Villa Mascardi: organizan una mesa de diálogo para buscar soluciones a la ola de ataques

Lorena Direnzo

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La ola de violencia que azotó a Villa Mascardi en los últimos dos años, y se acentuó en las últimas semanas, precipitó una reunión virtual entre ministros nacionales y autoridades de Río Negro . El compromiso fue convocar a una mesa de diálogo entre las partes involucradas en el conflicto, en no más de 30 días.

"El resultado fue positivo porque pudimos trasladarle a las autoridades nacionales nuestra visión del conflicto y la necesidad de intervención del Estado nacional más allá de la seguridad pública", esgrimió el ministro de Seguridad de Río Negro, Gastón Pérez Estevan. El encuentro fue encabezado por los ministros de Seguridad, Sabina Frederic; de Justicia, Marcela Losardo, y de Medio Ambiente, Juan Cabandié, y la presidenta del Instituto Nacional de Asuntos indígenas (INAI), Magdalena Odarda. Por Río Negro, participó el ministro de Gobierno, Rodrigo Buteler, y la presidenta del Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (Codeci), María Valentina Curufil.

Tras el encuentro, Pérez Estevan insistió en que "la preocupación del gobierno provincial es la violencia y el temor con el que conviven los vecinos de Mascardi. Nos pone en un estado de urgencia para que baje nivel de conflicto".

La mesa de diálogo, según informaron, estará compuesta por referentes de organismos nacionales y provinciales y miembros de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu que ocupó un predio de seis hectáreas en septiembre de 2017. "Serán escuchados, con la condición de que no existan hechos de violencia y la gente de Mascardi pueda vivir en paz", planteó Pérez Estevan.

El funcionario reconoció que "no" conocen más que una toma. "No conocemos la demanda concreta, más allá de los medios cómo se pide. En el medio, hay violencia y los vecinos viven amedrentados por esta gente", explicó

Sobre la participación de la comunidad mapuche en la mesa de diálogo, Pérez Estevan fue contundente: "Hay un compromiso de que formen parte del diálogo con los interlocutores que consideren válidos. Así, podremos conocer su postura en este conflicto".

Curufil indicó: "El encuentro será en Bariloche donde escucharemos a las partes y podremos acordar algunas pautas. Es la primera vez que se hace. Desde la comunidad nos dijeron que tenían un vocero".

Por las redes sociales vinculadas con la comunidad Lafken Winkul Mapu, se difundió un comunicado por la situación en Villa Mascardi: "La persecución y hostigamiento hacia nuestro lof se intensificó hace alrededor de un mes atrás", luego de un encuentro privado entre Gabriel Fucks y Silvia Larrufa, del Ministerio de Seguridad de Nación, con la presidenta de la Comisión de Fomento de Mascardi, Inés Marabolis.

Consideraron que se trata de "una operación política del gobierno provincial" y una "operación mediática" para "instalar en la sociedad la idea del enemigo interno y terrorismo para deslegitimar la lucha e incitar a la xenofobia y el racismo".

Sobre la mesa de diálogo para abordar el conflicto advirtieron: "Ninguno de estos personajes oportunistas nos representa (por los funcionarios nacionales y provinciales). Tenemos voz propia, tiempos propios y ningún winka nos va a imponer un plazo". Y agregaron: "Nosotros vamos a decidir si dialogamos o no, cuándo y qué temas vamos a conversar. Estamos en nuestra tierra y seguiremos firmes, desarrollando nuestra vida mapuche".

"Jamás el mapuche anduvo cobardemente escondiendo su rostro tras una capucha", enfatizaron desde otra comunidad, Wiritray Relmü Lafken de Villa Mascardi, buscando tomar distancia de los integrantes de Lafken Winkul Mapu.

En enero, Clarisa Montenegro, huerquen de la Lof Wiritray, había denunciado amenazas del grupo que ocupó el predio en Mascardi en septiembre del 2017. La mujer administra un camping en la cabecera norte del lago, a 10 kilómetros de la ocupación.

Tras el aumento de los hechos vandálicos, la comunidad Wiritray dio a conocer su postura en el conflicto. "No nos sentimos para nada identificados por su manera de luchar", advirtió María, sexta generación de la comunidad Wiritray, de Villa Mascardi.

Al ocuparse el predio tres años atrás, el argumento fue que había sido designado por la joven machi (referente espiritual), Betiana Colhuan, como espacio sagrado. Los miembros de Wiritray aclararon que "una machi es una persona que dedica su vida a la medicina ancestral mapuche pero no cumple un rol ni tiene la autoridad política para decidir dónde debe radicarse una comunidad".