Víctima de maristas en Chile denuncia un "eterno juego perverso"

A los 10 años, Jaime Concha ingresó a un colegio chileno de la Congregación Marista. Ese fue el comienzo de lo que define como un "eterno juego perverso", un suplicio que incluyó abusos sexuales y el oscuro recuerdo de una violación.