El absurdo de insistir en demostrar que los test de antígenos son falsos usando zumo (u otras bebidas)

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Los intentos de quienes a estas alturas de la pandemia siguen negando su existencia o se empeñan en propagar bulos e informaciones manipuladas sobre todo lo que tenga que ver con el coronavirus no cesan. En los últimos días, como denuncia la popular cuenta de Twitter Enfermera Saturada, han vuelto a la carga con la idea de que los test de antígenos son falsos porque echándoles bebidas como zumo de naranja arrojan un supuesto resultado positivo. Una teoría que desmonta este perfil, que ya ha sido desmentida antes y que carece de sentido.

Hay quien insiste en intentar demostrar que los test de antígenos son falsos echándoles zumo. (Foto: Getty Images)
Hay quien insiste en intentar demostrar que los test de antígenos son falsos echándoles zumo. (Foto: Getty Images)

¿Puede arrojar un resultado positivo un test de antígenos con zumo, refresco o similares? No. Es es la respuesta corta. La larga es que, aunque se marquen la dos líneas (la de la C de control y la de la T que indica el positivo) el resultado no se puede considerar positivo. Este sería inválido porque se ha hecho un uso incorrecto del test. Además, como indica en su hilo sobre el asunto Enfermera Saturada, en esos vídeos que circulan “echando zumo, agua, orina… a los test de antígenos para demostrar que ‘da positivo’ y por eso son falsos” hay un detalle importante. Y es que “en ninguno de esos vídeos se utiliza el buffer del test (el reactivo), que tiene como función mantener el pH estable dentro de los rangos que requiere el test”. Eso y usar una muestra nasal o de saliva (dependiendo del tipo de test) es lo que hace que el resultado, de marcarse ambas líneas, sea positivo. Si no se hace así el procedimiento, el resultado será inválido, no positivo.

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Es algo que ya se explicó hace algunas semanas en varios medios con motivo de la llegada de las Navidades y del boom de los test de autodiagnóstico. El Economista, por ejemplo, avisaba de que “productos como el café, los zumos de frutas o cualquier alimento o bebida ácida, comprometen la integridad de la prueba”.

En estas mismas fechas en Las Provincias incidían en el hecho de que durante los primeros compases de la pandemia ya circulaba un vídeo en el que se intentaba demostrar cómo unas gotas de Coca-Cola podían arrojar un resultado positivo. El autor del artículo explicaba ya que ese resultado no se puede considerar un positivo ya que se está usando de manera incorrecta el test y “la muestra no es fiable”

En su día hubo expertos que comentaron que esos resultados alterados tenían que ver con la acidez de la bebida y los niveles de ph. Nada que ver con la presencia o no de coronavirus. Es algo que se sabe desde hace meses y que, por ejemplo, en Reino Unido provocó la queja de profesores después de descubrir que algunos alumnos usaban este truco para alterar sus test y saltarse las clases, como recogía a principios de julio The Guardian.

Por otro lado, más allá del uso incorrecto de los test de antígenos con muestras no fiables, cabe destacar la información disponible sobre su fiabilidad recogida por la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios. En su amplio apartado dedicado a las pruebas de diagnóstico del Covid-19, recuerdan que los test de antígenos no arrojan una fiabilidad del 100% y que por ello sus resultados deben ser confirmados por una PCR.

Según explican desde dicha agencia, “las pruebas de antígenos sirven para detectar una infección activa, puesto que identifican la presencia de proteínas del virus” y “se debe realizar durante los 7 primeros días desde la infección, cuando la carga viral está en su punto más álgido”. Añaden en la información detallada al respecto sobre ello que se considera como “falso positivo" cuando se registra “en personas que no presentan infección por COVID-19” y que estos pueden “darse por contaminación de la muestra o por otras sustancias presentes en ella que interfieren en la prueba”. 

El caso inverso, un “falso negativo”, es cuando se da negativo pero sí se está infectado. “Esto puede ocurrir cuando la carga viral es muy baja o cuando han pasado más de siete días desde el inicio de la infección. También debido a una toma de muestra inadecuada”, apuntan.

Para realizar un test de antígenos se requiere tomar una muestra de la nariz con un hisopo (saliva en el caso de test de saliva) y mezclarla con un reactivo que liberará las proteínas específicas. Después se ponen unaS gotas del reactivo que ha estado en contacto con la muestra sobe la tira que dará el resultado. Ese es el proceso. Si no se hace así por error o de manera intencionada como en el caso de los vídeos mencionados por Enfermera Saturada, lo que se obtiene es un resultado inválido.

Otro de los virales sobre los test de antígenos que ha circulado estos días en redes sociales y al que también ha hecho referencia esta cuenta tiene que ver con una imagen de un test de antígenos abierto y la frase “tecnología punta para engañar a 40.000 millones de borregos”. 

Abriendo el test se pretendía demostrar que su sencillez lo convierte en falso. Un argumento que tampoco se sostiene porque, como criticaba Enfermera Saturada, “¿qué esperabas encontrar? ¿Un duende con un mini laboratorio?”. El interior de este tipo de prueba es lo que se ve, con “una membrana donde se produce la interacción del antígeno de COVID19 (si hay infección) con anticuerpos modificados adheridos”. Un mecanismo igual al de los test de embarazo,

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