Violencia: un jubilado mató a dos de los tres ladrones que lo asaltaron

Gustavo Carabajal
·3  min de lectura
El tiroteo se registró en Florencio Varela
Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

Un mecánico jubilado, de 72 años, mató a balazos a dos de los ladrones que intentaron asaltarlo cuando llegaba a su casa, en el barrio Don José, de Florencio Varela, cerca del límite con San Francisco Solano.

Según fuentes oficiales, el sangriento episodio ocurrió minutos después de las 18, cuando tres delincuentes interceptaron al mecánico en la puerta de su casa, situada en la esquina de Donato Álvarez y El Gringo y le robaron su camioneta Ford Ranger blanca.

Uno de los ladrones apuntó con su arma al jubilado, lo tomó del cuello y lo arrojó de la camioneta.

En ese momento, según el relato del jubilado, se produjo un intenso tiroteo que terminó con dos de los tres asaltantes muertos y el tercero, prófugo.

Misterio. Un freezer une a un financista desaparecido con un contador asesinado

El jubilado relató a los policías que los tres delincuentes estaban armados y, entonces, sacó su pistola Bersa Thunder, calibre 9mm, que está registrada a su nombre, y abrió fuego contra los asaltantes para defenderse.

En medio de la confusión provocada por el tiroteo, los asaltantes intentaron escaparse en la camioneta del mecánico. Sin embargo, los delincuentes no lograron llegar muy lejos. A pocos metros, frente a un descampado, el delincuente que conducía la camioneta perdió el control del vehículo a raíz de las heridas sufridas durante el tiroteo y el rodado quedó encajado en una zanja.

Uno de los asaltantes fue hallado ensangrentado y muerto sobre el volante de la camioneta. El segundo ladrón, que llevaba una mochila y un buzo rosa, intentó huir a pie, pero se desmayó a diez metros de la camioneta, sobre el pasto.

Al revisar los cuerpos de los asaltantes y la camioneta, los policías que llegaron al lugar en respuesta a un llamado al número de emergencias 911, no hallaron ningún arma.

Por tal motivo, la fiscalía responsable de la investigación ordenó que se revisen las cámaras de seguridad de la zona y el dispositivo de grabación de imágenes de la casa del jubilado con el objetivo de encontrar algún registro del sangriento episodio.

Además, se ordenó que los peritos de la División Policía Científica realicen los análisis balísticos para tratar de determinar las trayectorias de los proyectiles y así confirmar o rectificar si hubo otras bocas de fuego, tal como manifestó el jubilado.

Hasta el momento, la representante del Ministerio Público no había determinado si correspondía la detención del mecánico. No obstante, al tratarse de una persona mayor de 72 años, poseedor de un negocio con más de treinta años de arraigo en la zona, es probable que se disponga el arresto domiciliario hasta que se terminen los peritajes balísticos.

Se trató del segundo caso, ocurrido en Quilmes, en el que un jubilado se resistió a los tiros a un robo en cuatro meses, después que Jorge Ríos mató a uno de los ladrones que lo asaltó en su casa.

Otro episodio similar se registró en Isidro Casanova, hace un mes y medio, donde un panadero mató a uno de los asaltantes que intentó robarle la camioneta.