Villa Gesell: afirman que el "Sospechoso N° 11" aparece en la escena del crimen

Darío Palavecino

VILLA GESELL.- Aparece junto a los acusados, acompañando abrazos con tono de festejo luego de cometido el crimen. También fue retratado con algunos de ellos en una fotografía en modo selfie, todos sonrientes, pocos minutos después del crimen. Para la querella también puede ser visualizado en la escena grabada con teléfono celular del momento en que golpean y matan a Fernando Báez Sosa. Establecer la real participación del joven conocido como "Sospechoso 11" es hoy una de las prioridades del particular damnificado, que puso como objetivo inmediato lograr que se identifique, cite a declarar y se detenga a ese adolescente por su presunta colaboración en el brutal homicidio ocurrido en la madrugada del 18 de enero pasado.

Para los representantes de la familia de la víctima ya está claro de quién se trata y notificaron su posible identidad al realizar una presentación el 21 de febrero pasado ante la fiscal Verónica Zamboni, a cargo de la investigación. Sería un menor de 17 años que tiene domicilio en lalocalidad bonaerense de Zárate, al igual que los ocho detenidos y los dos imputados que están en libertad.

En aquel registro fílmico, tomado por un transeúnte, se advertiría al "Sospechoso 11" vestido con un buzo negro y tomando del hombro a Máximo Thomsen en momentos que este daría su último golpe a Fernando. "Está en la escena del crimen", aseguró el abogado Fernando Burlando a LA NACIÓN. Luego, en otra grabación de una cámara pública municipal, se lo vería de remera y con el buzo negro sobre el hombro. Más tarde, vestido igual, aparecería en un local de comidas rápidas junto a Thomsen y Luciano Pertossi. Y también figura en una selfie tomada con el celular de Blas Cinalli en la que además aparecen otros cinco acusados.

El expediente judicial, si bien sigue su curso, transcurre en una suerte de pausa ya que Zamboni pidió licencia hasta el próximo lunes 9. Durante su ausencia la reemplaza su colega Walter Mércuri -que fue el primero que intervino en esta causa- y a partir de este lunes Juan Pablo Calderón, responsable de la fiscalía descentralizada de Pinamar. Salvo cuestiones de suma urgencia, como la presentación de algún nuevo testigo, no se esperan mayores novedades para estos días.

Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Blas Cinalli, Lucas Pertossi, Luciano Pertossi, Matías Benicelli y Ayrton Viollaz continúan alojados y aislados en una dependencia de la alcaidía de la Unidad Penal N°6 de Dolores. Hugo Tomei, abogado defensor de todos ellos, solicitó y logró que el juez David Mancinelli autorice asistencia psicológica y psiquiátrica para Viollaz y Lucas Pertossi, que argumentaron padecimientos propios de las condiciones de privación de libertad que afrontan allí desde hace un mes. La atención profesional para ambos está prevista para mañana.

Los diez imputados en el asesinato de Fernándo Báez Sosa se mantienen en silencio

Tomei ya había planteado la posibilidad de una detención domiciliaria para los ocho acusados que continúan en la cárcel. El juez lo rechazó en el mismo escrito en el que les dictó la prisión preventiva a ocho de los acusados, incluso con la incorporación del agravante por alevosía. Hasta ese momento solo estaban imputados de homicidio por el concurso premeditado de dos o más personas.

En las últimas horas el defensor también pidió que se investigue a Burlando por expresiones contra sus clientes que, a su entender, se podrían considerar como apología del crimen e intimidación pública. Tomei cuestionó declaraciones periodísticas en las que supuestamente Burlando habría afirmado que defendería gratis a internos que hostigasen a los detenidos por el asesinato de Báez Sosa. Burlando restó importancia a esa acusación y le otorgó "cero relevancia" en la causa judicial por este caso de homicidio.

Luego de la licencia de la fiscal Zamboni se espera que puedan conocerse los resultados de los peritajes ordenados en el inicio de la instrucción y que asoman como fundamentales para determinar responsabilidades de cada uno de los involucrados en este asesinato. Se estima que en primer término llegará el peritaje escopométrico que busca determinar la compatibilidad entre huellas de un calzado que quedaron marcadas en el rostro de Fernando con las zapatillas secuestrada a los diez imputados. Algunas de ellas tenían manchas de sangre, según se pudo advertir durante el allanamiento realizado por personal policial en la casa donde se habían alojado los sospechosos.

Los padres de Fernando Báez Sosa visitarán el próximo martes por primera vez el lugar donde fue asesinado su hijo

Para mediados de este mes se cree que también podrían estar listos e incorporados al expediente los peritajes genéticos. Se les asigna a esas pruebas una vital importancia en la instrucción penal, porque podrían revelar con mayor precisión quiénes estuvieron en la escena del crimen.

El particular damnificado insiste con ubicar e interrogar al "Sospechoso 11" a la espera de quebrar el silencio que mantienen los diez acusados. Afrontaron dos indagatorias y nunca hablaron del crimen de Fernando. Soloalgunos de ellos aceptaron declarar, pero para cuestionar el desempeño de la fiscal y las condiciones de detención. El objetivo de fondo era desplazar a Zamboni de la causa. El juez Mancinellirechazó un pedido de recusación y la ratificó al frente de la investigación.

Graciela y Silvino Báez Sosa participarán el lunes en una misa en memoria de su hijo, que ese día cumpliría 19 años

Según pudo confirmar LANACIÓN, la querella también insistirá ante la fiscal para que se identifique y cite a otros jóvenes que pueden aportar información de sumo interés para la causa. Han puesto el foco también sobre quien se ha identificado como "Gordo José". De alguno de sus mensajes de audio se desprende que habló con uno de los acusados y que fue puesto al tanto del ataque a Fernando, incluso con datos sobre el final fatal que tuvo el caso. Además buscan a otro joven que habría sido agredido por los imputados dentro del boliche Le Brique, cuando golpearon por primera vez a quien luego sería su víctima fatal.

Báez Sosa cumpliría mañana 19 años. Sus padres ya anunciaron que lo recordarán con una misa en el colegio marianista en el que cursó sus estudios secundarios. Se estima que la parroquia del lugar quedará chica, por lo que la actividad se trasladaría a una plaza lindera. Graciela y Silvino, padres de Báez Sosa, habían anticipado que esperaban el arribo de familiares para la ceremonia de mañana y que un día después irían a Villa Gesell para recorrer por primera vez el lugar fue asesinado su hijo.