usa de la manera correcta, algunos se quejan de que son incómodos, que dificultan la respiración y que obstaculizan la comunicación. Pero aquellos que amamos a nuestras madres, a nuestros hijos y a toda nuestra la familia, siempre nos ponemos el cubrebocas porque no queremos que nadie se contagie. Por amor a nuestra familia debemos usar el cubrebocas.

A los jóvenes, que por ser los que han conocido a menos personas con síntomas graves, por amor, sacrifican las ganas de ir a una fiesta. Por amor, a nuestros abuelos, les pedimos que no salgan y no los visitamos para evitar que se contagien. Por amor, la gente hace hasta lo imposible por cuidar de los suyos. Por amor hacemos eso. No te tiene que pasar a ti para que te importe. Por ello, en estas fechas el amor será la herramienta que nos ayudará a combatir al COVID.

Por la condición en la que nos encontramos, es necesario que nuestra atención esté enfocada en terminar con la epidemia y eso sólo lo lograremos si se siguen las medidas de prevención. Por ello, y, aunque parezca disco rayado, es indispensable el uso de cubrebocas y, en la medida de lo posible, de una careta; también lavarse las manos constantemente; evitar tocarse la boca, la nariz y los ojos y mantener la sana distancia. Hagámoslo pensando en nuestros seres queridos.

Arturo Ávila Anaya, presidente IBN/B Analitycs y experto en Seguridad Nacional por Harvard (NIS).

@ArturoAvila_mx